7 sept 2017

59-17. SIERRA MORENA Y MUNIAS VOLVIENDO POR BARROSA. 5-9-2017.

La Norte de Sierra Morena. 

Cima de Troumouse, Sierra Morena, Pequeña Munia, Munia, Arista Sudoeste, Cuello de Robiñera, Circo de Barrosa, Cabaña y Aparcamiento de Barrosa.
05-09-2017.
Salida 11 h. Llegada 15:30 h.
Mixto.
Bastante fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Sierra Morena y Munia procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Desde la Cima del Pico Troumouse contemplamos la espléndida y afilada Arista Norte de Sierra Morena que tenemos pendiente. Son las once y media de la mañana del 5 de Septiembre del 17 y no es que tengamos excesiva prisa pero tenemos tajo por delante.

Llegando a Troumouse, Sierra Morena nos espera.

            Estamos a 3083 metros de altitud y vamos a completar nuestra segunda vuelta al circo que en el 2010 dejamos aquí pues teníamos otros objetivos. Un transitado e intermitente caminillo recorre la alargada arista metamórfica para ahondarse en dirección sur, nuestro destino y la de la generalidad de los transeúntes de este circo es el collado de separación con Sierra Morena al que llegamos enseguida, tras un corto descenso, sin otra historia que algún apoyo de manos esporádico.

Iniciando el descenso de la Sur de Troumouse.

            En el terroso y amable collado acotado a 3043 metros de altitud buscamos en suavísimo ascenso la Arista Norte de Sierra Morena que erguida y afilada arranca con un paso largo sobre una placa lisa y vertical.
            Cuando llegamos aquí en el 98, casi sin mirarlo, lo faldeamos por el oeste. Fue una travesía delicada que resolvimos sin problemas pues no teníamos ninguna información ni de la arista ni de los dos faldeos pues se puede hacer por ambas vertientes. Hoy hemos traído la cuerda por si acá pero no será necesario.

Entrando en la Norte de Sierra Morena.

            Hay una grieta a mano izquierda que nos permite empotrar un poco un pie y buscando presas altas que las hay remontar el paso largo que nos espera con una repisa inclinada. Será un paso de segundo superior que se hace mejor de lo previsto.

La Norte de Sierra Morena es un placer.


            A partir de allí una rampa bastante vertical, aérea, de una anchura de entre dos y cuatro metros y de muy buena roca con sobrados apoyos tanto para pies como para manos, nos permite remontar los dos tercios inferiores que se rematan con un paso que hacemos a plena arista, único momento de toda la ascensión. Luego la arista se allana progresivamente y nos deposita en la alargada y plana cima de Sierra Morena a 3088 metros de altitud, son las once y media.

Buena Roca en la Norte de Sierra Morena.

            Hacemos alguna foto contemplando como las nieblas se establecen cada vez más arriba y enseguida continuamos arista adelante en suave descenso por una loma amplia que conduce a un también amplio collado situado a 3030 metros de altitud en el que hay un coqueto vivac.

En la Cima de Sierra Morena.

            Una rampa suavemente ascendente se convierte en arista y  por su vertiente este se desarrolla un caminillo sobre la pedriza metamórfica que tras unas cuantas vueltas nos deposita con comodidad en la Cima de la Pequeña Munia  situada a 3094 metros de altitud a la que llegamos poco más de un cuarto de hora después.

Attrás quedan Sierra Morena y Troumouse.

            Poco más que alguna foto mientras contemplamos los juegos de las nieblas en Sierra Morena y proseguimos.
            Tras un brevísimo descenso alcanzamos una zona de pequeños promontorios y gendarmes  que se pasan con comodidad y que nos depositan en una pequeña brecha de la que arranca la Arista Somital Norte de la Munia.

Pequeña Munia y Munia desde el Collado con Sierra Morena.

            Es un terreno metamórfico bastante escalonado y recorrido intermitentemente por trazas de caminillo pizarroso muy oscuro que nos permite remontar con comodidad los últimos metros del Casquete Somital de la Munia para hacer cima a 3132 metros de altitud. Son las doce y media.

La Norte de la Munia en nuestro horizonte próximo.

            En la cima coincidimos con una cordada que ha llegado y otras dos que lo harán por la arista sudoeste que es la vía normal al pico. Hacemos algunas fotos y tratamos de recordar en un mar de viejos recuerdos.

Remontando la Norte de la Munia.

