10 sept 2007

19-07. PICO MONCALBOS. 10-9-2007.

La Norte de Moncalbos.

La Sarra, Barranco Garmo Negro y Cara Norte.
10-09-2007.
Salida 14 h. Llegada 20 h.
Sol.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.
 
Mapa de Moncalbos procedente de Prames. Vía en amarillo.

            El Pico Moncalbós es uno de esos picos que pasa completamente desapercibido cuando lo oteas en el horizonte. El Arriel, el Ferraturas, la Foratata y, no digamos Balaitus, Frondiellas, Pallas, Infiernos, Argualas… lo oscurecen absolutamente, pero está allí en medio y precisamente por eso es un pico que te reserva unas vistas excepcionales.

 
            A Moncalbós se puede subir por su rotunda cara este, se puede, también desde la Majada Alta de Balzaroleta, abordándolo por su vertiente sudoeste y por su vía más natural que utiliza el Barranco de Garmo Negro. Se ve desde la Sarra vigilante de los Barrancos de Soba y Aguas Limpias y lo vemos hoy 10 de Septiembre de 2007 cuando aparcamos frente al Puente de la Faxa. Son las dos menos cuarto y nos vamos valle arriba en dirección norte por el conocido y pateado camino que transita la Orilla Derecha del Aguas Limpias.

            Estamos a 1450 metros de altitud y nos disponemos a disfrutar de un día de Pirineo en soledad tras cruzarnos con unos pocos en la primera parte del camino.

            El mediodía está algo caluroso y ciertamente caliginoso, nos puede regalar con alguna tormenta a pesar de que por el momento está despejado.

            Entramos en calores valle arriba, disfrutamos de la fresca claridad del hayedo, contemplamos la delicada y rumorosa Cascada de Balzaroleta y sobre los 1600 metros de altitud, una vez atravesado el Barranco de Garmo Negro al que siempre hemos llamado de Soba, tomamos el camino por la orilla izquierda del mismo y nos vamos hayedo para arriba en fuerte ascenso siguiendo dirección noroeste.

            El repecho se “afinca” pero sabemos que alrededor de los 1850 metros de altitud, cuando salgamos del hayedo, el repecho morirá en el praderío arrellanado en el que confluye el Barranco de Soba que baja del norte con el de Garmo Negro que baja del oeste.

Soqués desde el Barrnaco de Garmo Negro.

            Son las dos y media cuando tomamos la orilla izquierda del Barranco de Garmo Negro y a través de un fresco praderío de orilla iniciamos el ascenso del amplio barranco en dirección oeste.

            El barranco se abre en tres ramas pero nosotros proseguimos por la central valle adentro, hasta que se yergue próximo a las paredes de Ferraturas y Soqués.

Picos de Arriel desde el Barranco de Garmo Negro.

Sabemos que hemos de girar al sudoeste pero preferimos ganar altura antes de hacerlo, siempre y cuando no nos lo impidan las paredes.

            Paramos a comer junto al barranco antes de abandonarlo. Estamos sobre los 2100 metros de altitud y son las tres y cuarto.

            Por encima de la Arista de Ferraturas está entrando una masa nubosa ciertamente amenazante y aunque no nos preocupa demasiado pues llevamos hasta las capas, nos invita a abreviar.

Desde el Soum de Batcrabere a Cristales.

            A las cuatro menos veinte, hemos disfrutado de la comida y de las inigualables imágenes de los Arrieles y del conjunto Balaitus-Frondiellas, nos vamos para arriba iniciando nuestra trayectoria hacia el sur. Lo hacemos en fuerte ascenso por la parte sur de un espolón calizo que morirá alrededor de 100 metros más arriba y que nos enseñará la vertiente norte de nuestro objetivo.

            Una travesía en suave ascenso por un lomo de pratenses que limita las Pedreras de Ferraturas nos aproxima al Collado Noroeste de Moncalbós por encima de una pequeña depresión ocupada por un nevero residual que aguantará esta temporada.

La Este de Ferraturas desde Moncalbos.

            No vamos a acceder al collado sino que nos vamos a ir directos a la cara norte iniciando el ascenso directamente al la cima.

La Norte de Foratata desde Moncalbós.


