18 feb 2012

12-12. PATEANDO LA SIERRA DE LA FITA EN BUSCA DE MARISTAS. 18-2-2012

Sierra de la Fita desde Parzan.

Pista del Barranco de la Foz, Repetidor de Telecomunicaciones y Arista Oeste de Maristas.
18-02-2012.
Desnivel acumulado 1300 m.
Distancia recorrida 10000 m.
Tiempo efectivo 04:15 h.
Sol.
Fácil.
La falta de un buen mapa nos impidió alcanzar Maristás por esta vertiente aunque las normales partirían de Señés o de Gistaín. De cualquier forma al no haber camino del repetidor hacia arriba pueden convertir el recorrido en algo poco agradable. La actividad completa sería larga y con un desnivel de consideración.
Agua en el Barranco de la Foz según temporada. Posiblemente se agote en la parte alta durante el verano.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de la Sierra de la Fita procedente de Prames. Vía en amarillo.
 
            Hace tiempo que quería acercarme a Maristás pero marchar hasta Gistaín podía más que mis ganas de conocer. Hoy estamos en Bielsa, disponemos de un rato para dar una vuelta y por qué no probar el Viejo Camino al Collado de Pegueras y allí…

            Son las diez y media de la mañana cuando tratamos de encontrar el camino entre los dos puentes de la  A-138, 3 kilómetros más debajo de Bielsa.

            La mañana del 18 de Febrero de 2012 no comienza muy bien que digamos puesto que el camino que nace junto al Barranco de la Foz, a pesar de estar transitado en su inicio, me da la impresión de ser más del personal que debe hacer el barranco que otra cosa, además de que los paredones inmediatos no tienen ninguna buena pinta. Pero finalmente, un kilómetro más abajo junto al segundo puente de la carretera encontramos una pista y…

 
            Estamos a 900 metros de altitud y una pista repasada no hace mucho inicia el ascenso en dirección prácticamente norte al encuentro del Barranco de la Canal. No es el camino buscado pero…

 
            La mañana está espléndida a pesar de que ha helado de lo lindo y la pista sube sin concesiones con materiales bastante sueltos y con señales evidentes de tránsito.

            Alrededor de los 1200 metros de altitud un hito marca la incorporación al Barranco de la Foz con lo que nos alegramos aunque la pista que sigue para arriba, no se decide a cruzar el barranco como esperamos y no vemos nada más que algún hito de piedras.
 

            Hemos girado ya al este y transitamos una ladera norte en la que la nieve aparece prácticamente continua  salvo en los tramos soleados.

            Finalmente, sobre los 1500 metros de altitud cruzamos el barranco y ya por la ladera soleada del mismo proseguimos para arriba contemplando los paredones de la Nordeste del Puntal de Bachaco dominando el valle.

            La pista se alarga prácticamente al norte pero la seguimos pues sabemos que muchos viejos caminos se han convertido en pistas y consecuentemente han alargado su recorrido. Pero en este caso la solución es que la pista finaliza en un repetidor de telecomunicaciones a 1700 metros de altitud y no hay vestigios de camino que prosiga en ninguna dirección.

Puntal de Bachaco.
 
            Van a ser las doce y media  y allí estamos contemplando frontalmente el Valle de Pineta entre crecidos pinos pues se trata de un pinar maduro al que le iría muy bien una buena tala.

            Nuestro viejo mapa de la Alpina no da cuenta  de la pista que sí comprobaré luego en otro más actual y de allí, ente otras cosas, nuestros problemas para iniciar el camino.

            Estamos un tanto alejados de nuestro objetivo pero a esta altitud, en una clara cresta algo vestida, el pinar no tiene que tardar en desaparecer y consecuentemente tomamos la cresta tras ascender un pequeño resalte siguiendo un caminillo de animales.


            La cresta es “transitable” y asciende suavemente  presentándonos un pinar claro con muchos ejemplares caídos víctimas del viento que nos obligan a un camino muy tortuoso pero vamos para arriba.

            La ladera norte es un paretazo vertical e impresionante donde milagrosamente se asientan los pinos que la visten. La ladera sur es más amable aunque también bastante erguida; vamos, que el tránsito por la cresta es una opción sensacional sin riesgo al extravío.
 

            Vamos ganando altura y comprobando que el pinar persiste y estamos sobre los 2000 metros de altitud cuando suponemos que la arista se debería haber limpiado ya.