            Poco después y viendo que las nieblas nos rodean iniciamos el descenso de la arista sudoeste que encontraremos completamente desconocido. Bueno, la verdad es que la primera vez que la hicimos era de noche y de la segunda no nos acordamos.

Vista atrás hacia los Tubos de Gerbats.

            Hay que recorrer un primer tramo horizontal  para seguidamente descender a toda arista con muy buena roca y muy transitada además de limada por infinidad de cramponazos. En general es una arista aérea y afilada que requiere apoyos de manos casi continuos pero que se pasa bastante bien. Lo que me preocupa son las nieblas que no nos dejan ver el Cuello de Robiñera que es a donde tenemos que llegar sí o sí.

No recordamos casi nada de la Arista Sudoeste que estamos bajando.

            En mi mente está la piedra apoyada en la pared y bajo la que dejé la primera vez el tomavistas puesto que se hacía ya de noche y de nada me iba a servir. La segunda vez,  recorrimos la arista en descenso y en el Paso del Gato la abandonamos para bajar al Circo de Troumouse y creo recordar que para marchar al Cuello de Robiñera no hay que llegar al Paso del Gato.

Aercándonos al Paso del Gato.

            Con estas, faldeamos un poco la arista por el sur y alcanzamos el diedro situado por encima del Paso del Gato. Desde la cabecera del paso nos damos la vuelta, Juan se ha quedado con una línea de hitos que abandona la arista en dirección al Cuello de Robiñera.

Abandonamos la arista por encima del Paso del Gato.

            Bajará y luego lo haremos nosotros entre nieblas que permiten caminar pero no facilitan la orientación, por una serie de terrazas llenas de basura y en plena pared para alcanzar la pedriza que cubre una buena parte del Cuello de Robiñera y que se descuelga hacia Barrosa.

Vista atrás de la pared que acabamos de bajar con el permiso de las niebla.

            El descenso de este tramo es pestosillo pero lo llevamos bien confirmando nuestra orientación al ver los Ibonciechos del Cuello de Robiñera. Luego veríamos el Ibón Bajo de La Larry y bolo a bolo nos llegaremos hasta el umbral  en el que se inicia el Valle de Barrosa.

Ibonciechos del Collado de Robiñera e Ibones de La Larry.

            Alcanzamos el collado a 2850 metros de altitud y aprovechando que las nieblas se están disipando echamos la vista atrás a nuestro descenso. La conclusión es que deberíamos haber continuado por la arista para abajo para abandonarla unos metros más abajo del Paso del Gato ya directamente por la pedriza.
            Es la una y media y por delante tenemos un descenso que ya hicimos hace muchos años en ascenso y del que sabemos que no hay camino y que podemos encontrar algunos hitos.

Encontramos algunos hitos en un circo sin camino.

            La pared que nos ha de bajar al Rellano de Barrosa es muy amplia. Tiene paredes por todas partes pero especialmente al sur bajo el Robiñera y al norte bajo la Munia. Tenemos una táctica preconcebida que es descender por el centro para luego evolucionar al norte pero de por medio hay que bajar casi 1200 metros.
            Los dos primeros escalones que descendemos son completamente rocosos, de ellos, el superior es una enorme pedrera que se descuelga de sus tresmiles limítrofes para hacer más cómodo el siguiente en el que encontramos algún hito en su borde inferior.

Detalle de la flor del acónito azul en el Circo de Barrosa.

            A partir de allí aparece la verdura  y un nuevo resalte recorrido por torrentillos. Buscamos y encontramos tramos medianamente escalonados que nos permiten perder metros en busca de un siguiente rellano al que llegaremos tras acercarnos a las paredes de La Munia.
            Más abajo aparece un nuevo rellano inclinado bastante cubierto de verdura al que llegamos sin problemas especiales más que buscar la vía más cómoda dentro de la pared algo tiesa y con una hierba que resbala un poco, por lo que hay que ir  con cierta  atención lo que proporciona algo de tensión.

Robiñera desde uno de los Rellanos Intermedios del Circo de Barrosa.

            Por la altitud creemos que nos tenemos que cruzar con la Senda de las Pardas y así será. Estaremos sobre los 2400 metros pero hoy no me fío de mi altímetro pues está de vacaciones.
            Rosa quiere tomar la senda al cruzarla y marcharnos con ella hacia el Collado de Barrosa pero nos parece que vamos a dar una vuelta innecesaria. Nosotros preferimos asegurarnos de que los hitos que vemos ya no son de la senda, aquí con un par de caminillos paralelos en el rellano y continuar para abajo.

