4 may 2002

4-02. CUCURUEZO, FRAGINETO Y GUARA. 4-5-2002.

Casquete Somital de Guara. 7-6-09.

Molino  de Nocito, Barranco la Pillera, Collado de Chemelosas, Collado Petreñales, Cucurezo, Fragineto, Raso de los Hongos y Arista Oeste. Descenso por las Pedreras de la Norte de Guara al Barranco la Pillera.
04-05-2002.
Salida 08 h. Llegada 16 h.
Sol.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Guara procedente de Prames. Vía en amarillo.

            El fin de semana se presenta un tanto incierto meteorológicamente hablando y decidimos mejor ir hacia abajo que para arriba. Por la misma razón preferimos marchar el sábado día 4 de Mayo que el domingo 5.

            Nos levantamos, el  a las siete  y a las siete y media estamos comprando el pan. Seguidamente nos llegamos al inicio de la Guarguera y poco después al puente en el que comienza la Pista de Nocito.

            La pista está  en regulares condiciones por lo que el camino se hace largo aunque no demasiado. Habíamos calculado hora y media de coche y nos vamos a desocupar con algo menos. Nos entretenemos contemplando una pareja de perdices que se resisten un tanto a emprender su corto y pesado vuelo.

            Pasamos el collado y algo más abajo, en el encuentro con la pista que viene desde el Túnel de la Manzanera se arregla pero enseguida estamos en el pueblo y tomamos la pista hacia el molino que está tan mal como la primera.

Guara desde Nocito. 4-5-02.

            De cualquier forma, junto al molino, atravesamos el Barranco Lapillera  y aparcamos junto al mismo al encontrárnoslo de nuevo. Son las ocho y media de la mañana y estamos a 860 metros de altitud.

En el Barranco Lapillera. 4-5-02.

            Prácticamente en horizontal nos vamos barranco adelante en dirección fundamentalmente este, utilizando las pasaderas que permiten atravesar el barranco sin necesidad de descalzarse como nos ocurriera la vez anterior, pues no en broma hay que atravesar el barranco ocho veces. Baja poco agua en esta seca primavera de 2002.

            Pasamos los hitos que indican que hay que abandonar el barranco y continuamos adelante por el mismo hasta que diez minutos después, cuando comprendemos que ese camino nos puede llevar pero no es el que buscábamos, nos damos la vuelta sobre nuestros pasos y tomamos los hitos que habíamos rehusado anteriormente.

Torres del Barranco Lapillera. 4-5-02.

            Monte arriba, ahora en dirección sur, comprobaremos que hemos debido dar la vuelta cuando estábamos a punto de alcanzar el camino que, barranco arriba llevamos en este momento.

            Ya por conocido camino vamos ascendiendo consistentemente en busca de la Mallata Ferrer y del Collado de Chemelosas  situado a 1370 metros de altitud. La mañana está espléndida y hemos entrado en calor.

Cara Este de Fragineto desde el Barranco de las Valles. 7-6-09.

            Iniciamos el tránsito de la cara  oeste de Guara primero en horizontal para perder seguidamente alrededor de 50 metros de desnivel y continuar seguidamente ascendiendo  poco a poco al encuentro del Collado de Petreñales.

            Buscando el precioso tejo que ya conocemos doy un tropezón al verlo y perder la atención al camino que casi acabo de narices en el suelo.

            Son las once menos veinte cuando alcanzamos el Collado de Petreñales situado a 1560 metros de altitud.

Fragineto desde el Collado Petreñales. 7-6-09.

            Sin pérdida de tiempo y recordando el inicio del camino de la vez anterior lo tomamos entre bojes junto a un cartel de coto de Caza. En esta ocasión el espeso “buchacar” está seco y enseguida alcanzamos el lugar desde el que, hartos de agua, nos dimos la vuelta en nuestro primer intento al Pico Fragineto.

            Hemos virado al sudoeste llegando al collado y ahora ascendemos en dirección oeste al encuentro de la Punta del Cucuruezo a la que llegamos poco después cuando el boj ha ido dejando paso paulatinamente a la genista hórrida.

            Estamos a 1661 metros de altitud y virando de nuevo al sur–sudoeste continuamos adelante por la amplia arista que se alargará algo más de lo que imaginábamos.

            La arista, fundamentalmente  llana, sube y baja continuamente atravesando diminutas prominencias y estrechándose de cuando en cuando, siempre ascendiendo ligeramente.

