17 nov 2012

59-12. MANCHOYA POR AYERBE DE BROTO. 17-11-2012.

La Sur de Manchoya entre nieblas.

Pista de Oto, Ayerbe de Broto, Cara Sur de Punta Gabaro y Arista Este–sudeste. Punta Catonal. Descenso por Punta Gabaro a Ayerbe de Broto.
17-11-2012.
Salida 08 h. llegada 15 h.
Nublado.
Muy Fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Manchoya procedente de Prames. Vía en amarillo.
 
            A la Sierra de Escartín solemos ir con alguna frecuencia y fundamentalmente cuando el tiempo no es de lo mejor o estamos en pleno invierno. Las vistas que se disfrutan son las, siempre agradables, clásicas de los picos del Prepirineo Interior.

            Casi siempre accedemos o desde el Túnel de Cotefablo o desde los pueblos del Sudoeste de Erata como Ainielle o Espierre. Teníamos que acceder por el este y en ello estamos, entre Oto u Ayerbe de Broto.

            Descartamos la circular porque es muy larga para un día regularcillo meteorológicamente hablando y decidimos subir por Ayerbe de Broto para conocer la zona. Estamos a 17 de Noviembre de 2012.

            Madrugamos un pelín para tratar de aprovechar la mañana que anuncian más segura y a las ocho de la mañana estamos en Oto, junto a Broto, para tomar la pista que transita la orilla derecha del Ara.

            Bajamos hasta la altura de Sarvisé, pasamos un buen tramo de pista que está recién arreglado pues las últimas lluvias lo destrozaron y a las ocho y media aparcamos  en el inicio del camino que nos ha de subir hasta Ayerbe de Broto. Estamos a 830 metros de altitud.

 
Nieblas bajas sobre el Ara.
 
            Un venerable camino, de esos que recorren los pueblos abandonados del Sobrarbe, se va elevando por el pinar en dirección nor-noroeste. Balizado de blanco y amarillo, es el PR 117. vuelta a vuelta se encarga de ir dejando allá abajo el Ara entre nieblas ajironadas; las más compactas copan las alturas y de Ordesa, pues ni rastro.



            El camino sube consistentemente, en algún tramo en el que la ladera se pone muy tiesa, está asentado sobre muretes y finalmente se arrellana en las inmediaciones de Ayerbe de Broto. Estamos a 1180 metros de altitud.
 
Ayerbe de Broto.
 
            El pueblo abandonado hace años, está en un lugar de orientación envidiable y rodeado de verdes prados que más arriba dan paso a una infinita serie de fajas abancaladas y separadas por muretes de piedra seca copados por la vegetación espinosa de entre la que destaca la genista hórrida.
 


            Debe haber algún viejo camino que fuera utilizado para subir a puerto pero como sabemos de las “bondades" del medio arbustivo nos olvidamos del mismo y optamos por atravesar el praderío por encima del pueblo y buscar los restos de una pista que sabemos coronará la sierra.

 
            Se trata de una antigua y poco consolidada pista que se abriera allá por los años de las prospecciones gasísticas y que se desarrolló por la cabecera de la sierra contando con salida en la Boca Norte del Túnel de Cotefablo. Se orienta un tanto al nor-noroeste aproximándose al torrente que baja desde las inmediaciones de Manchoya y de prado en prado sesteará lo indecible hasta aburrir.

            Pasamos por las inmediaciones de algunas cabañas completamente arruinadas sin la posibilidad de atajar las continuas lazadas hasta que alcanzamos la cabaña más alta y situada sobre los 1450 metros de altitud. A partir de aquí la pista comienza a ascender y comienza a gotear tenuemente, es el regalo de las nieblas que cubren la parte alta de la sierra y la generalidad de los alrededores.

Faldeando Punta Gabaro.
 
            Una  lazada amplísima, primero nos aproxima a la arista sur del pico y posteriormente practica un buen tajo en la Sur de Gabaro mientras que las nieblas se abren un tanto por arriba y nos permiten ver la Cima de Manchoya y el Pilón de su cara sudeste.

            Hemos caminado persistentemente y cuando nos encontramos sobre los 1800 metros de altitud nos detenemos un poco a echar un trago y comer un dulce. La mañana es buena para caminar incluso con la amenaza de las nieblas.