            Unos metros más arriba, la búsqueda de materiales sólidos que nos faciliten el tránsito por algunos tramos de pedrera descompuesta nos conducen a la arista norte del pico y por ella alcanzamos con absoluta tranquilidad la cima del Pico Moncalbós situado a 2326 metros de altitud cuando son las cuatro y diez.

La Norte de la Lana.
 
            En la cima disfrutamos de una inenarrable vista a pesar de que el día sigue neblinoso y con alguna nubosidad ciertamente indecisa.

Infiernos, Garmo Negro,Argualas, Cerrez y delante Garmo de la Mina y Puy Arcol.

            Además de las cimas famosas de siempre, que se ven todas, disfrutamos del Garmo Pipós al oeste de Musales, Del poderoso Diente de Soques en la Cresta de Ferraturas, del elegante Puy Arcol vigilante de Pondiellos, la desafiante Cara Norte de la Inclusa y la delicada y recóndita Majada Alta de Balzaroleta. ¡Hay tanto que ver en este Pirineo!

Cristales, Cambalés, Aragón y la Pequeña Faxa.
 
            Queremos hacer un recorrido circular, mucho más atrayente que repetir el camino de ida para la vuelta y, consecuentemente, nos vamos para abajo por la pared sudoeste del pico. Se trata de un descenso fuera de camino a través de una empinada ladera mixta de tierra y crecidos matullones de pratenses de altura que resulta medianamente incómodo pero nunca complica el descenso.

La Sur de Moncalbos desde la Majada de Balzaroleta.

            Bajamos en dirección sur-sudoeste hasta alcanzar la parte baja de la Majada de Balzaroleta situado sobre los 2000 metros de altitud y calculando que la continuación del descenso por el Barranco de Balzaroleta no nos iba a resultar demasiado rentable para llegar a Barzapuchera, cruzamos el recién nacido barranco y nos vamos, ascendiendo en dirección sudeste, hacia un pequeño collado en la arista este del Pico Ministirio.

Faratatas desde la Divisoria de Ministirio.

            Hemos de alcanzar los 2100 metros de altitud y desde allí buscar un descenso practicable que nos permita bajar los paredones calizos de la vertiente sur de Ministirio.

Desde la Majada de Ministirio.

            Lo hacemos por la pared orientándonos al sudeste, lugar por el que alcanzamos el praderío que se incorpora muy alto en la pared. Luego, en dirección sur hemos de bajar hasta alcanzar la parte baja de la Majada Alta de Ministirio sobre los 1830 metros de altitud.

            Atravesada la amplia majada en dirección sur y vigilados por la severa Cara Este del Pico Arafita, iniciamos el ascenso del praderío con dirección a Punta Barzapuchera en la loma norte de Peña Foratata.

            Registramos unas reducidas pinadas jóvenes en busca de setas, cogemos y comemos arándanos que están dulcísimos aunque pestosos de coger como siempre y alcanzamos Barzapuchera sobre los 2037 metros de altitud cuando son las seis de la tarde.

Sol de la tarde en las Argualas.
 
            Buscamos por las rocas de la cara este el camino que en dirección sudeste nos ha de conducir al Pinaré de la Lana y a media ladera por la pedriza de la norte de Foratata nos llegamos hasta el mismo.

            Echamos un bocado en el pinar y sobre las siete nos vamos para abajo en dirección este por la orilla izquierda del recién nacido barranco.

            A las siete y media llegamos al Puente de la Faxa. Ha sido un agradabilísimo paseo en el que hemos movido 1200 metros de desnivel en una tarde que ha resultado sencillamente deliciosa y con un regreso en el que hemos recorrido las recónditas majadas de la Vertiente Sur de Ferraturas. Las tardes pueden resultar muy aprovechables también para nuestra montaña.
 

2 sept 2007

18-07. IBONES DE FORATULA POR EL BARRANCO FORATULA. 2-9-2007.

Barranco Foratula desde la Carretera al Balneario de Panticosa.

