13 sept 2016

64-16. PEÑA DEL FORATO DE LOS DIAPLES RODEANDO LOS CORREDORES DEL NORTE. 12-9-2016.



La Pared Este del Forato de los Diaples.

Corredor Este del Rincón del Verde, Arista Norte de Ripera, Fajón del Lupón, Corral Verde, Collado Sur del Mallo las Blancas, Embudo de los Fuertos y Cara Este.
12-09-2016.
Salida 08:30 h. Llegada 16:30 h.
Misto.
Bastante fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa del Forato procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            La Peña del Forato de los Diaples es un pico poco visitado.
            Visible desde Sabi, nos llama la atención entre Sabocos y Tendeñera. Subimos a Tendeñera y de paso al Ripera, también a Sabocos con Roya y Blanca y un buen día de Agosto de 2004 ascendemos por el sur al Mallo las Peñas y seguidamente al Pico del Forato.
            La ascensión al Mallo las Peñas es fácil no así la del Forato que nos rechazaría en 2012 al no entrar por el corredor correcto. Desde entonces crece en mi cabeza la idea de ascender al pico por el norte ya que las aristas este y oeste están llenas de gendarmes patrimonio de escaladores cosa que en modo alguno somos.
            Habíamos visitado la Cueva del Forato de los Diaples, esa que tiene boca tanto al norte como al sur de la sierra, entrando por el sur y la Cueva del Forato desde el Rincón del Verde en la vertiente norte; la gente las confunde.
            Aquel día  de 2013 nos enfrentamos a la Peña del Forato y sus varios corredores en un mundo de paredes verticales y se me ilumina la bombilla viendo la parte oriental del Rincón del Verde y un amplio corredor que orientado al este, deja al sur todos los corredores que articulan la Norte del Mallo de las Blancas y alcanza la cabecera del Fajón de las Flores de Nieve que es la Arista Norte del Pico Ripera.
            El Pico Forato, por una vez consulto a San Google, tiene algunos poco marcados corredores  que cortan la pared norte de oeste a este, son las llamadas vías del Pastor  y la Arbeloa y arrancando desde las inmediaciones de la Cueva del Forato hay una dudosa vía, también de escaladores; pero lo más notorio son los dos corredores que limitan su vecino al este que es el Mallo de las Blancas y un conjunto de corredores menores adjuntos a estos dos. Pero en cualquier caso se trata de canales de invierno donde el hielo las convierte en vías asumibles.

El Mallo de las Blancas centra nuestra atención.

            Nosotros pretendemos subir el corredor del Rincón del Verde, alcanzar el Fajón de las Flores de Nieve y deshojar la margarita entre el Corral Verde y los Fuertos, teóricos rellanos que abrazan al Mallo las Blancas, para acceder luego al Forato.  La duda fundamental reside en el faldeo del Mallo las Blancas  y en esas estamos hoy 12 de Septiembre de 2016.
            A las ocho recogemos en Panticosa la llave de la Pista de la Ripera, nos subimos pista arriba  hasta la Caseta del Cantal y aprovechando que está muy arreglada nos llegamos hasta la primera gran revuelta debajo de la Cabaña del Verde, aparcando en el praderío justamente donde sale el camino al Collado de Tendeñera que será por donde volveremos, tras recorrer alrededor de 8 kilómetros. Son las ocho y media pasadas y estamos sobre los 1600 metros de altitud en una mañana espléndida.
            Vamos directamente en busca del amplio barranco del Rincón del Verde que, dejando al sur los paredones y corredores del Forato y las Blancas  se elevará hacia la Brecha Sur del Fajón de las Flores de Nieve.
Desde el Rincón del Verde en busca de la Brecha Sur del Fajón de las Flores de Nieve.

            El pedregoso barranco relleno de praderío sin pastar asciende suavemente en principio en busca de las paredes mostrándonos con detalle el Corredor Norte que baja de los Fuertos, un rellano entre el Mallo las Blancas y el Forato. Tiene tres partes, la inferior y la superior asumibles pero la intermedia tiene un resalte vertical de alrededor de 100 metros de escalada pura y dura. En la entrada todavía guarda nieve.

Llegada a la Brecha Sur del Fajón de las Flores de Nieve.

            La pendiente aumenta poco a poco  hasta convertirse en una pared herbosa con salidas varias al nordeste pero nosotros vamos a probar la brecha para lo que iniciaremos una diagonal ascendente  por terreno inclinado que, sin mayores problemas, nos depositará en el sol tras superar una treintena de metros de una erguida aunque fácil rampa vestida con materiales de dudosa calidad. Previamente tendremos tiempo para contemplar el Corredor Norte también, que baja del Corral Verde, rellano situado entre el Pico Ripera y el Mallo de las Blancas y que será nuestro destino inmediato y cuyo acceso está señalado por tres neveros residuales y una serie de corredores menores que dejamos sistemáticamente a nuestra derecha.

Llegada del sol al Casquete Somital del Forato.

            Estamos a 2250 metros de altitud y en la salida encontramos un hito, será único en el ascenso y conduce, como comprobaremos a la vuelta, a la loma alta situada al norte de la brecha donde comeremos.

Desde la Arista del Fajón de las Flores de Nieve, los tres neverillos de referencia.