            Pero no es ni será así. Todavía seguimos subiendo, ahora pisando manchas de nieve bastante dispersas hasta que nos situamos a 2200 metros de altitud cuando por un claro en dirección este que es la que lleva nuestra arista localizo la presencia de unas paredes blanquecinas que nos muestran un resalte consistente. Intuyo que serán las paredes de Punta Orbar, limpias de vegetación al fin, pera algo lejos para nuestras pretensiones. El pinar prosigue todavía un tramo y cubre el ramal que enlaza con Pegueras si no me equivoco.


            Son las dos de la tarde y mi chica no quiere más pinar celebrando que le propongo sentarnos a comer al sol. Para mí sé que el Orbar y Maristás se librarán de nosotros por hoy. No siempre se consiguen materializar los proyectos y hoy ha sido así.

Mobisones muy distantes desde Bazibas.
 
            Comemos con ausencia de paisaje cosa que no solemos hacer casi nunca. Solamente nos alegra la vista los Mobisones entre viejos pinos descabezados por los fieros embates del tempestuoso viento en la cresta.

            Media hora más tarde tomamos la arista en dirección oeste y en descenso.


            Bajamos y sabedores que no nos extraviaremos, tratamos de disfrutar del paisaje que entre pinos se nos ofrece al norte: allí están las estrellas más importantes de ese universo: Suelza rechoncha y pesada y Fulsa aérea e ingrávida como una tremenda dentellada al inmaculado azul del cielo, ambas tocadas de blanco.

Suelza.
 
            Desde alguno de los tramos un poco más erguidos podemos contemplar el Valle de Pineta con la Sierra de Espierba al Norte y las Tucas al sur. Como telón de fondo las Tres Sorores un tanto difusas y apiñadas, el Balcón de Pineta y la Cresta del Forcarral que nos recuerda, pendiente, la continuación hacia La Larry.

Fulsa.
 
            Son las tres y media cuando aterrizamos en el repetidor del final de la pista y la tomamos seguidamente para abajo tratando de localizar algún camino que parta de la misma en las inmediaciones del Barranco de la Foz, por si se nos hubiera pasado a la subida.

Pineta.

            No será así. El único camino que localizamos es el de incorporación a la Canal de la Foz pero ya sobre los 2200 metros de altitud y bastante más abajo del cruce de la pista con el barranco.

            Entramos al encuentro del mismo pero como está lleno de hielo ni siquiera lo seguimos, nos damos la vuelta inmediatamente a la pista y continuamos bajando.

Punta Chardal.
 
            A las cuatro y media llegamos a la furgo aparcada en la pista junto a los restos del antiguo puente por el que discurría la carretera antes de la remodelación, finalizando una jornada un tanto pírrica a pesar de que nos ha costado 1300 metros de desnivel.

            Menos mal que nos espera el Carnaval.             

17 feb 2012

11-12. PIC DE PIAU. 17-2-2012.

Pic de Piau.

Aparcamiento Superior de Piau-Engaly, Car Norte, Arista Nordeste y Arista Norte.
17-02-2012.
Salida 12 h. Llegada 16 h.
Sol.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa del Pic de Piau procedente del IGN francés. Vía en amarillo.

            Mi chica quiere ir de Carnavales a Bielsa, no los conocemos, y aprovecharemos la jugada para subirnos hasta Piau-Engaly. A mí me interesan poco los Carnavales y algo más el monte.

            El 17 de Febrero de 2011 comienza con “pequeños problemillas” por tener dos coches y además emplearlos poco. Me he quedado sin batería y al menos habrá que apartarlo para poder sacar la furgo del Garaje.

            Son las nueve y media pasadas cuando nos ponemos en carretera, muy tarde para acercarnos hasta la Estación de Esquí de Piau-Engaly. La Yebra-Fiscal no está abierta y la llegada al Túnel de Bielsa se lleva hora y media larga.

            En la vertiente francesa, la carretera está regularcilla pues ha nevado en esta misma semana y hay que andarse con cuidado.

            Bajar el Vallon de Saux y subir hasta Piau se lleva su tiempo pero al final aparcamos en la parte alta de la estación  sobre los 1850 metros de altitud cuando van a ser las doce de una mañana absolutamente espléndida.

            Aparcamos en las inmediaciones del más bajo de los bloques de apartamentos y salimos foqueando desde la furgo.

 
            Hemos de atravesar la pista que arranca del remonte intermedio ya que la estación tiene tres puntos de partida a distintos niveles y alcanzando el rellano de la urbanización seguir monte arriba, hay nieve por un tubo.