Acercándonos a la Pedrizas Inferiores del Circo de Barrosa.

            Sabemos que a nuestra izquierda o norte tiene que aparecer una larga pedriza que nos ha de bajar un importante tramo de pared y que tras otro tramo de verdura alcanzara el lomo en el que se asientan los pinos que arrancan desde el Barranco de las Neveras y eso lo hemos visto con las primeras luces del día y fue lo que hiciéramos en ascenso en el 87. De cuando en cuando aparece alguna mancha vieja de pintura blanca o roja.

Pedriza que nos conducirá a la rampa arbolada con lo que liquidaremos el Circo de Barrosa.

            Descendemos con cuidado un barranco atravesando  su cauce lleno de verdín y nos colocamos junto a la pedrera que buscábamos. Por su orilla derecha en la que hay establecida verdura muy escalonada, bajamos con comodidad un montón de metros aprovechando algunos bloques graníticos dispersos. La pedriza se queda colgada sobre las paredes y nosotros trazamos unas zetas sobre la herbosa ladera que con algún cuidado nos permiten alcanzar otro tramo de pedriza más corta que atravesamos en su parte final para alcanzar los pinos más altos.

Una de las Cascadas del Barrosa

            La inclinada rampa en la que están establecidos los pinos que ya resisten los embates de los aludes nos permite bajar un centenar de metros hasta que alcanzamos el praderío  de la orilla del Barranco las Neveras.
            Cogemos agua en el barranco. Echamos unas naranjas y decidimos bajarnos a comer a la furgo son las dos y media y estamos a 1800 metros de altitud.

Visión global de la jornada del día sin detalles.

            Cruzamos el barranco junto a las cascadas y ponemos la marcha de resistencia hacia el Rellano de Barrosa pasando junto al refugio en el que sestean algunos paseantes.
            Luego volvemos a pasar el barranco seco y sobre el camino nos despedimos de nuestra jornada, visible sin detalles desde aquí y dejamos que nuestro piloto automático se encargue de nosotros tratando de olvidarnos de nuestras piernas que llevan  una soba de cierta consideración.

Salcorz y los Picos del Cabo desde Barrosa.

            Tras comprobar que al inicio de nuestra marcha habíamos tomado la pista alrededor de 30 metros antes de que girara para entrar en el valle, nos llegamos a la furgo cuando son las tres y media. En nueve horas y cuarto nos hemos chupado un desnivel acumulado de cerca de 1900 metros. La tarde está bien, nosotros también y en la furgo que está a la sombra nos hacemos una ensalada y saciamos la sed con unas cervezas bien frescas, comemos al gusto y hasta me echaré una cabezada después del postre. Luego sin prisas, echamos un café y vuelta a casa sin sueño mientras comentamos que la lista de difuntos en espera se ha quedado medio vacía sabiendo que otros ocuparán su lugar. 

6 sept 2017

58-17. TROUMOUSE POR LA ESTE. 5-9-2017.


Acercándonos a la Este de Troumouse. 

Aparcamiento, Pista, Cabaña y Puerto de Barrosa, Brecha de Barrosa y Cara Este.
05-09-2017.
Salida 06:15 h. Llegada 10:30 h.
Sol.
Bastante fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Troumouse procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Hace ya algún tiempo que quería subir directamente al Pico Troumouse desde el Puerto de Barrosa pues en las dos ocasiones en las que habíamos estado allí había sido haciendo la arista del Circo de Troumouse.
            Invariablemente lo habíamos pospuesto hasta que finalmente decidimos abordar el asunto sin dilación. Incluso llegue a proyectar el ascenso para vivaquear en su cima pero el tema del agua me había hecho desistir.

Primeros rayos de sol en Troumouse.

            Descartamos hacerlo durmiendo en los alrededores del Refugio de Barrosa y así limar un poco el esfuerzo y finalmente lo vamos a hacer de tacada.
           Son las seis y cuarto de la mañana del 5 de Septiembre de 2017 cuando encendemos las frontales y nos echamos a la Pista del Valle de Barrosa a 1390 metros de altitud. Ayer viajamos con la furgo, cenamos en el aparcamiento y hoy a las seis menos veinte nos hemos levantado con la intención de aprovechar el día, noche incluida.