            Pronto serán las once y continuamos camino para seguir ascendiendo en busca de la cabecera de la sierra utilizando la trocha que han abierto las vacas sobre el prácticamente inexistente lecho de la pista.

 
            Finalmente el camino se allana y alcanza el collado entre Gabarro que se queda al este y Manchoya, sobre los 1930 metros de altitud. Aquí nos orientamos al nor-noroeste y proseguimos en suave ascenso.
 


            Faldeamos por el norte un minúsculo promontorio mientras avistamos el vértice geodésico del pico y enseguida comenzamos el ascenso del suave casquete somital. Se trata de una discreta  arista que presenta un cordón rocoso en su vertiente nordeste y que tras subirnos unos pocos metros se arrellana y nos conduce a la alargada y amable cima de Manchoya a 2033 metros de altitud cuando son las once y media de la mañana.
 

            Hacemos una foto junto al vértice geodésico y nos vamos arista adelante, de paseo,  girando un tanto al oeste con la misma. Pasamos un discreto promontorio y descendiendo suavemente remontamos un poco para alcanzar la Cima de Punta Catonal situada a 1988 metros de altitud.
 

            Estamos haciendo tiempo a que las nieblas nos permitan contemplar paisaje pero visto lo visto, nos damos la vuelta sobre nuestros pasos y otro día será.

Manchoya desde Punta Cotonal.

            Volvemos a Manchoya cuando son las doce y cuarto y tras bajar unos pocos metros aprovechamos que la pista se marcha a faldear el pico por el sur nos sentamos en la orilla de la misma a comer un poco.
 

            Un cuarto de hora más tarde nos ponemos de nuevo en marcha  por la pista y suavemente nos aproximamos a Punta Gabaro. Se trata de una alomada cima situada a 1958 metros de altitud que hoy carece de interés al contar con un paisaje lleno de nieblas.

Sarvisé y Buesa.
 
            Por la pista pisamos el acelerador y con la marcha larga nos vamos para abajo a muy buen ritmo para terminar de entrar en calor ya que en la arista se hacía casi fresquillo.
 

            Sobre los 1650 metros y aprovechando una pequeña zona incendiada  hacemos un par de atajos y nos llegamos a la caseta más alta. De allí para abajo, sin abandonar la pista nos llegamos a Ayerbe de Broto. Son las dos y media.

 
            Recorremos los prados del oeste, atravesamos el pueblo derruido y tomamos el camino para abajo.

            Casi al final recogemos unos robellones que han salido a tomar el sol al camino y nos llegamos al coche cuando son las tres. Al final el recorrido se ha saldado con 1300 metros de desnivel movidos y no hemos perdido demasiado el tiempo que por cierto se ha conformado con amenazarnos.

            Luego vuelta hasta Oto y a comer tranquilamente en casa y a esperar las lluvias anunciadas que no sé si llegarán.

13 nov 2012

58-12. LENITO Y EL PUNTAL DE LENITO. 13-11-2012.

Lenito adornado con sus Tubos.

Puente de Lenito, Refugio de Chilburro, Faja Batimala, Tubo de Lenito y Arista Oeste. Descenso por la Arista Este, Vallecillo Colgado, Arista Sudoeste y Puntal de Lenito. Descenso por corredor directo al Refugio Chilburro.
13-11-2012.
Salida 09 h. Llegada 17 h.
Sol.
Bastante fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Lenito procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Siempre que nos acercamos al Valle de Hecho y antes de llegar al pueblo aparece ante nuestros ojos una muralla calcárea en principio enigmática. Luego descubriríamos que estaba compuesta por Peñaforca, Achar de Forca, Lenito y el Puntal de Lenito.

Tantas veces vista desde antes de llegar a Hecho.

            A Peñaforca hemos subido repetidamente por dos de sus vertientes pero del Collado de Arriba o de Lenito al este nunca habíamos estado. Hoy 13 de Noviembre de 2012 vamos a acceder a la sierra por la vertiente sur, esa que tantas veces hemos visto desde el coche y que desconocemos.

            Son las nueve menos cuarto de la mañana cuando aparcamos junto al Puente de Lenito y frente al inicio de la Carretera a Gabardito. Allí, a 950 metros de altitud se inicia en acartelado Camino de Lenito que enseguida se orienta al oeste separándose del que conduce a la Calzada Romana.