Casquete Somital de Fragineto.

            Hemos calculado media hora pasada la Punta Cucuruezo y así será. La cresta caliza y descompuesta junto al frío viento que nos azota se lleva su tiempo y nos hace agradecer los abrigos que encontramos sobre un caminillo medianamente marcado.

En Fragineto.

            Son las once y veinticinco cuando alcanzamos la Cima del Pico Fragineto situado a 1734 metros de altitud. El nevado norte está ligeramente cubierto de nubes que nos roban el ansiado paisaje. El resto, más próximo se encuentra limpio y podemos gozar desde las depresiones de Vadiello y Calcón al sur, hasta la rotundidad de Oroel  o la profundidad recóndita de las continuas eses del Guatizalema al noroeste.

El Calcón desde Fragineto.

            Junto al par de montañeros oscenses que has subido desde La Tejería y que han llegado poco antes que nosotros, nos ponemos a almorzar.

Guara desde Fragineto.

            Pasamos un corto cuarto de hora charlando de algún familiar conocido por nosotros que vive en Sabiñánigo y a las doce menos veinte nos volvemos por el mismo camino en busca del Collado de Petreñales. La pareja vendrá tras nosotros hasta Cucuruezo.

Guara desde el Collado de Petreñales. 7-6-09.

El Raso de los Hongos en la Sudoeste de Guara. 7-6-09.

            A las doce y cuarto alcanzamos el collado y en dirección sudoeste por camino ya conocido nos marchamos en busca del Llano de los Hongos y de la Fuente del Chinebro perdiendo alrededor de 50 metros.

La Fuente del Chinebro en el Raso de los Hongos. 7-6-09.

            Llevamos un trío delante. Serán franceses cuando los alcancemos en la grada rocosa. Una joven los retrasa un tanto.

Ladera Sudoeste de Guara. 7-6-09.

           Hemos contorneado el Contrafuerte Sur de Guara y virando al nordeste continuamos ascendiendo, ahora de manera más consistente, avanzando directamente hacia el pico a través de pedrera caliza sobre la que va aflorando más la genista cuanto menos el boj.

En la Oeste de Guara. 7-6-09.

            Hemos calculado hora y media y por allí irán los tiros. En la parte superior nos aproximamos a la arista oeste y allí el viento que está muy frío nos empuja de lo lindo haciéndonos trabajar un poco más de la cuenta; pero ya da igual, estamos en Guara que era lo que nos habíamos propuesto en principio y a lo que habíamos estado a punto de renunciar.

            Son las dos menos veinte, estamos a 2077 metros de altitud y junto a la cruz instalada al lado del derribado vértice geodésico nos sentamos a comer ya que hace un poco de abrigo.

Collado de Chemelosas desde Guara. 7-6-09.

Hay dos grupos descansando en la cima, uno de ellos con un hambriento chucho que se encargará de liquidar el aceite de nuestra lata de sardinas una vez que hemos rescatado los "pesquitos". Luego llegan dos de los franceses ya que uno de ellos ha llegado junto con Rosa compitiendo descaradamente con mi chica que, por cierto, no se ha dejado ganar.

Bajando la Pedrera de la Norte de Guara.

            Media hora después nos abrigamos un poco con gorro y guantes y nos vamos para abajo por la arista oeste. Vamos en busca de las pedreras que nos bajen como motos.

            El viento pega de lo lindo resultando francamente desagradable más por frío que por fuerte, pero poco después bajamos un resalte en la arista y a través de los pinos que llegan hasta la misma, iniciamos el descenso de la cara norte del pico siguiendo una estrecha senda que nos ha de depositar en la pedrera tras una pequeña travesía hacia el centro de la pared.

Guara desde el Pico Luna. 22-8-07.

            Alcanzada la pedrera que no es precisamente la maravilla que esperábamos, nos perdemos para abajo hasta que la pedrera se sumerge en el pinar y se hace camino que en fuerte descenso se llega al encuentro de la senda que hemos llevado en ascenso, poco más abajo del Collado de Chemelosas. Hemos bajado 700 metros en poco más de veinte minutos.