Iniciando el remonte hacia el Puerto de Barrosa.

            Tomamos erróneamente la pista que marcha a las instalaciones de las minas y tenemos que remontar por un caminillo hasta alcanzar enseguida la Pista del Valle de Barrosa, unos metros más delante de la zona llana de los Carteles explicativos de las Actividades Mineras.
            La pista se introduce en el valle y en dirección oeste ascenderá suavemente al encuentro del fondo del circo y del día.
            La noche que ha estado estrellada, se ha cubierto de madrugada y no va a facilitar la llegada del día con luz suficiente para caminar, cosa que será posible alrededor de las siete de la mañana. Para entonces, la pista ha atravesado tres barranquillos y se ha convertido en camino amplio entre bloques de granito y retazos de praderío.

Precioso Troumouse a las luces de la mañana.

            Ya en el fondo del circo el camino se acerca al barranco que baja seco y lo atraviesa encaramándose suavemente en el praderío alpino que rodea al Refugio de Barrosa a 1750 metros de altitud.

El Puerto de Barrosa queda lejos todavía.

            El refugio está arreglado tiene techo, ventanas, puerta y entarimado para dormir nuevos y está limpio, nada que ver con la pocilga de hace unos años en la que ni las vacas se atrevían a entrar.

A media ladera bajo el Collado de Barrosa.

            El camino que ha girado al norte asciende la ladera en base a amplias lazadas muy cómodas que nosotros atajamos para ganar altura y alcanzar la Zona del Sobrestivo con su ibonciecho prácticamente seco a pesar de las últimas tormentas que han pasado por el valle.


Euphrasia alpina en la Cabaña de Barrosa.

            Hay que hacer camino de manera persistente puesto que hay que remontar 800 metros y en ello estamos a la sombra de la mañana que nos propicia el Pico de Barrosa.

Cerca del Puerto de Barrosa.

            Desde muy abajo nos orienta  el Pico Troumouse dominando el Puerto de Barrosa y cambiando de tonos en función de la luz. Hacia atrás dejamos la Arista de Liena y Esplucas que culmina en Robiñera mientras que nos acercamos al puerto cruzándonos ya arriba con cuatro que van de travesía.

Varios corredores conducen a la Brecha de Troumouse. 

            En la confluencia de nuestro camino con la Senda de las Pardas, cuyo poste indicador está en el suelo no sabemos si por desidia o intencionadamente ya que las sirgas de la senda no tenían mantenimiento, abandonamos el camino y nos vamos directamente en busca del Gendarme Blanco que señala el inicio de la Pared Este de Troumouse. Alcanzarlo se llevará un ratillo pues el Puerto de Barrosa que es amplísimo comienza ya a ascender para acercarse a la pared del pico convertido en arista.

Lacs de Barroude desde la Brecha de Troumouse. 

            De mármoles claros, tiene una fisura en su cara sur por la que parece que se puede atravesar sin coronarlo pero ni siquiera es necesario alcanzar la fisura sino que bajo el mismo y también en la vertiente sur hay un corredor que directamente conduce a la Brecha Troumouse.
            Juan sube por el fondo del corredor que no ofrece ninguna dificultad más que los materiales sueltos y nosotros lo haremos por unos corredorcillos más próximos al gendarme, que tiene buena roca y en los que encontramos algún hito.

El Gendarme de Troumouse por encima de la brecha del mismo nombre.

            Son las nueve y cuarto de la mañana cuando llegamos a la brecha situada a 2664 metros de altitud. Contemplamos la vertiente norte muy sombría y ocupada por un potente nevero, no se ven los lacs de Barroude desde aquí y nos echamos a la pared.
            Una flecha azul nos indica que hay que trepar una placa clara y lisa sin presas decentes para los pies, las manos si las tienen primero a nuestra derecha y a continuación un poco a la izquierda, son inversas pero muy buenas. Es un paso de segundo que resulta más fácil de lo que se ve en principio.

Rampa en la Este de Troumouse.

            Superados esos tres metros, una vira inclinada y amplia nos conduce a la pared que se puede ascender un poco por cualquier parte utilizando de cuando en cuando las manos. Se trata de una rampa mixta con algún asentamiento reducido de pratenses en la que encontramos algún hito disperso.

Tras la rampa empleamos las manos en un tramo de esquistos .