            Se trata de un viejo camino, a tramos empedrado, que atraviesa unos prados y coincide con una vieja tiradera de madera siempre por la orilla izquierda del Barranco de Lenito. Balizado en amarillo y blanco se eleva suavemente por medio de un bosque mixto en el que abunda el pino y el haya con sotobosque variado con predominio del boj.

            Subimos tranquilamente al sol de la mañana que atraviesa alegremente la masa forestal mientras contemplamos la presencia de setas varias que dejamos para la vuelta en el supuesto caso de que volvamos por el mismo camino.

            Siempre cerca del barranco ganamos altura y alcanzamos un rellano de praderío en el que se asienta el Refugio Chilburro y al que nos conducen unas marcas amarillas y verdes, las del PR. se nos han perdido en el rellano. Estamos sobre los 1500 metros de altitud y nos hemos tirado una hora cumplida de bosque.

Collado Bajo de Lenito.

             Al noroeste se recorta suavemente amable el Collado Bajo de Lenito al que suponemos conducirán las balizas, luego sabremos que la vía de acceso recorre la suave arista entre los dos Collados de Lenito.

            Al norte está nuestro objetivo y por medio del praderío salpicado de elegantes hayas vestidas de otoñales hojas nos vamos en suave ascenso.

            Hay un corredor que nos tienta, situado justo al oeste de los Tubos de Lenito y que desechamos porque nos llevaría directamente al Puntal de Lenito pero eso será, en todo caso, nuestro segundo plato. Así que nos olvidamos del corredor que utilizaremos para el descenso y nos vamos de frente en busca de la Base de la Faja Batimala que no tiene mal aspecto a pesar del nombre.


            Alcanzamos la pared y un primer resalte que superamos por un corredor cualquiera y fácil en el que hay que echar las manos en algún momento. Tampoco hemos buscado nada.

            Superamos la altura del Collado Bajo de Lenito y esperamos localizar el camino que suba desde el mismo, cosa que no sucederá y tras ascender por unas rampas medianamente herbosas y suavemente inclinadas nos sentamos a almorzar  sobre los 1900 metros de altitud, al agradable sol de la mañana, cuando van a ser las once menos cuarto de una espléndida mañana.

            Un cuarto de hora más tarde proseguimos con la rampa que se rellena paulatinamente de claras pedrizas calizas y que nos conduce a un corredor corto y fácil por el que se rompe el Resalte Intermedio y en el que aparecen las primeras manchas de nieve.


            Por encima del resalte el corredor se amplía y se convierte en una ladera kárstica a la vez que nos enseña la cabecera de la sierra vestida de blanco pero para ello hay que seguir subiendo pues nuestros objetivos están todavía bastante lejos.

            La ladera  termina coronando una sucesión de promontorios transversales tras los que aparece un enorme laberinto kárstico que hay que atravesar  con paciencia y cuidado pues la nieve rellena los huecos y las grietas. Estamos a la altura del Collado Alto de Lenito y desde aquí creo localizar algunos hitos que han subido por la loma desde el Collado Bajo y que aparentemente van a parar al Collado de Lenito que ya conocemos por haberlo alcanzado desde el norte.

            El lapiaz calizo se hace incómodo como todos y termina obligándonos a un pequeño destrepe con el que alcanzamos un vallecillo transversal y paralelo a la cabecera de la sierra y desde el que se puede elegir camino y cima.

            Lo habitual habría sido avanzar al noroeste hasta alcanzar el Collado de Lenito y ascender al pico por la  Arista Oeste pero nosotros decidimos subir de frente y alcanzar la arista más arriba, hay una serie de corredores en apariencia fáciles que nos permitirán alcanzar el casquete somital.

            Hay cuatro corredores o tubos bastante nevados y equivalentes,  y nosotros elegimos el situado al oeste que es el que tenemos más cerca y parece más corto.

            Ascendemos mediana y penosamente en busca de la pared en la que se encuentra ya que la nieve está bastante blanda y nos introducimos en una serie de placas inclinadas medio cubiertas de nieve en las que el avance se hace delicado. Iniciamos una travesía hacia el este para alcanzar el corredor que queremos subir pero el tema no nos gusta demasiado y optamos por tomar de frente para arriba uno muy estrecho pero bastante limpio de nieve.