            Con las rodillas muy fatigadas por el descenso tan rápido nos llegamos al Barranco Lapillera o de la Espátula en medio del suave verdor de la hoja de haya recién nacida y del cálido blanco de la espléndida griñolera florecida,  recogemos la cerveza que hemos dejado a refrescar y en un retazo de pradera próxima al barranco nos paramos a descansar, a bebérnosla y a disfrutar un poco de la tarde, aquí en el fondo del valle no corre viento. Son poco más de las cuatro, de una tarde en la que se han ido desarrollando una cierta nubosidad poco consistente.

            Luego, junto al barranco, contemplando pequeñas bandadas de madrillas que confirman que se trata de un barranco vivo nos llegamos hasta el coche cuando son las cinco menos cuarto de un día en el que hemos movido 1500 metros de desnivel y para este 2002 son muchos por lo poco que hemos hecho últimamente.

            Con el coche nos subimos hasta la Ermita de San Urbez. La encontramos en plena restauración tanto interna como externa en lo que concierne a los alrededores. De aquella casa semiderruida que acogía a una harapienta familia de colonos que vimos la primera vez que llegamos hasta aquí, se ha convertido en un par de espléndidas casas, perfectamente restauradas y otro par más que parece llevarán idéntico camino. La verdad es que este pueblo debe ser la envidia de muchísimos de este Pirineo que se encuentran mucho mejor comunicados.

            A las seis y cuarto estamos ya en casa.   

23 abr 2002

3-02. EL PUERTO DE LA GLERA RECHAZADOS POR LA OESTE DE ESTAOUAS. 23-4-2002.

Hacia el Puerto de La Glera. 23-05-10.

Final de la Carretera de Benasque, Torrente de Gorgutes, Ibón de Gorgutes, Cota 2600, Arista Oeste de Estaouas, Ibón de Gorgutes y Puerto de la Glera. Descenso por el Torrente de Gorgutes a la Carretera.
23-04-2002.
Desnivel acumulado 900 m.
Distancia recorrida 10000 m.
 Tiempo efectivo 04:15 h.
Sol.
Fácil.
La mitad del esfuerzo realizado en la actividad se la ha llevado la Arista Oeste de Estaouas que no es necesaria para visitar el Puerto de la Glera. Las raquetas pueden ser muy útiles en función de una climatología propiamente primaveral.
Agua en el Torrente de Gorgutes y en los ibones de la zona según temporada.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa del Puerto de la Glera procedente de Alpina. Vía en amarillo.
 
San Jorge 2002 nos llega con un “acueducto” fenomenal que con ser mucho, resulta más bien poco para nosotros por diversas razones; así que, se nos queda en día y medio para la montaña.

            Cualquier punto de la Cadena Fronteriza en la Orilla Derecha del Esera puede ser algo interesante, ya que no hay mucha altura y la orientación es sur.

            El lunes 22 de Abril comemos y a la una y media nos vamos carretera adelante. No tenemos prisas, el día está espléndido y vamos relajadamente a disfrutar y a contemplar el paisaje. Tengo la intención de que, por una sola vez, no se maree Rosa en al Guarguera.

            Paramos aquí y allá con toda la tranquilidad del mundo y finalmente en Benasque. Damos una vuelta por el pueblo a y luego proseguimos hasta donde nos lo permite la nieve que es el edificio del Plan del Hospital. La carretera está limpia hasta allí ya que en ese lugar está la estación de esquí de fondo ya cerrada por esta temporada.

            Aparcamos junto al restaurante y cruzando el plan por el que discurre el Río Esera nos vamos hacia el Barranco de Gorgutes con intención de localizar el camino que asciende valle arriba.

La Cascada de Gorgutes desde el rellano del pinar. 23-5-10.
 
            No tenemos ninguna duda ya que la Cascada de Gorgutes es inconfundible. Y poco más allá, al sudoeste termina la carretera.

            No localizamos el camino en la orilla derecha del barranco, como indica el mapa y paseando tranquilamente nos vamos hasta el final de la carretera, lugar en el que con seguridad debe arrancar el camino.

            Llegamos enseguida y comprobamos efectivamente que allí arranca el camino balizado de verde y blanco.

            Nos vamos carretera para abajo para comprobar hasta que punto está limpia de nieve para aproximarnos mañana por la mañana y tras comprobar que la nieve ocupa escasamente los últimos 150 metros de la misma, nos volvemos hacia el coche tras visitar las ruinas del viejo Hospital de Benasque que están siendo recuperadas.

            La gente sale con esquís de travesía hacia arriba y nosotros tras comprobar una vez más la situación del Puerto de la Glera y suponiendo la situación del Puerto Viejo nos vamos para abajo en busca de un lugar abrigado para  acampar y pasar la noche.