Cuarta Vuelta del Escalar en la Carretera al Balneario de Panticosa y Barranco Foratula.
02-09-2007
Desnivel acumulado 800 m.
Distancia recorrida 5000 m.
Tiempo efectivo 03:00 h
Sol.
Poco difícil.
Al Ibón de la Foratula  no hay ningún camino corto y fácil. Se puede acceder desde la Hoya de Brazato, o por el Barranco Piniecho en la Pista de la Ripera pero no se trata de caminos muy transitados aunque siempre más fáciles que el del Barranco Foratula. Tampoco es aconsejable partir directamente desde el Balneario de Panticosa
Agua en el Caldarés de Baños, en la parte alta del barranco y en el ibón de Foratula.
Mariano Javierre.

Mapa del Barranco e Ibones de Foratula procedente de Prames. Vía en amarillo.

            ¡Cuántas miradas le había echado al Barranco Foratula!

            Hacía ya mucho tiempo que me rondaba por la cabeza el proyecto Es más, con ocasión de hacer las Puntas de Piniecho había pensado en bajar por allí pero las palabras de José Luis, que nos sube en su coche, nos hacen desistir de intentarlo como vía de descenso: “Oh, ese es mal terreno”.

            Mariano el que gentilmente me presta su ayuda con el móvil el día del accidente de Rosa también me lo confirma y yo estoy emperrado con el tema. Las paredes de la orilla izquierda del Caldarés de Baños me atraen. Rosa dice que no quiere ni verlo y yo, el domingo 2 de Septiembre me decido a darme un “homenaje”, si paso bien y si no, media vuelta.

            Cuatro kilómetros tras pasar Panticosa con dirección al Balneario, superada la cuarta curva importante, en este caso es a derechas, y 300 metros más adelante ya en la recta hay un pequeño ensanche, a la derecha de la carretera, que han realizado recientemente con motivo de la remodelación general del Balneario y la carretera de acceso. El ensanche tiene al noroeste la desembocadura del Barranco de Gabarda y al sudeste el amplio cono de deyección del Barranco de Foratula.

Entrada al Barranco Foratula que tantas veces he mirado. 23-8-09.

            Es el lugar donde aparco mi coche cuando son las tres de la tarde pasadas, saco mis prismáticos y echo una ojeada a la parte del barranco que se aprecia desde aquí abajo y que tantas veces he mirado.

            Se abre en dos ramas a la altura en la que se aprecian algunas dificultades que supongo se podrán solventar incluso escamoteándolas por entre los pinos negros próximos al barranco, pero no soluciono nada. Sobre el terreno veremos.

            Se puede bajar desde aquí para atravesar el Caldarés pero yo me bajo para aparcar en la tercera curva que es muy amplia aunque no sea el mejor lugar para hacerlo.

Cruzando el Caldarés de Baños.

            A las tres y cuarto salgo para cruzar fácilmente el Caldarés, cosa que no se hace por cualquier lugar ni en época de caudal más normal que ahora. Estoy a 1450 metros de altitud cuando inicio el remonte del enorme cono de deyección del barranco por medio de una pedrera de grandes dimensiones en la que está medio instalado un incipiente bosquecillo mixto con especies de rivera entre los que destacan servales, abedules y sauces.

            Gano altura hasta alcanzar el nivel de la carretera cuando el cono de deyección se aproxima a la pared perdiendo anchura y orientándose claramente al sudeste. Hace calorcillo al sol y subo ligero puesto que llevo muy poca mochila.

            Entrado al barranco, de piedra en piedra pues las hay fundamentalmente metamórficas con reducida presencia de granito, asciendo hasta alcanzar una zona de grandes bloques en la que aparece el primer resalte que paso fácilmente por la izquierda del barranco.

Segunda acumulación de bloques en el Barranco Foratula. 23-8-09.

            Unos metros más de bloques y piedras bastante asentadas me conducen al segundo resalte formado por unos enormes bloques empotrados que se superan por la derecha del mismo fácilmente y vuelta a lo pedrera de respetables proporciones que se sube muy bien con ritmo atlético y que, al paso, me llena de sudor la espalda.

Parcial del barranco Foratula.