            Tendrá alrededor de 30 metros y se va a convertir en  una auténtica ratonera. Bueno, las placas de debajo del mismo ya lo son pues ya hemos desistido del flanqueo y no nos gustaría tener que bajar por allí.

            El tercio inferior es asequible a pesar de que se yergue bastante pero lo subimos con cuidado alcanzando el tercio central ya muy estrecho y casi vertical en el que tenemos que buscar presas de pies de dudosa seguridad ya que la poca nieve que hay cede un tanto.

            El tercio superior tiene un paso clave que  sin nieve será  de tercero pero en estas circunstancias es algo más riguroso y se me multiplica el trabajo mal sujeto para  sostener a mi chica que llevo delante y para localizarle presas de mano en un tramo que no extraploma pero poco le falta. Suerte que es tan estrecho que me permite hacer un poco de oposición e izarla para que gane una buena presa de manos y con ella salir del marrón.

            Es un paso de adrenalina a porrones que nos deja a mi chica relajada tras la salida y a mí en precario respirando hondo.

            -¡Me haces sitio o no!

            -¡Espera que esto está todo suelto!

            -¡Déjalo en paz, no vaya a ser que me arrees un peñazo!

            Tira unas piedras sueltas por nuestra derecha para colocarse y hago el paso que tiene dos presas un poco altas pero de esas en las que puedes colgar un mundo, la de la mano izquierda no la había visto por estar un poco más arriba.


            El corredor se ensancha y acuesta para enseñarnos la suave cúpula nevada de Lenito y nos recuerda que estamos allí.

Peña Forca.

            Cansados y contentos pues sabemos que no habrá que bajar por allí, pateamos la nieve blanda que nos conduce a la arista oeste del pico y por la misma, suavemente alcanzamos la Cima de Lenito situada a 2339 metros de altitud cuando son las doce y cuarto.

Sesques.

            Lo primero que hacemos es visualizar la fácil arista oeste y desde aquí entendemos por qué la vía sube por la loma entre los Collados de Lenito, pero ahora ya es lo mismo.


            Hacemos algunas fotos de las vertientes norte y este tocadas ya con el sutil traje del invierno: la Mesa está flojilla de nieve pero el Sesques está muy blanco al igual que el Puntal de Secús; el Midi muy oscuro, el sur azulado de invierno y aquí, en el oeste próximo Peñaforca y el Rincón de Alano. Al este nuestro proyectado camino que en principio dudamos puesto que después del marrón estamos medio dispuestos a bajarnos por la vía normal.

Hacia Bisaurín.

            Se trata de una cima alargada en el sentido de la sierra y nos acercamos hasta la zona este para ver y decidir, yo desde la salida del Pinar ya he visto un amplio corredor que parece una buen descenso del casquete somital.

            Van a ser las doce y media cuando iniciamos el descenso por la arista este del pico en busca de un suave collado que unos metros más abajo da paso a una serie de torreones fáciles que conducen a una potente brecha que no creo se pueda descender sin material. Del collado nace un amplio corredor que medianamente inclinado se baja muy bien buscando las zonas con mayor acumulación de nieve hasta alcanzar el resalte en el que termina.


            Se trata de un muro algo erguido pero a la vez escalonado que se baja bastante bien con obligados apoyos de manos sobre todo es la parte baja en la que la nieve blanda tapa las repisas y nos obliga a destrepar un pequeño crestón escalonado. Luego una ladera suave nos conduce al fondo de un vallecillo longitudinal y paralelo a la sierra que recorremos hacia el este en una media ladera tan poco útil como cómoda.

            Terminamos por bajar al fondo del vallecillo colgado, sobre los 2100 metros de altitud  y progresar hacia el este en busca de un cuello tras una suave rampa ascendente que nos sitúa en la Arista Sudoeste del Puntal de Lenito.

Puntal de Lenito.

            La arista es cómoda y nos conduce a la base de las paredes que no tienen mayor problema que la nieve que rellena las repisas y que de cuando en cuando cede y nos regala cierta inquietud.


            Ascendemos suavemente en travesía al nordeste y mediante un corredor fácil y amplio  además de bastante tendido nos deposita en una antecima gemela de la Cima del Puntal de Lenito al que llegamos cuando van a ser las dos de la tarde.