 
 
            En la parte más alta del Plan de Baños, al abrigo de los bojes y recogiendo los últimos rayos del sol del día montamos la tienda. Son las siete y cuarto de una espléndida tarde de las que deben salir pocas como ésta aquí en Benasque.

            Terminamos de cenar y nos vamos por el camino viejo hacia abajo hasta localizar el refugio de pescadores que está un poco más abajo del plan. Está bastante limpio aunque un tanto abandonado pero sería más que suficiente en caso de mal tiempo.

            Volvemos a nuestro campamento cuando ya anochece. Tomamos café con leche caliente y a las nueve y media nos empiltramos tras contemplar el globo sonda que destaca poderosamente sobre el cielo y que será motivo de comentario de prensa un par de días después.

            Hace calor por lo que nos aligeramos un poco de ropa para dormir. Rosa se quitará hasta los calcetines, lo que ya es signo de buena temperatura.

            La charla se alarga bastante sobre el mullido de las esterillas, la manta y el saco lo que nos permitirá comprobar la ligera inclinación del suelo y nuestra falta de costumbre antes de liquidar el día.

            A las siete y media de la mañana aparecemos a la cálida mañana del 23 de Abril, acorde con la noche. Recogemos, desmontamos la tienda que apenas está humedecida y desayunamos con café con leche que todavía se mantiene caliente en el termo.

Maladetas desde el Ibón de Gorgutes. 23-5-10.
 
            Seguidamente montamos en el coche y nos acercamos hasta casi el final de la carretera y cuando van a ser las ocho y media iniciamos la marcha al encuentro de las balizas verdiblancas que nos han de conducir hacia la nieve en el Valle de la Glera o de Gorgutes.

            Partimos de una altitud de 1800 metros y en dirección prácticamente norte comenzamos a ganar altura sobre inclinado terreno vestido medianamente de pino negro. Vamos aproximándonos al Torrente de Gorgutes para proseguir hacia arriba por su orilla derecha.

            Alcanzamos un minúsculo rellano del que salimos por un pequeño pedregal para ir abandonando poco a poco la presencia de los pinos tras asustar a una pequeña manada de rebecos que no nos debían de encontrar ninguna falta.

Por debajo del Ibón de Gorgutes. 12-7-04.
 
            Los últimos restos de pradera se sumergen poco a poco en la nieve cuando estamos rozando los 2000 metros. Ganamos un poco más de altitud aproximándonos al torrente que atravesaremos por un puente de nieve  en el inicio de un falso rellano.

            La nieve está un poco endurecida a esta altura pero el día augura nieve profunda a no tardar demasiado. Estamos virando un tanto al nordeste para afrontar un fuerte resalte de alrededor de 100 metros de altura y que nos ha de depositar en la Cubeta Lacustre de los Ibones de la Montañeta.

            Paramos y sentados en una roca nos ponemos cómodamente, al cálido sol de la mañana, los crampones y con ellos, piolet en mano iniciamos el ascenso del resalte sin buscar siquiera la parte baja. Subimos directamente un poco más al norte, ya que sabemos que luego hemos de virar completamente hacia el noroeste.

            Alcanzamos la parte superior del resalte alrededor de los 2250 metros de altitud ligeramente al  oeste de los dos Ibones de la Montañeta completamente helados todavía.

Mall Pintrat y Estaouas desde el Ibón de Gorgutes. 19-5-07.
 
            Comprobamos el regular acceso de separación entre los Picos de la Montañeta y el Pico de la Glera y tomando dirección noroeste, sin bajar al fondo de una diminuta depresión, nos vamos ligeramente en ascenso probando como blandea la nieve caliente por el sol.

            Alcanzamos la parte más alta del Turonet de Gorgutes y divisamos el Ibón de Gorgutes frente a nosotros.

            Es el momento de tomar decisiones. La nieve comienza a hacerse profunda, El Puerto de la Glera está aquí mismo y algo más habrá que hacer. Las aristas sur y noroeste del Pico de la Glera están además de mixtas complicadísimas por lo que hay que descartar de inmediato su ascenso. Tenemos la opción de hacer la nada sugestiva arista sudeste del Pico Sacroux y la opción de hacer la arista sudeste del Pico Estauas que está prácticamente limpia de nieve y se ve desde aquí bastante fácil.