            Poco más arriba aparecen placas algo más erguidas y coronándolas la esperada Franja de Rocas Negras. Podemos decir que no hay una línea de hitos porque se puede ascender un poco al gusto tanto por el fondo de pequeñas canales o por crestones que aparecen en la amplia pared. Hemos dejado atrás el Gendarme Blanco que desde aquí tiene una vista terrorífica.

Algún tramo de placas más lisas e inclinadas bajo la Franja de Rocas Negras.

            Es una pared que nos gusta pues tenemos costumbre en medios como éste y hasta Rosa se permite el lujo de ir de cuando en cuando por delante. Los valles españoles fundamentalmente comienzan a parir nieblas.

La Franja Negra tiene muy buena roca.

            De aquí para allá nos aproximamos cómodamente a la base de la Franja de Rocas Negras. Sabemos que tiene un acceso directo por su parte central, equipado con alguna cuerda y también por su parte sur, nuestra izquierda,  aprovechando que pierde algo de potencia.

Remontamos el corredor sin utilizar la cuerda.

            Desde abajo hemos visto colgar una cuerda que desaparece luego de nuestra vista al estar incrustada en algún corredor mientras que nosotros nos llegamos hasta la parte sur de la franja desde la que visualizamos  otra parte de la pared con muchas placas por lo que hemos de volver en busca de unos hitos que hemos dejado a nuestra derecha. No debemos de ser los únicos que hacemos  la jugada.

Saliendo de la Franja de Roca Negra en la Este de Troumouse. 

            Una vira horizontal nos devuelve a la franja y enseguida encontramos un corredor bastante vertical pero con muy buena roca y en el que, media docena de metros más arriba de su entrada aparece una cuerda.

El crestón  nos ofrece una trepada fácil y entretenida.

            Subimos el corredor sin necesidad de utilizar la cuerda que yo he probado por si fuera necesario pues está algo vieja, tiene lazadas para utilizarlas como presas y está anudada como veremos después; pero el corredor está suficientemente escalonado y se sube bien, será de segundo superior en virtud de la verticalidad de la pared más que otra cosa.

Algún faldeo por la Este de Troumouse.

            El corredor se acuesta y se amplía en una inclinada terraza en la que aparecen materiales firmes a modo de placas estriadas que se suben bien. Por encima de nosotros se perfila una arista ascendente y hacia ella nos vamos un poco por cualquier parte pues los hitos están algo desperdigados o es que nosotros no  los seguimos fielmente.

Al final visualizamos el Trípode de Troumouse. 

            Alcanzamos un crestón que no nos da la impresión de ser una arista definida al uso y por ella nos vamos empleando las manos con cierta frecuencia pero siempre con absoluta comodidad.
            Avanzamos por el filo alternando de cuando en cuando ligeros faldeos hacia la vertiente de Barroude pero siempre retornamos  a la arista que se va confirmando poco a poco.

Faldeando por la Este del Pico de Troumouse

            En uno de los faldeos visualizamos el Trípode de Troumouse indicándonos que tenemos que seguir faldeando  a nuestra derecha. La Cima no es visible desde el Valle de Barrosa ya que la arista que estamos ascendiendo la tapa.

La Munia y Sierra Morena llegando a Troumouse. 

Suben las nieblas desde el este por detrás de la Arista Cimera Este.

            La arista se ha arrellanado y el faldeo de la misma se hace por terreno suave pero lleno de materiales inestables. Alcanzada una pequeña depresión solamente queda ascender unos metros cómodos que nos deposita en la Cima de Troumouse situada a 3083 metros de altitud. Son las once y media de la mañana y estamos sólo con la compañía del trípode.

En la Cima de Troumouse. 

            Las nieblas van creciendo de los valles españoles mientras que, curiosamente, la mayor parte de la vertiente francesa está limpia. Hacemos unas fotos del Cresterío del Circo de Troumouse y de los alrededores notorios con Ordesa, Vignemale, y Neouvielle y nos sentamos a almorzar al solecillo de la mañana que está deliciosa. No tenemos prisa pero nos queda por delante una buena jornada todavía pues hoy no hemos hecho más que subir 1700 metros.

Arista Norte de Troumouse.

Los Lacs de Barroude desde Troumouse. 

            Este verano estamos sacando algunos muertos que dormían en el armario de nuestros deseos. 

4 sept 2017

57-17. ESTIBIELLAS, SAYESTICO Y CHIPETAS. 3-9-2017.

Sayestico y Chipeta Alto. 