Col de Piau.

            Conocemos un poco el tema de la anterior ocasión en que vinimos por aquí y, de esta manera, elegir camino es fácil: iremos subiendo en dirección sur para ganar altura y lo haremos fundamentalmente a través de nieve pisada ya que, los tramos que hacemos por fuera están cubiertos de nieve polvo bastante profunda y requieren de un esfuerzo generoso. Además, al menos en la parte baja y amable, todo está pisado.

Valle de la Gela y Barourde.
 
            Sobre los 2200 metros de altitud nos encontramos en la parte sudeste de la estación y aquí los resaltes son más consistentes por lo que alcanzar la Arista Nordeste del Pic de Piau nos mete en calores y hay que hacerlo sobre nieve pisada.  

 De Garlitz a Bataillence.
 
            Hay una pista que recorre casi toda la arista y que resalte a resalte nos lleva para arriba. Se trata de una pista fácil y muy transitada pero que hoy es amplísima y con una nieve excelente como toda la que hemos pisado.

Aret y Garlitz.
 
            Se hace largo el ascenso de esta parte pero es que hemos subido a tren y el desnivel pesa de esta manera. A cambio, una serie de balcones que me recuerdan a la Pista de Escarra en Formigal, nos invitan a asomarnos al Valle de la Gela situado en la vertiente contraria de la estación y contemplar vestidos de blanco inmaculado a los Murallones de Barourde, al Puerto Biello, Aiguillettes, Marioules, Bataillence, Garlitz… que nos llenan de recuerdos.


            Ya muy arriba y llaneando sobre la Cara Nordeste del Pic de Piau, rebasamos el lugar en el que nos quedáramos la vez anterior y proseguimos hasta la llegada de la Silla de Piau, el punto más alto de la estación alcanzado con remontes mecánicos. Estaremos alrededor de los 2530 metros de altitud.
 
Casquete Somital del Pic de Piau.

            Aquí arranca la arista norte del pico. Está formada por un par de resaltes suaves y sucesivos que con crampones se suben tranquilamente pues la nieve está decentemente dura. Son 150 metros de desnivel en los que evolucionan un par de tabloneros dispuestos a tirarse desde media arista.
 

            En la cima hay una preciosa vista circular de la que merece la pena destacar, además de lo visto en la aproximación, la Norte de la Gela, la espléndida imagen del Soum de Salettes y el Col de Campbieil que da paso a una parte del Macizo de Camp Long.

Soum des Salettes.
 
            Son las dos y media de la tarde y sin pérdida de tiempo nos vamos para abajo pues tengo la intención de abandonar el valle antes de que se pueda estropear la carretera.

La Sur de Campbieil.
 
            Junto a los esquís, quitamos las pieles de foca, echamos un bocado y un café con leche al amor del agradable sol de la tarde, disfrutado con la ausencia de la molesta brisa que suele machacar estos deliciosos momentos con demasiada frecuencia.

Piau Engaly.
            Alrededor de las tres comenzamos nuestro descenso que no tendrá más historia que el disfrute de una nieve de vicio: por la mañana estaba a siete grados bajo cero y ahora estará a cero al sol, en la sombra fresquillo.
            Hacemos algunos pequeños tramos por libre con una nieve polvo muy decente pero la mayoría de la bajada es por pistas que vamos alternando al gusto.

            Se nos va prácticamente una hora en el descenso, la verdad es que los 875 metros de desnivel han dado su juego que terminamos quitando los esquís junto a la furgo cuando son las cuatro de la tarde.
 
            Luego, tras la tediosa tarea de limpiar la nieve de los esquís, metido todo en su sitio, nos vamos para abajo sin prisa pero sin pausa, es muy buena hora para coger el puerto sin problemas, que no los habrá ya que la carretera está con agua puesto que todavía no hiela en una tarde medio “de sebo”.
 
Valle de Saux.
 
            En el Aparcamiento de la Boca Norte del Túnel de Bielsa paramos para comprobar que las Cascadas del Nere están cubiertas de nieve con lo que no gozan de la espectacularidad acostumbrada y que las laderas hacia el Pic Aiguillettes están muy flojas de nieve en la parte baja. Luego, cruzamos el túnel que sigue en obras y nos dejamos caer hacia el Carnaval de Bielsa.

Cascada de Pinarra.

12 feb 2012

10-12. UNA VUELTA POR LA SIERRA DE BONES. 12-2-2012.

Balsa de Bonés y Ermita de Santa Magdalena.