Sacroux. 23-5-10.
 
            Descendemos hacia el desagüe del ibón y nada más atravesarlo alcanzamos el inicio de la arista que vamos a subir quitándonos los crampones.

            Al principio incluso encontramos trazas de camino que enseguida perderemos, antes de subir el primer tercio sobre retazos de pradera alpina escalonada, bastante inclinado pero de fácil progresión hasta que se afila la arista haciéndose rocosa y algo descompuesta en la que hay que trepar un poco junto a algunos pequeños retazos de nieve, en un tramo bastante tieso hasta que la arista se ensancha de nuevo sobre una pedrera metamórfica.

            El segundo tercio de nuevo bastante inclinado se inicia con el encuentro de nuevo de la arista que se afina y que ascendemos junto a un alargado nevero que se asienta al norte de la misma. Subimos con apoyos continuos de manos pero todo dentro de un tono relativamente fácil. Luego señalo en el inicio de un nevero como referencia para la vuelta y el ascenso de un tramo amplio e inclinado de pedrera poco asentada nos conduce al último tercio de pared, bastante vertical muy descompuesta pero que no presenta apenas dificultades que no se solventen con la práctica normal en paredes descompuestas. Un corredor bastante vertical nos conduce a la arista de nuevo y unos metros más arriba alcanzamos una cúpula rocosa, se trata de lo que nosotros habíamos identificado desde abajo como el Pico Estauas pero  no es precisamente así. Estamos sobre los 2600 metros de altitud como habíamos calculado aproximadamente desde abajo pero el pico está retirado al noroeste y no es precisamente la distancia a la que se encuentra lo más importante.

Macizo de la Maladeta desde la Cresta de Estaouas.
 
            De por medio tenemos una finísima y descompuesta arista granítica que en horizontal se alarga alrededor de 100 metros y que sin entrar en detalles se las trae con avalorios, pues solamente le he echado un tiento al primer diente y no me ha gustado ni poco ni nada. Poco más adelante la arista se yergue y su lado norte parece más amable siendo muy vertical  en la zona de la profunda brecha final de la que sale un paredón liso y vertical definitivo. La conclusión y la decisión es inmediata a pesar de que son poco más de las once de la mañana: ésto no es para nosotros. Menuda viene hoy Rosa, hace un momento acaba de arrear un peñazo de categoría y la veo yo un tanto bloqueada, por lo que ni siquiera intentamos un tramo de cresta irregular para entretenernos un poco y bajar luego al vertical nevero que se yergue casi hasta la misma arista.

Maladetas y subida al Puerto de la Glera. 3-5-06.
 
            Por donde hemos venido nos volvemos sin más. Poco más abajo, en un lugar muy abrigado nos paramos a almorzar un poco. Disfrutamos de un paisaje majestuoso que abarca desde la Arista de los Quince Gendarmes hasta las Furcanadas en una espléndida mañana a la que le quiere aparecer cierta nubosidad poco consistente. Mas cerca tenemos la “delicada arista que va desde el Puerto de la Glera  hasta el Pico de la Montañeta pasando por el no menos delicado Pico de la Glera.

            Poco después continuamos el camino para abajo disfrutando al sol de la mañana del Ibón de Gorgutes  inmaculadamente helado a nuestros pies.

            Alcanzado el nivel del nevero final atajamos en dirección norte  al objeto de pasar por la orilla derecha del ibón, bastante vertical por cierto, sin tener que perder desnivel que tengamos que recuperar a continuación, ya que la nieve está bastante profunda.

En el Puerto de la Glera.
 
Superado el ibón un corto tramo poco inclinado nos deposita enseguida en el Puerto de la Glera o de Gorgutes situado a 2367  metros de altitud. Se trata de un paso relativamente pequeño, poco más que una brecha pero que tiene preparado el camino según se observa en el lado francés, lo que indica que a pesar de lo abrupto que es el lado norte, debía de ser bastante transitado incluso con ganado.

            Tras contemplar el reducido paisaje que se divisa desde aquí y tras salir de dudas acerca del Pico Sacroux iniciamos la vuelta en dirección sur sobre nuestras huellas.

Estaouas, Sacroux y Glera desde la Montañeta. 23-5-10.
 
            Bordeamos el Ibón de Gorgutes y nos vamos para abajo por la pared donde desagua el ibón. Se trata de una pared perfectamente nevada y bastante vertical que rondará los 50º en su inicio y que se baja bien gracias a las condiciones en las que se encuentra la nieve.