Torreones de la Oeste de Lenito.

            Estamos a 2291 metros de altitud y las vistas son similares a las de la cima anterior. Contemplamos la Faja de Aguas sumida en las sombras del mediodía pues es una pura cara norte y tras hacer algunas fotos, en un pispás iniciamos el descenso.

            Deshacemos camino con cuidado pero aligerando, estamos cansados y con hambre pero vamos a bajar un poco en busca de algún lugar limpio de nieve donde poder sentarnos al delicioso sol del mediodía. Habremos subido alrededor de 1600 metros y entre la nieve y el karst se han hecho pesadillos.


            Alcanzada la arista sudoeste, la descendemos al trote para asomarnos a un tubo al que no le vemos fin por lo que nos introducimos en el vallecillo colgado en busca de la cabecera de un corredor que he localizado a la subida y que, si no me equivoco, es el que hemos desechado para subir.

            Los primeros metros tienen una sima que hay que rodear por el oeste, descender una zona muy rota pero fácil y alcanzar el pedregal de fondo para sentarnos en un trozo de grava limpia a comer. Son las dos y media pasadas y estamos sobre los 2050 metros de altitud.


            Antes de las tres nos ponemos de nuevo en marcha descendiendo un pedregoso corredor  bastante variado en cuanto al tamaño de los materiales y algo incómodo ya que la mayoría de las piedras están cubiertas de nieve blanda,

            Conforme vamos perdiendo altitud disminuye la cantidad de nieve y más en la orilla derecha del corredor más soleada. Bajamos un largo tramo hasta que alcanzamos un rellano en el que aparece la hierba y desaparece prácticamente la nieve.


            El corredor prosigue amplio en un siguiente resalte que bajamos fácil y más cómodos hasta que avistamos el praderío del refugio bastante abajo todavía.

            Hemos encontrado algunos hitos de piedras pero luego los perdemos al proseguir nuestro descenso directo al sur que nos colca tras descender un tramo estrecho de corredor sobre las paredes del Resalte Inferior.

            La lógica nos dice que hemos de orientarnos hacia el este  en busca del lugar donde el resalte pierde potencia y la pedrera de fondo asciende al máximo. Se trata de una travesía finalmente en horizontal que remataremos descendiendo unos pocos metros muy escalonados que nos depositan en la base del resalte.


            Ya en la pedrera seguimos el descenso al pie de la pared que hemos atravesado por arriba hasta que finalmente abandonamos las mismas para descender de frente al encuentro del praderío y del inicio de un barranco ocupado por el hayedo.

            Son las cuatro de la tarde cuando pasamos junto al refugio y tomamos el camino balizado que se introduce en el bosque.

             Poco más abajo recogemos algunas setas que hemos visto a la subida y alrededor de las cinco  nos llegamos al coche finiquitando una jornada que entre otras cosas ha sido interesante y en algún momento intensa en un impecable día de otoño.        

6 nov 2012

57-12. LA RACA DESDE EL PUENTE DEL RUSO. 6-11-2012.

La Sur de la Raca.
 
Puente del Ruso, Camino de Santiago, Rellano del Castellar y Cara Sudoeste.
06-11-2012.
Salida 10 h. Llegada 14 h.
Mixto.
Muy fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de la Raca procedente de Prames. Vía en amarillo.
 
            Han dado buen tiempo para el 6 de Octubre y nos vamos al monte, después de unos cuantos días de lluvias, con ganas.
 
            Madrugamos y a las ocho de la mañana nieva al salir por la boca norte del Túnel de Somport. Queremos acercarnos al Soum de Moundaut para contemplar el Caperan de Sesques y el asunto además de largo es exigente en desnivel por lo que requiere buen tiempo.

            En estas circunstancias no hay nada que hacer y consecuentemente nos damos la vuelta.

            Al salir por la boca sur del túnel también nieva, la nubosidad alta nos ha traído este regalito, pero a pesar de ello decidimos acercarnos hasta el Puente del Ruso a ver qué pasa.

 
            Nieva plano, la Raca se encarga de ello, y vuelta a vuelta, se van a hacer las diez y estamos a punto de marchar definitivamente para casa cuando se abre un claro, nos ponemos los cortavientos y nos vamos a cruzar el Aragón por el Puente del Ruso que utilizan los peregrinos del Camino de Santiago, estamos a 1430 metros de altitud.