            Localizo un par de piedras muy aceptables que ofrecen protección en caso de lluvia y enseguida alcanzo la división del barranco que se veía desde abajo. La rama de la izquierda del mismo, es bastante estrecha, muy erguida y tiene un pésimo aspecto confirmando lo que se adivinaba más que veía desde abajo: una mala opción. La rama de la derecha del mismo es más amplia y se llena de verdura antes de alcanzar un fuerte resalte que habrá que probar.

            El barranco que hasta ahora tendrá una pendiente media de 35º deja atrás las pedreras de relleno y comienza a mostrar su base metamórfica de superficie algo lisa y pintada de tonos oscuros a la vez que acentúa la pendiente de forma considerable.
Primer Gran Resalte y el Mallo.

            Tras una pequeña zona de placas metamórficas muy bien cuarteadas surge un espolón que divide en dos al barranco. La rama derecha se llena de la verdura que ya he visto desde abajo, sobre una pendiente de alrededor de 60º rematándose en una pared bastante vertical de mal aspecto, de alrededor de 15 metros de altura, que se extraploma un poco hacia el centro del barranco y que me dice que por allí no pasaré.

            A un lado de la zona herbosa está el dorso metamórfico y al otro  aparece la otra rama del barranco que se ha iniciado unos metros más abajo con un paredón vertical.

            Se trata de hacer una travesía sobre el dorso divisorio por encima del paredón de la rama izquierda y echar una ojeada. La travesía es fácil aunque los materiales no son de la mejor calidad y me deposita en la base de un oscuro canal bastante semicircular y algo húmedo. Estoy frente a la segunda parte del primer gran resalte del barranco, una pared de alrededor de 8 metros de altura con materiales metamórficos de calidad que ofrecen un importante número de presas y que permiten una escalada vertical pero fácil.

Autofoto en la parte intermedia del Primer Gran Resalte del Barranco Foratula.

            La pared alcanza un rellano bastante amplio ocupado por una pequeña cubeta de agua de aproximadamente un  metros cúbico y sobre el mismo la tercera parte del resalte que es una pared vertical de 15 metros lóbregos y sobrecogedores. Hasta aquí he llegado.

            La parte izquierda se pierde vertical más arriba de la salida, el centro es asequible en su parte baja pero completamente lisa y vertical hacia la salida, solamente la mitad superior derecha ofrece un estrecho corredor que puede solucionar el tema siempre y cuando pueda alcanzarlo.

            Tratar de alcanzar el corredor puede tener el precio de un remojón y lo que es peor, un buen chaquetazo. Se puede rodear el estanque por su izquierda se puede progresar por el centro de la pared donde aparecen dos buenísimas presas pero dudosas que son las claves del paso y hay que emplearlas necesariamente.
Los dos tercios superiores del Resalte Inferior. 23-8-09.

            La roca lisa ofrece pequeños y buenos apoyos de pie aunque inclinados, para las manos se buscan más pequeños pero también más seguros. Subo 3 metros y me detengo para ver. Hay que subir más.

            Un par de metros más arriba con seguras presas de manos me permiten alcanzar la altura de las presas clave y probarlas con fuerza para comprobar que la más importante parece de garantía.

            La continuación es una travesía hacia la derecha de la pared para alcanzar la presa clave siempre con una presa segura en mi mano derecha y desde ésta poder acceder con mi mano izquierda a la presa de entrada al corredor con poco aire en los pulmones.

La cubeta de agua desde arriba y la Carretera al Balneareio de Panticosa. 23-8-09.

            El corredor es estrecho, lóbrego, muy inclinado, acogedor y vestido de roca porosa y áspera; de momento una joya pues me puede sacar del paso. Lo peor que tiene es pensar lo que tiene debajo al descenso.

            El corredor es bueno y me saca del resalte que tendrá alrededor de 45 metros en total. Estoy sobre los 1700 metros de altitud y de nuevo en un barranco pedregoso en el que se alternan los bloques de variadas dimensiones con las afloraciones de materiales metamórficos  firmes, que en el mayor de los casos van a permitir una fácil progresión debido a la formación de multitud de repisas escalonadas. La presencia de agua es intermitente en estos momentos de la temporada.

            Sobre un lecho medianamente inclinado de aproximadamente 35º, se van sucediendo resaltes fáciles que se pasan por donde la intuición te manda, no se puede transitar parajes como éste sin esa intuición fruto de la experiencia. Se van pasando a la vez que el corredor se va alargando pues creía que tras el resalte se resolvería en una pared más o menos inclinada.