            Ya en el rellano en el que convergen las diferentes ramas que han de configurar el Torrente de Gorgutes, atravesamos el mismo y recuperamos la huella que hemos llevado a la subida.

De Sacroux hacia Estaouas. 3-5-06.
 
            Poco después ya sobre el camino desaparece la nieve, nos quitamos las polainas y nos vamos tranquilamente para abajo. Cuando llegamos al coche va a ser la una y media del mediodía, con lo que liquidamos un día corto en el que hemos movido 900 metros con una nieve aceptable.

Bajando del Puerto de la Glera.12-7-04.
 
                 Montamos en el coche y nos bajamos a comer al Plan de Senarta.

            El día está divino y tranquilamente pues se trata quizás de la primera vez que nos vamos de Benasque sin que nos eche el tiempo nos volvemos para casa con una tranquilidad que no conocíamos. Ni siquiera nos molestan las obras de remodelación de la carretera entre Ainsa y Campo y que tienen a la actual hecha una auténtica pena, lo que ya es decir.

            Paramos de nuevo en la Guarguera y a las seis y media nos llegamos para salir después de la ducha a dar una vuelta por el pueblo vestido de San Jorge. 

30 mar 2002

2-02. VIA ROSA A PUNTA COCHATA. 30-3-2002.

La Este de Punta Cochata. 25-5-03.

Final de la Pista de Escarrilla, Cara Sur y Arista Este de Punta Cochata. Descenso al Collado Sur de Cochata. Ibón de Escarra, Cara Oeste y Cara Norte de Peña del Cantero. Descenso por la el pedregal de la Cara Sur.
30-03-2002.
Salida 15 h. Llegada 18 h.
Mixto.
Bastante fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Punta Cochata procedente de Alpina. Vía en amarillo.

            Es 30 de Marzo de 2002, domingo de Pascua. Nos levantamos temprano con intención de subir a esquiar a Formigal pero el cielo está algo cubierto y la temperatura altísima, a pesar de que esta noche se ha adelantado la hora y son las siete menos cuarto de la mañana de ayer. Rosa está bastante cansada y una cosa junto con la otra nos devuelven a la cama.

            Cuando nos levantamos, finalmente, el día está espléndido pero las nubes van evolucionando poco a poco y cargando el cielo.

            Comemos un poco pronto a la vez que quiere empezar a gotear y a las dos de la tarde nos metemos en el coche acabando con la indecisión y nos vamos para arriba.

            Hay circulación con zaragozanos de vuelta, bastantes de ellos con esquís, pues se acaba el puente. El Pirineo ha debido de estar a reventar y el tiempo ha acompañado mucho más de lo previsto: miel sobre hojuelas.

            En Escarrilla tomamos la carretera hacia Tramacastilla y pronto un desvío a nuestra derecha que nos mete en una pista conocida. Nos conducirá hasta las cuadras de un rellano situado poco más arriba tras atravesar una verja para animales.

            La pista está muy buena y continuamos para arriba hasta la última portera que también se puede pasar pero aparcamos allí, ya que sabemos que la pista termina inmediatamente.

            Estamos alrededor de los 1500 metros de altitud y en dirección prácticamente oeste, siguiendo las trazas de un camino, nos vamos para arriba por medio de la pradera alpina en dirección a Punta Cochata.

Cochata desde el Collado de Cachinio. 3-4-07.

            Rosa quiere pasar hasta el Embalse de Escarra y yo, aprovechando la ocasión de que el Pisuerga pasa por Valladolid, le propongo subir antes a Cochata pero por la arista norte. En su día me llamó la atención y recuerdo que desde la cima me fui por ella en descenso comprobando que había un patio interesante. El pico exceptuando la vía que habíamos utilizado para subir no ofrecía otras alternativas a primera vista.

            Siguiendo las balizas rojiblancas de la GR., ascendemos un tramo de pradera vestida de boj por la orilla sur de la enorme pedrera caliza que nace de las Caras Este de Cochata y del Cantero y bastante arriba comenzamos a atravesar la pedrera en ascenso hacia el collado norte de Cochata.

Punta Cochata. 25-5-03.

            Sé que si alcanzamos el collado tendremos un tramo fácil en principio pero luego encontraremos un muro vertical y luego unas lajas muy lisas y muy inclinadas que van a ser muy difíciles de pasar. También sé que hacia el oeste los paredones que presenta parecen infranqueables con lo que no facilitan una posible escapatoria.