Aparcamiento de Tatxeras, Parideras, Barranco Mazandú, Cara Sur, Estibiellas, Sayestico, Chipeta Alto, Chipeta Bajo, Barranco Petraficha y GR11.
03-09-2017.
Salida 08:30 h. Llegada14:15 h.
Mixto.
Muy fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Estibiellas, Sayestico y Chipetas procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Hace ya muchos años que subimos a Estibiellas, y  queremos ver esas laderas de verduras con alguna intención, especialmente las campas de la Oeste de Chipeta Alto ya que en la ocasión en la que ascendiéramos  fue por el Collado de Petraficha desde La Mina en Oza.

Iniciando la circular en el Aparcamiento de Tatxeras.

            Madrugamos un poco puesto que tenemos hora y media de coche y son las ocho y media del 3 de Septiembre de 2017cuando aparcamos al final de la parte transitable de la Pista de Tatxeras a 1275 metros de altitud. A partir de allí está prohibida la circulación.

Sierra de Alano desde las Parideras.

            Hemos subido a una pareja que va de travesía y nos ha hecho dedo. Les indicamos el Camino al Collado de Petraficha y nosotros, tras cruzar el Veral, atajaremos en dirección  sudeste las revueltas de la pista, en busca de las Parideras situadas en la misma bajo el Paso de Tatxeras. Se trata de un camino balizado de rojo y blanco ya que se trata de un ramal del GR11. que a través del hayedo alcanza la Paridera Inferior a 1450 metros de altitud y enseguida la Superior ligeramente por encima de los 1500 metros.

Las Parideras desde el Barranco Mazandú.

            Allí la pista se alarga al sudeste muy llana para morir poco más adelante en las inmediaciones del Barranco de Mazandú.

Barranco de Estibiellas.

            El camino atraviesa una serie de barranquillos laterales que bajan de las Paredes de Alano hasta que tras un par de mayor entidad alcanzamos el Barranco Mazandú. Por el que proseguiremos ascenso  ya decididamente al este.
            Enseguida se abandona el cauce del barranco para elevarse a un dorso, cada vez más herboso y amplio que conforma la Cara Oeste de Estibiellas, en la orilla derecha del mismo.

Vertiente Oeste del Collado de Estiviellas.

            La ladera asciende suave y persistentemente hasta una zona en la que hay un importante rebaño de ovejas. Nos dirá el pastor con el que charlamos que hay alrededor de 3000 y realmente hace ya mucho tiempo que no veíamos tanta oveja junta.

En Estibiellas.

            Hay que proseguir con un cómodo ascenso que terminará por depositarnos en la Herbosa, plana y amplia Cima de Estibiellas situada a 2045 metros de altitud.

Sayestico y Chipeta Alto desde Estibiellas.

            Son las diez de una mañana más nublada de lo esperado, con poca luz y con algo de cierzo un tanto fresco que terminará por poner nos los guantes. Desde la cima contemplamos la espectacularidad rotunda de la Peña del Rincón de Alano, el Corredor de Lenito, el Barranco que baja hasta Oza y las Paredes de Lenito. Al oeste hemos dejado Toda la Sierra de Alano hasta Punta Ruzquía y al Norte la continuación de nuestra circular que nos ha de llevar hacia Sayestico y Chipeta Alto.

Enorme hito de camino a Sayestico.

            Desde la cima iniciamos el descenso de la cara norte del pico también vestida de praderío y que en suave descenso nos ha de llevar a un primer amble collado alrededor de 100 metros más abajo. Desde allí y al noroeste tenemos un promontorio que se interpone en nuestra trayectoria.
            Acotado casi a 2000 metros se puede faldear un poco por cualquiera de los lados o ascenderlo directamente. Lo haremos por el este para descender un poco más a otro amplio collado situado a 1880 metros de altitud. A partir de allí iniciamos el ascenso a Sayestico.

Sayestico vestido de pedrizas.

            Una serie de grandes hitos nos llevan a coronar un siguiente promontorio que nos había engañado algo y desde el que avistamos el Casquete Somital de Sayestico.

Casquete Somital de Sayestico.

            Recorremos un amplio hombro a modo de collado  pedregoso de calizas grises, que contrasta con toda la vertiente oeste de estas cimas muy herbosas, y que se yergue enseguida medianamente para depositarno cinco minutos después en la Cima de Sayestico situada a 2084 metros de altitud.