            Al barranco le salen pinos negros en su ladera izquierda cuando muestra un segundo resalte importante que no se puede franquear directamente por liso y vertical y que habrá que salvar por la parte izquierda del mismo. Para ello hay que subir una primera parte muy erguida, realizar una expuesta travesía a la parte izquierda del corredor y alcanzar unos retazos de pradera alpina sobre la que se asientan aislados pinos negros retorcidos por los repetidos aludes que bajan por el barranco año tras año.

La Salida del Segundo Resalte. 23-8-09.

            Localizo paso de rebecos cuando van de camino a las pequeñas campas herbosas  en la base del Mallo pues este es el lugar por el que se accede al mismo. Y, tras un paso terroso delicado sobre los paredones verticales inferiores,  retorno al lecho del barranco dando por liquidado el resalte que de unos 30 metros de altura no tan vertical como el primero y que ha resultado más fácil aunque haya sido más artificioso e inseguro. Estamos sobre los 1900 metros de altitud y llevo una hora de ascenso.

El barranco se allana y ensancha a la altura del Mallo. 23-8-09.

            El corredor no termina sino que se alarga medianamente inclinado hacia arriba entre materiales de menores proporciones y mayor presencia del granito. Las paredes del mismo ofrecen variados escapes para salir del barranco pero la progresión es fácil.

Atrás queda el estrangulamiento del Barranco Foratula. 23-8-09.

            Poco más arriba, sobre los 2000 metros se divide de nuevo en dos ramas igualmente fáciles. Elijo la derecha pues por ella baja agua y tras ascender a la izquierda del curso del agua primero y por el propio lecho escalonado después, alcanzo un final terroso, en el que se asienta el acónito, que me conduce a un collado instalado sobre un pequeño rellano herboso agostado en el que finalmente se resuelve el barranco.

Bifurcación del Barranco Foratula por encima del Segundo Gran Resalte. 23-8-09.

            Estoy a 2100 metros de altitud y desde aquí el barranco no se ve en detalle pues se escamotea a la vista pero a cambio  muestra perfectamente el Casquete Somital del Mallo de 1919 metros de altitud en mitad del mismo, los desconocidos paredones de la Punta del Onso al norte, Cochata Pano al este como antecima de las Puntas de Piniecho y Gabarda, Ordicuso, Argualas, Pondiellos, Infiernos, Tebarray, Piedrafita…todo al noroeste.

Hacia abajo la Punta del Mallo. 23-8-09.

Ibón de la Foratula. 23-8-09.
            La continuación es una ladera granítica en la que se alternan pedreras medianamente estables con afloraciones firmes de granito sobre la que se asientan manchas de pratenses, mirtillos y rododendros arrellanándose siempre al encuentro de una cubeta lacustre en la que se encuentra el ahora menguado Ibón de Foratula o Piniecho, hay otro sin agua, situado a 2240 metros de altitud. Nos contemplan los Picos de la Foratula al norte y las Puntas de Piniecho al sur.

             Son las cuatro y media pasadas y dándome la vuelta sobre mis propios pasos,  espoleado por la inquietud del resalte que me espera abajo, inicio un descenso que carece de historia y que repite pasos hasta alcanzar el segundo gran resalte.

            Tras el paso terroso sobre la pared para alcanzar los pinos, localizo una rampa herbosa que por la izquierda del barranco me permite faldear totalmente el resalte. Es la zona por la que se accede al Mallo.

            He deshecho un hito de los míos en la parte alta del resalte, aquí no son necesarios y no durarán de una temporada a otra en el caso de que alguien las haga, y ahora desciendo la parte del barranco en la que no hay excrementos de sarrio. Por abajo no suben el primer gran resalte y por arriba no bajan de las campas del mallo. ¡No saben nada estos bichos!

            Una pequeña duda de situación me introduce en el corredor superior del, tan esperado, primer gran resalte. El descenso del corredor es seguro y fácil. Luego, sabiendo como está el material, de espaldas al valle, destrepo cómodo y seguro la pared que me deposita con más facilidad de lo esperado en el estanque de la base. Es un IIIº y nada más.