            Habrá que intentarlo jugando con alguno de los corredores  más al norte de la cara este para poder alcanzar la arista más arriba de las dificultades que conocemos.

Croquis de Vía Rosa a Punta Cochata.

Por tanto y tras comprobar que los paredones de la cara este en la vertical del pico parecen intratables abandonamos el camino del amplio corredor que conduce al collado norte y nos introducimos en un empinado corredor limitado por la cara este y por un potente pitón calizo muy característico y de cara lisa y vertical.

            El corredor se sube bien utilizando el mejor terreno que nos ofrece las proximidades del pitón.

          La parte trasera del mismo es un falso collado que se incorpora casi horizontalmente a una terraza muy inclinada que ha recogido variados materiales provinientes del casquete somital del pico. Desde allí, situados ligeramente a un nivel superior al collado norte, comprobamos algunas dificultades de la arista norte y la posibilidad de una vía, próxima a la misma que, a lo mejor, nos permite alcanzarla por encima de las placas lisas que no queremos ver ni en pintura.

Recorrido de la Vía Rosa en la Este de Punta Cochata.

            Cae un poco de nieve cuando nos introducimos definitivamente en la pared. Estaremos alrededor de los 1800 metros de altitud.

            Tomamos una serie de repisas pequeñas a nuestra derecha para proseguir a continuación por una vira estrecha e inclinada que nos permite avanzar en la pared.

            Nuestro objetivo es un aguerrido pino negro que se recorta junto a un potente resalte vertical y liso en la arista. Para llegar a él nos serviremos de un pequeño corredor vertical del que hay que salir para abordar un tramo indeciso por liso y con pequeñas presas y que nos conduce a un descansillo en las proximidades de nuestro pino.

            A la derecha la estrecha y vertical brecha me permite asomarme para avistar la verticalidad de las placas que conforman la pared oeste y confirmar fehacientemente que ni la arista ni la cara oeste pueden facilitarnos nada para nuestra empresa. Por tanto, la alternativa es evidente: hay que continuar ligeramente por la pared este y progresar por un empinado diedro formado por una placa triangular y lisa que está perfectamente esculpida en la pared.

La Sur de Cochata. 4-12-11.

            La escalada del diedro nos ofrece la alternativa de bordear un trozo de placa ligeramente desprendida del original o progresar por la grieta que conforma con la placa madre en la que se encuentra asentada una reseca griñolera. Optamos por la grieta  y utilizamos las ramas de la griñolera,“senera”, para ayudarnos a superar el tramo y alcanzar posteriormente un nicho al final de la placa.

            La roca es mala, la pared está muy rota y llena de basura lo que definitivamente dificulta el avance por la misma. Rosa sube algo bloqueada ya que acaba de arrancar de la pared un bloque de unos 30 kilos que por suerte hemos podido esquivar.

            Unos metros más arriba del nicho en el que nos encontramos hay una estrechísima grieta que conduce a la arista, pero para alcanzar el inicio de la misma en la que hay otra griñolera incrustada hay un paso delicado que prueba Rosa sin demasiada fe.

Espléndida Punta Cochata y el pitón a la derecha. 14-1-06.

            Le hago sitio para que vuelva donde me encuentro y me voy para arriba en busca de la arista y de continuación factible.

            La salida del nicho nos ha de llevar un poco a nuestra derecha donde se encuentra la griñolera y el inicio de la fisura, pero las presas de manos están en un pequeño techo a la izquierda y para los pies contamos con una placa convexa, algo rugosa pero con presas diminutas, de esas que no invitan precisamente a poner el pie sobre ellas.

            Finalmente un paso con piernas abiertas a la derecha  me permite alcanzar las fuertes ramas de la griñolera e incorporarme sobre la minúscula repisa que hay sobre la misma.
            La grieta tiene presas a mi derecha casi en la arista. Quedan 5 metros verticales, le digo a Rosa que espere que subo para echar un vistazo.

            Hay materiales en el fondo de la grieta que indican que nadie ha pasado por allí. Es necesario empotrar los pies en la misma y  cuando se haga no aguantarán, lo que así sucederá a continuación.