Carretera Vieja de Monrepós por encima de Arguis, Ladera Sur, Vertiente Norte de de la Sierra de Bonés, Ermita de Santa Magdalena, Punta Cardón, Pista de Bonés, Mesón Nuevo por camino y Carretera hacia Arguis.
12-02-2012.
Desnivel acumulado 450 m.
Distancia recorrida 12000 m.
Tiempo efectivo 02:50 h.
Sol.
Muy Fácil.
Recorrido circular para hacer en cualquier época del año.
El Tramo final de descenso hacia el Mesón Nuevo se puede hacer también por pista
Agua en la fuente de Balsa de la Ermita de Santa Magdalena. No sé si se agotará a finales de temporada.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Bonés procedente de Prames, Vía en amarillo.

            Desechados algunos proyectos  que no parecen muy adecuados, más por el viento que por los fríos anunciados a bombo y platillo, decidimos marchar un poco al sur; y para nosotros el sur es la Sierra de Guara.

            La Sierra de Bonés, limítrofe con el territorio de Guara, es una alineación montañosa más de las varias que conforman el Prepirineo Oscense: Gabardiella, Javierre, Cancias, Belarra… las hay a barullo y casi todas tienen elementos en común como la ubicación, el manto vegetal, la altitud y, por supuesto, la actual falta de población y el desconocimiento.

            Es conocido el  Puerto de Monrepós entre otras cosas por la espléndida visión que proporciona del Pirineo al coronarlo y estoy convencido de que muchísimos no saben que está atravesando la Sierra de Bonés. Bueno, estas cosas pasan.

            Hoy 12 de Febrero de 2012 nos vamos a dar una vuelta pues tampoco conocemos gran cosa de la zona.

            Son las diez menos cuarto cuando tras recoger a Juan a las nueve nos bajamos por Monrepós hasta Arguis. Allí tomamos la vieja carretera de imborrables recuerdos, pasamos por el pueblo y nos subimos medio kilómetro más arriba del desvío a Bentué de Rasal aparcando junto a una especie de depósito de agua en la orilla este de la carretera. Estamos a 1125 metros de altitud.


            Nuestro camino aparece junto a un cartel en la orilla oeste de la carretera unos pocos metros más arriba. Es las inmediaciones hay pequeños ensanches donde dejar aparcados los coches.


            En dirección nordeste y en mediano ascenso iniciamos el subida de la ladera este de la sierra a través de un transitado camino que en algunos momentos aparece muy empedrado y me recuerda a la Calzada Romana del Valle de Tena, uno de cuyos tramos que se conservan no está demasiado lejos de aquí.

            La mañana es fresca pues en el Hostal de Ipiés nos marcaba el termómetro 12 grados bajo cero, pero aquí, al sol y sin viento se está maravillosamente.


            El camino discurre por una ladera entre margosa y caliza,  muy seca y en el que hay instalada una pobre vegetación con predominio del roble el boj y la genista. Dejamos atrás un desvío hacia la Ralla de las Tiñas y un rato después, unas lazadas altas tras atravesar sobre el trazado del gaseoducto nos depositan en la cabecera de la sierra a la que nos hemos ido aproximándonos paulatinamente.

Las Calmas.

            Estamos sobre los 1400 metros de altitud y nos recibe una brisa bastante fría que domina sobre las Majadas de la Sierra de Bonés.

            Al oeste arranca la loma de la Ralla del Pozo y nosotros siguiendo por el camino la rodeamos y  nos vamos en horizontal ligeramente al norte de la misma. Atravesamos el pinar que está instalado en la vertiente norte mediante un camino  muy limpio que cuenta con un cumplido seto de bojes a ambos lados a modo de trinchera. Sobre el lecho del mismo anidan algunas manchas de nieve.

            Poco más adelante, habremos recorrido alrededor de un kilómetro en horizontal, atravesamos una ligera depresión en la que aparece claramente el haya y el pino tiene mayor porte y enseguida alcanzamos la pista que viene muy llana desde el este. Nuestro camino ha ido bastante paralelo a la misma.

            Desde la intersección, divisamos la Ermita de Santa Magdalena acostada en el solano ligeramente al norte.

            Unos metros por la pista nos conducen a un hito que indica el lugar por el que la abandonaremos para introducirnos en el abrasado praderío, hacia el norte, en busca de la ermita.