            Desciendo la pared intermedia del resalte tras echar un trago de agua, me hago una foto con disparador automático y para abajo disfrutando. El corredor que me parecía un asuntillo corto tenía 650 metros de desnivel. He liquidado el barranco y el ibón moviendo 800 metros pero lo que si puedo asegurar es que no he dado un solo paso en balde.

El Mallo desde la Carretera del Balneario de Panticosa.

            A las seis de la tarde llego al coche. Antes de volver para casa me daré una vuelta por el Balneario de Panticosa ya con poco movimiento y muchas obras todavía.

            A las siete y media estoy en casa descargando las fotos, he perdido tiempo en ello y comprobaré que, en efecto, ha sido tiempo perdido puesto que la primera tarjeta con la mayoría de las fotos ha desaparecido por arte de la informática quedándome con la foto del disparador automático y unas cuantas del Balneario. ¡Será posible!       

28 ago 2007

17c-07. AGUJAS DE TAPOU. 28-8-2007.


Agujas de Tapou desde el Gran Trapou.

Gran Tapou, Brecha Tapou, Aguja Sudeste y Aguja Noroeste. Vuelta a San Nicolás de Bujaruelo.
28-08-2007.
Salida 10 h. Llegada 18 h.
Sol.
Poco difícil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de las Agujas de Tapou procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Mientras Rosa termina de almorzar, no tiene ningún interés por las agujas, yo me voy a dar un garbeo para recordar viejos tiempos. Quiero ver la Brecha de Tapou.

Monferrat, Tapou y Milieu desde Clot de la Hount.11-7-09.

            El descenso en dirección norte me resulta extraño pero a la vuelta lo recordaré sin duda alguna. Se trata de una pared metamórfica muy inclinada que se transita próxima a la arista. Alrededor de 50 metros más abajo está la brecha que no reconozco fácilmente puesto que el corredor está limpio de nieve y yo nunca estuve en la brecha.

Arista Este de la Aguja Oriental de Tapou.

            Hoy si, me bajo hasta allí y contemplo el paredón de su lado norte que conforma la Aguja Oriental de Tapou con una pequeña prominencia al lado que algunos consideran como la Aguja Central y más allá la Aguja Norte.

            En aquella ocasión las faldeé pero hoy quiero visitarlas. Para ello me viene a la memoria el bloque de la orilla izquierda del corredor que es el hito clave para entrar o salir del mismo.

Cara Nordeste de las Agujas de Tapou.

            La vertiente este de la aguja es muy vertical, incluso algo extraplomada además de estar defendida por unas placas muy lisas. Por tanto, desciendo una veintena de metros largos por un corredor terroso y descompuesto que conserva una minúscula lengua de nieve, destrepo un pequeño diedro fácil y enseguida me encaramo a la pared de la izquierda del corredor junto a la piedra.

Petit Vignemale desde la Aguja Inferior de Tapou.

            La continuación es un ascenso buscando buenos agarres sobre la roca más sólida de la que se puede disponer, en busca  de la Cima de la Aguja Oriental de Tapou a la que se llega tras escalar algo más de una treintena de metros pues las agujas estarán ligeramente por encima de los 3100 metros. Se puede ir un poco por cualquier parte pues la dificultad es similar pero nunca pasa de IIº a no ser que te metas en algún “jardín”.

Gran Tapou desde la Aguja Inferior u Oriental de Tapou.

            Estamos a 3124 metros de altitud y el paso hasta la “Aguja Central”  es sencillo, además no supone más que hacer una pequeña depresión entre ambas agujas.

La Aguja Inferior desde la brecha de separación con la Aguja Superior de Tapou.
Las Agujas de Tapou aplastadas sobre la Oeste del Gran Tapou.

            Voy haciendo algunas fotos con perspectivas similares del entorno medio y tomando detalles de las agujas.

Desde la Aguja Noroeste la Central y la Sudeste de Tapou.

            De allí a la tercera aguja, la distancia es algo mayor pero la arista es relativamente fácil no suponiendo más que un agradable paseo a “cuatro patas” pues aquí hay que emplear las manos continuamente.