            Empotro algo arriba el pié derecho derribando para ello losillas empotradas, tomo una buena presa con mi derecha y me yergo por extensión ganando altura. Continuo empotrando el pie izquierdo y el brazo izquierdo todo lo arriba que puedo y con una potente extensión de piernas alcanzo  con mi mano derecha la presa clave de la grieta: un escalón de piedra en la misma arista, esa presa que siempre se desea cuando la cosa está ligeramente complicada y en la que se puede colgar todo el universo. Con esa presa me sobra ya todo. Me yergo sobre ella, llevo mi izquierda a la arista y subo a pulso hasta la misma.

            La arista que acaba de salir de las placas verticales está absolutamente descompuesta pero es fácil y entre pequeños asentamientos de pratenses conduce rápidamente a la cima.

            Retrocedo sobre mis pasos el tramo de arista y le indico a Rosa que me espere que voy a bajar a por ella.

            El destrepe hasta la repisa de la griñolera  la hago cuidadosamente con un colgamiento de brazos para buscar primero una presa baja con mi mano derecha con lo que alcanzo la repisa con mi pie izquierdo.

La Norte de Cochata. 4-12-11.

            En la repisa espero a Rosa que ha empezado a forzar la parte inferior del paso. Termino ayudándole flexionándome al máximo y dándole mi mano izquierda.

            La repisa es pequeña pero suficiente, un claro ejemplo de “overbuking” y la salida es rápida: la facilito empotrando un pié bastante alto en la grieta, lo que supone un apoyo franco para mi chica que se levanta sobre esta presa y extendiéndose con mi apoyo sobre su espalda, alcanza la presa clave de la grieta. De allí a encaramarse sobre la arista no queda más que un verbo. Luego, digo adiós a mi gorra que se ha ido para abajo y que no volveré a buscar  y me reúno con ella fácilmente en la arista. Instantes después soslayando un par de apoyos muy dudosos sobre la arista alcanzamos la herbosa Cima de Punta Cochata a 1901 metros de altitud cuando son las cuatro y cuarto. He conseguido lo que quería pero los últimos 100 metros se las han traído.  Bautizaré la ascensión como “Vía Rosa a Punta Cochata.”

Casquete Somital Sudoeste de Cochata, la Normal. 4-12-11.

            En la cima echamos un trago brindando con tang de naranja, nos relajamos un poco, nos alegramos un mucho y tras echar una corta visual  desde este envidiable pináculo iniciamos el descenso por la vía normal en dirección oeste.

            Contemplando los paredones del norte de Sierra Partacua cubierta de amenazadoras nubes negras alcanzamos el Collado Sur de Punta Cochata y en 10 minutos nos bajamos hasta la derruida Casa de la Orilla del Embalse de Escarra, situada a 1633 metros de altitud.

 Ascendiendo por el oeste hacia el Cantero. 4-12-11.

            Comprobamos que la techumbre se ha caído porque la han quemado y tras comprobar que desde la cola del embalse vienen un par de montañeros nos vamos de vuelta para arriba hacia la Peña del Cantero con intención de abordarla por su lado norte.

            Atravesando neveros residuales abandonamos la pradera alpina y ganamos la pedrera caliza de la cara oeste del pico.

La zona rota de la Oeste de Cantero. 4-12-11.

            Bajo los paredones de la arista del pico y en un lugar soleado, abrigado y reconocido por los rebecos paramos a descansar a disfrutar de la tarde y a comer un poco.

Casquete Somital Norte de Cantero. 4-12-11.

            Media hora después continuamos encaramándonos a la arista por cualquier parte y con alguna dificultad, y a través de la pradera superior que se alarga hasta la cima en dirección sur alcanzamos la Cima de la Peña del Cantero situada a 1872 metros de altitud.

            Son las cinco pasadas cuando, sin pérdida de tiempo, iniciamos el descanso directamente a la pedrera en dirección este. Bajamos la inestable gravera y alcanzando el enorme pedregal lo atravesamos por cualquier parte al encuentro del camino que hemos hecho a la subida, recién salidos del espolón herboso.

            Luego, por buen camino a través de la pradera alpina, enseguida nos llegamos al coche y nos vamos para abajo pista adelante. Van a ser las seis y hemos liquidado una jornada, que aunque con poco desnivel, solamente 650 metros, si ha sido altamente interesante.

            Son las siete menos cuarto cuando llegamos a casa. Las nubes que advertíamos sobre Sierra Partacua estaban solamente allí. En casa  también pensaban que nos estaba haciendo mal tiempo.