 
            Cruzamos la carretera y tomamos el Camino de Santiago que nos lleva tras un corto resalte escalonado, al rellano del este del Castellar, un pequeño promontorio con oficio equivalente al Torreón de Fusileros o a Col de Ladrones, en el que se alojan las ruinas del Castillo del Castellar.

 
            Allí, abandonamos el Camino de Santiago y tomamos una senda que se orienta al norte  en busca de la Pared Sudoeste de la Raca.

 
            Sabíamos de la existencia de un camino en esta cara del pico pero nunca la habíamos explorado. Es más, nuestra idea original era abordar esta ascensión de manera directa hacia las afloraciones y las gradas  rocosas de la cara sudoeste que habíamos visualizado en repetidas ocasiones desde el Tobazo, pero llegados a este momento y lugar y no creyendo que sea hoy el día más oportuno para materializar nuestra idea, nos situamos en el camino y nos vamos para arriba con el propósito de no dejarlo si no es estrictamente necesario.

            Encontramos un camino perfectamente trazado y transitado a pesar de estar prácticamente cubierto de una fina capa de nieve que en principio se va un tanto al este en busca de un amplio collado de paso hacia la Canal Roya y en el que se asienta la Cabaña de la Raqueta, que no conocíamos y que se encuentra estupenda.

El Aguila y el Borreguil de la Cuca.
 
            En el collado la senda se orienta al norte y enseguida alcanza las primeras afloraciones rocosas que sorteamos con el camino por el este introduciéndonos en el pinar.

 
            Vuelve a nevar pues el claro ya se ha difuminado y vuelta a vuelta ganamos altura  próximos a la vertiente de la Canal Roya pero sin transitar la arista hasta que alcanzamos un pequeño claro en medio del pinar y en el que comenzamos a atajar pues las zetas son continuas.

 
            Poco más arriba pasamos un único rellano de todo el camino y proseguimos hasta el límite superior del pinar que compartimos con una manada de rebecos.


            A partir de allí, el camino asciende impertérrito y vuelta a vuelta, por la crecida pradera alpina cubierta con una capilla de nieve recién caída que se camina muy bien.
 
  
           Pasamos por las inmediaciones de la Arista Sudeste pero el camino se aleja de la misma para realizar un quiebro que le aleje de la misma y alcanzar una pequeña depresión en la que hay restos de obras y enseguida avistamos las antenas cimeras.
 
 
            Queda una pala herbosa y medianamente inclinada, recorrida por abundantes zetas del camino que atajamos, nos deposita en la Cima de la Raca a 2284 metros de altitud.

 
            Son las doce menos cuarto y al abrigo de una de las casetas de las antenas  nos abrigamos un poco. El viento azota de lo lindo, está helando y la sensación térmica es bastante desagradable. Nos acompañan las nieblas y la nieve cuya capa ha ido engrosándose conforme hemos ido subiendo. Aquí hay algunas zonas venteadas en las que se está endureciendo ya.

            Echamos un bocado con apetito, un café calentito y un cuarto de hora después nos acercamos a la Silla de la Raca que se pone en marcha en esos momentos. A pesar de ello, nosotros no nos vamos a montar.

            Saludamos al operario que está en el interior de la caseta y nos vamos para abajo por donde hemos venido. Hoy no es día para descubrir nuevos caminos ni merece la pena bajar hasta la base de Astún para volver por las inmediaciones del Aragón pues es una vuelta demasiado larga para hoy.

 
 
            Descendemos a muy buen ritmo y cómodamente amortiguados nuestros pasos por la hierba y la nieve atajando casi todo lo atajable que es mucho.

Circo Colgado de Lacuars.

Tobazo.
 
            Cesa de nevar en la parte inferior del bosque y cuando llegamos a la Cabaña de la Raqueta hasta quiere traslucirse el sol. En el Puente del Ruso ya luce entre inquietos y volanderos girones de niebla.

Otoño en Canal Roya.
 
            Es la una y cuarto cuando nos metemos en el coche dando por liquidada la jornada en la que hemos movido un desnivel de 850 metros en un día disfrutado en soledad y compartido únicamente con nuestros amigos los sarrios.