La Sudeste de la Aguja Superior de Tapou.

            Un fácil descenso destrepando con cuidado conduce a la brecha de separación. De igual manera se asciende un poco por cualquier parte  y se alcanza la cima de la Aguja Noroeste de Tapou situada a 3132 metros de altitud.

La Arista este de Monferrat desde la Aguja Superior de Tapou.

            La imagen, que desde aquí esta espléndidamente servida, de la Aguja Sudoeste. De las Agujas Central y Oriental de Tapou es guapa, guapa y al norte quedan los grandes bloques escalonados que con faldeo por su vertiente oriental te pueden llevar sin complicaciones al Montferrat, pero hoy no va a ser.

Tapou y Milieu desde la Aguja Noroeste o Superior de Tapou.

            Charlo a gritos con Rosa que se ha acercado a la brecha y vuelvo rápido faldeando las agujas con mucho cuidado pues aspiro a hacerme muy viejo en la montaña.

Vertiente Oeste de la Brecha de Tapou desde las Agujas.

            Al corredor llego por donde hay que llegar, el bloque me facilita la orientación y el acceso al corredor y la trepada hasta la cima del Gran Tapou me viene perfectamente a la memoria: con prisas, y sin resuello.

            Son las once menos cuarto cuando abandonamos la cima, echamos una última visual al Valle del Ara desde el collado y nos vamos para abajo siguiendo el mismo camino.

Pico Pointu pastoreando el Circo Lacustre de Monferrat.

            Cogemos unas flores de nieve y un rato después alcanzamos la cubeta lacustre en la que visitaremos algunos de los lacs y cogeremos de nuevo agua.

Lacs de Monferrat

La Sur del Labás desde uno de los Lacs de Monferrat.

            Rosa se quiere remojar pero prefiriendo alguno de los laquetes de los que hemos visto a la subida, “se le va a pasar el asado” puesto que los más bajos son el abrevadero del ganado de la zona.

Rellano de Canau con Pimene al fondo.

            Bajamos tranquilamente pues lo de las tormentas al mediodía parece que no va en serio y con ganas nos llegamos a la Cabaña de Lurdes cuando va a ser la una y media.

Valle de Canau y Pico Bernatuara.

            Me hubiera remojado los pies a gusto pero ahora descalzo sobre el frío cemento del suelo de la cabaña se me refrescan de manera aceptable. Recogemos los bártulos, comemos un poco y a las dos y cinco tomamos el Valle de Canau hacia arriba.

Vertiente Norte del Collado Lapazosa.

            No hemos caminado ni siquiera cinco minutos cuando nos sorprenden unos gotarrones que nos obligan a sacar el chubasquero. Se han juntado dos nubes y nos echarán algunas gotas de manera intermitente. Solamente se han retrasado diez minutos.

Ibón de Bernatuara desde el Collado Norte.

            Pero no será nada pues las nubes se alternan con rayadas de sol y entre pitos y flautas nos situamos en el Ibón de Bernatuara  cuando son las tres y cuarto.

Vacas españolas pasando a beber a Bernatuara.

            Conversamos con unos belgas, nos cruzamos con las bacas españolas que han subido para bajarse a beber hasta el ibón y sin más nos vamos para abajo al cálido y neblinoso sol de la tarde.

            Poco antes de las cinco alcanzamos el Barranco Lapazosa y junto al puente metálico nos damos un buen remojón. El agua baja bastante caliente.

            Media hora después continuamos para abajo y llegamos a San Nicolás de Bujaruelo cuando son las seis de la tarde dando por finalizado un día interesante: hemos subido 1837 metros y bajado 2489. Bueno, en veintiséis horas hemos movido 2900 metros de desnivel y estamos bien.

            En el bar tomamos una caña con cañazo incluido y charlamos con una pareja de Teruel que están de vacaciones y que esta mañana han estado en el Perdido.

            Media hora después al coche y sin sueño a pesar de la jornada y de la cerveza nos llegamos a casa cuando son las siete y media sin dejar de tener presente que hemos disfrutado este año de un Pirineo Francés inusual con un tiempo que ni a pedir de boca. ¿Será posible?