Paredes de Chipeta Alto desde Sayestico.

            Son las once y cuarto. Contemplamos las paredes de la Sur de Chipeta Alto, aquí mismo, nos  asomamos a los verticales paredones de la cara este que descienden verticales hacia el Valle de Oza y nos damos la vuelta  en busca de la brecha de separación con Chipeta, Solamente hay que perder una treintena de metros.

Sierra de Alano y Estibiellas desde Sayestico.

            Nos asomamos a la brecha que luce unos verticales corredores con aspecto de poderse pasar y continuamos para arriba al norte mediante unos escalones calizos que nos devuelven al praderío. 

La Norte de Sayestico.

            Nada tiene que ver la espléndida imagen de paredes del pico vista desde la Vertiente de Hecho que vista desde Ansó. Su vertiente oeste es una enorme ladera herbosa, una auténtica cuesta de vacas que recorremos por su arista sur y que nos deposita enseguida en la Cima de Chipeta Alto situada a 2175 metros de altitud. Son las doce menos cuarto.

Ibón de Acherito desde Chipeta Alto. 

            Contemplamos Guarrinza, el Ibón de Acherito, Bisaurin y el Castillo de Acher en medio de un amplio, conocido y neblinoso horizonte en el que se perfila el Midi y proseguimos llaneando casi en busca de la Antecima Norte de similar altitud.

Campas hacia Chipeta Bajo.

            Digamos que la teórica  arista oeste del pico arranca de la antecima aunque en realidad no hay arista por ninguna parte sino una enorme ladera que recorreremos en suave descenso, de aquí para allá, tratando de visualizar tanto la ladera que se inclina hacia el sur en busca del Barranco Chipeta como la que desciende suavemente al norte hasta el Barranco Petraficha.

Chipeta Alto desde el Bajo.

            Nos llegaremos hasta el Collado Chipeta situado a 1850 metros de altitud y desde allí remontaremos unas cincuentena de metros algo pedregosos que nos depositarán en la alargada Cima de Chipeta Bajo a 1897 metros de altitud cuando son las doce y media.

Detalle del Colchico de otoño.

            El descenso desde la cima hacia el Barranco Chipeta y sus afluentes es una zona un tanto enrevesada por tratarse de cursos muy sinuosos. Podemos bajar al Barranco Petraficha, mucho más lineal y tomar allí el GR11, pero preferimos seguir la zona comprendida entre ambos barrancos.

Laderas herbosas en la Orilla Izquierda del Barranco Petraficha.

            Se puede continuar arista abajo pero retornamos un poco hasta alcanzar el rellano al norte del pico y desde allí proseguir descenso hacia el oeste. Se trata de una continuación de la rampa herbosa que constituye la Oeste de Chipeta Alto y que se alarga para abajo hasta depositarnos en un pequeño barranco depresión con enebros  a la que llegan ya los pinos.
            Bajado la depresión, siempre al oeste, un pequeño rellano nos lleva a la cabecera de un resalte bajo el que nos aguarda el pinar y la zona de confluencia de barrancos escabrosos de regular aspecto. En consecuencia volveremos al rellano y buscaremos descenso al Barranco Petraficha entre el pinar salpicado de enebros más que rastreros.

Las dos Chipetas desde el destrozado Refugio de Tatxeras. 

            Alcanzado el barranco lo cruzamos para seguir unas trochas de animales que nos permiten alcanzar la derruida Cabaña de Tatxeras en la vertiente derecha del mismo. El GR11. no transita esta parte del barranco sino que se introduce en el pinar para hacerlo un poco más alejado del cauce.
            Luego no queda más que transitar el descarnado tramo de camino que nos bajará en poco más de diez minutos al aparcamiento en el que tenemos nuestro coche. Son las dos y cuarto y la circular habrá acumulado alrededor de 1200 metros.

Feliz cumpleaños.

            Sin pérdida de tiempo pues hay un autobús a punto de marchar para abajo, nos vamos, no queremos bajar detrás.
            Desde la Cima de Chipeta Bajo hemos reservado en la Borda Chiquín. A las dos y media estamos allí. Rosa siempre decía de ir a comer a ese garito. A la subida estaba cerrado.
            Comeremos en la calle pues está lleno dentro pero el cierzo ha dejado de soplar y el mediodía es extraordinario. Migas, boliches, carne y bacalao para celebrar el cumple de mi chica. ¡Felicidades!