            En las inmediaciones de la misma hay una balsa con la superficie completamente helada, el hielo solamente ha respetado La cañería que trae el agua del recién nacido Río Flumen que tiene su lecho, también helado, unos metros al norte de la ermita. El sol que calienta la superficie de la balsa está produciendo la dilatación del hielo que cruje como si de un glaciar se tratase.

            Son las once y cuarto de la mañana cuando nos situamos en la pared sur de la Ermita de la Magdalena situada sobre los 1425 metros de altitud. Al delicioso sol y al abrigo del vientecillo echamos un bocado.

            La ermita, más parecida a una cabaña que otra cosa, es una nave rectangular dividida en dos partes. La de la derecha cuenta con la puerta de entrada y un fuego bajo además de algunos muebles sencillos y unas ramas secas. La sala de la izquierda a la que se accede desde la principal tiene un hueco de ventana limpio y está completamente vacía. La puerta cierra al menos y lo mejor que tiene son las paredes y el techo de losa del país. Hay bastante leña en los alrededores.

            Está algo sucia y descuidada pero en caso de necesidad podrían pernoctar algo más de una docena de personas. Es muy fácil barrer los suelos con una escoba de boj.

            Llega una pareja que ha subido desde el Mesón Nuevo y que desconoce la zona, les damos alguna información y un cuarto de hora después les dejamos para marcharnos a recorrer los alrededores de la ermita.

            Había pensado acercarnos hasta la Ralla del Pozo pero la ladera es un pinar bastante cerrado y mejor lo dejamos para otra ocasión. Mejor será que nos acerquemos a las lomas del norte, ahora bien soleadas para contemplar más paisaje.


            Atravesamos unos viejos campos convertidos en prados y perfectamente delimitados con encantadores muretes de piedra, atravesamos el recién nacido Flumen y buscando claros entre las masas de boj y pino nos introducimos en la ladera cubierta de genista hórrida.

Oroel, Bisaurín y Aspe.

            Utilizando senderillos de animales y dando consecuentemente algunas vueltas progresamos ladera adelante en suave ascenso hasta que alcanzamos el rellano superior por el que transita una terrosa pista. Cruzamos la pista y alcanzamos la “Punta Cardón” que de punta no tiene nada. El rellano comienza a descender hacia el norte donde se encuentra el Valle de San Vicente y Serué y nos permite contemplar el Pirineo pobremente vestido de blanco de Peñaforca a Cotiella, Turbón incluido. Al este aparecen Guara, Gabardiella y el Aguila y al oeste Oroel.

La Sur de Tendeñera.

            Comprobamos que la nevada ha sido bastante más consistente de Canfranc  hacia el oeste y tras hacer algunas fotos nos volvemos a la pista.

Serué.

            Avanzamos unos metros hacia el este y buscando terracillas de terreno en otro tiempo de cultivo y ahora invadidas por la vegetación natural nos bajamos hacia la ermita.


            Hemos de realizar algunos quiebros al capricho de la vegetación que nos depositan finalmente en las inmediaciones de la balsa y tras saludarnos con otra pareja que llega, alcanzamos la pista y nos vamos con ella hacia el este.


            La pista, muy llana, cubierta de nieve primero y con hielo después producido por las ruedas de los coches, se alarga bastante hacia el este. Nosotros recorreremos un par de kilómetros largos, atravesaremos una portera para el ganado y cuando estamos sobre la vertical del Túnel de la Manzanera y divisamos las bocas de algunos de los túneles de la futura autovía, la abandonamos para tomar un caminillo que gana la próxima cabecera de la sierra y se introduce en la ladera sur sobre los 1350 metros de altitud.


            Proseguimos para abajo en dirección sudoeste por un camino también empedrado y amplio a tramos que en suave descenso no deposita en el Mesón Nuevo situado sobre los 1200 metros de altitud.


            Hemos bajado contemplando la Ladera Oeste de la Punta del Aguila y el valle que se ahonda hacia Belsué y aquí alcanzamos la vieja carretera a unos pocos metros de la Boca Sur del Túnel de la Manzanera. Solamente nos queda proseguir carretera abajo recordando nuestro tránsito por la misma hace ya algunos años, saludar a la pareja de la ermita que ha terminado haciendo la circular en sentido inverso al nuestro y alcanzar el coche cuando es la una del mediodía, un mediodía aquí y ahora espléndido.

Arguis.

            Finalizamos nuestro recorrido por la sierra de Bonés en el que habremos supera un desnivel de 450 metros con un recorrido de 12000 metros. A la próxima que será la tercera hemos de venir a por robellones.