            Estamos en la “arista” que baja del Pico Ripera y tenemos al este Tendeñera con su collado de paso al Valle de Otal y al oeste el circo del que acabamos de salir. Se trata de una arista alomada y llena de verdura que va a recorrer en dirección sur la cabecera de todos los corredores que arrancan del Rincón del Verde.

Entrada de verdura al fajón del Lupón.

            Hay una casi imperceptible trocha de animales que recorre la cabecera de la arista y que asciende suavemente en busca de las paredes. Describe un par de lazadas para abrazar a un par de corredores más consistentes y rellenos de materiales calizos muy descompuestos y tras enseñarnos los neveros residuales acunados entre la Artecima y la Cima del Pico Ripera nos regala con unas rampas de verdura en la que abandonamos la arista para iniciar la travesía del Fajón del Lupón en la Norte del Mallo las Blancas.

El Fajón del Lupón nos permite seguir contorneando corredores con el Mallo las Blancas testigo.

En el Fajón del Lupón alternamos viras herbosas con calizas ocres. 

            La faja recorre la cabecera de un par de corredores más y orientado al oeste presenta opciones varias aprovechando viras de roca y de verdura en una faja inclinada pero transitable que hacemos un poco en descenso. Dejamos algún hito para la vuelta por si acá y no perdiendo gran cosa al pasar algo altos por las paredes nos acercamos a la salida del vertical corredor que baja del Corral del Verde.

La luminosa Este del Mallo las Blancas.

Empezando el corredor bajo el Corral Verde.

            La faja se incorpora a un, ahora, amplio corredor relleno de pedriza caliza y se marcha en persistente ascenso en busca del rellano intermedio en el que se asienta uno de los neveros que nos han orientado.

Alcanzando el nevero bajo el Corral Verde, no hay que ir a los otros dos.

            Se puede atravesar el nevero o rodearlo por el oeste sin ir a los otros dos que están ya colgados en la pared y proseguir con un corto resalte fácil sobre roca madre que nos deposita  en el Rellano del Corral Verde que no tiene nada en absoluto de verde, es un circo mineral de calizas claras y ocres donde el agua baja medio filtrada.

El Corral Verde entre Ripera y las Blancas no tiene nada de verde.

            Estamos a 2450 metros de altitud, se trata de un amplio e irregular rellano desde el que se puede salir al este hacia el Ripera, al sur no, que hay paredones verticales de calizas claras y al oeste que nos muestra el Collado Sur del Mallo las Blancas.
            Por terreno amplio y relleno de bloques calizos de todos los tamaños proseguimos en ascenso suave para alcanzar la zona de calizas ocres que defienden el collado.

Remontando hacia el Collado Sur del Mallo las Blancas.

            Se trata de una ladera orientada al este y surcada por crestones calizos y estrechos corredores que se suben un poco por cualquier parte pues todo está bastante descompuesto. Nos conduce al astillado Collado Sur del Mallo las Blancas situado a 2620 metros de altitud, justamente en el lado opuesto del pico misil que hemos visto desde el Rincón del Verde hace poco más de un par de horas. Son las once menos cuarto.

Peña del Forato desde el Collado Sur del M allo de las Blancas.

            Ante nosotros se despliega la imponente Cara Este del Forato de los Diaples. El esperado Rellano de los Fuertos no es tal sino que es un inclinado cono de deyección que se estrangula en la cabecera del corredor situado entre las Blanca y Forato que hemos visto desde abajo.
            Hay que perder cerca de 200 metros muy inclinados y descompuestos, no se ve todo el recorrido por lo que no descartamos sorpresas,  a continuación vienen los 300 metros del paretazo final que como siempre engañan ópticamente a mi chica que decide quedarse: “Yo en el Forato ya he estado y paso de este marrón. Ya me contareis a la vuelta.” A la vuelta le contaremos para cabrearla un poco.

Pedriza cómoda con incógnitas que van saliendo de camino.

            Se ven los primeros 50 metros de descenso que son unas canales separadas por crestones calizos ocres muy descompuestos que se pueden bajar por donde mejor le parece a uno, siempre con exquisito cuidado pues está todo roto y lleno de basura.
            Por debajo las canales se prolongan más inclinadas si cabe pero hemos pillado la táctica de destrepar  por los crestones que al menos ofrecen más seguridad y apoyos para las manos.
            Nuestro siguiente objetivo es alcanzar tres bloques asentados en la parte baja del cono de deyección del que se estrangula el corredor pero para ello tendremos que terminar de bajar la pared e iniciar seguidamente un faldeo descendente del cono de deyección ahora por inestable pedriza de materiales menudos bajados de la arista en la que se encuentra el Collado del Tuerto, ¿collado…? Joder, a cualquier cosa llaman collado. Por allí no ha pasado ni el tuerto, ni el vidente, ni el ciego. Esa arista se transita y con dificultades notorias.

La este de la peña del Forato resulta más cómoda de lo esperado.

            Hemos de bajar de nuevo a los 2450 metros de altitud y con suerte de no encontrar cortes alcanzamos la zona del embudo en la que están aparcados los tres bloques y ahora toca remontar.
            Hemos pergeñado posibilidades de ascenso siempre en busca de un pequeño gendarme en la Arista Norte del Forato para culminar por la arista y las hay, fundamentalmente a base de cordones de verdura con materiales más asentados. Hay una posibilidad algo alta por la base de las pedrizas claras y un cordón herboso que se eleva mucho en la pared directamente hacia el gendarme pero la pared es erguida sin más y se subirá por cualquier parte alternando algún cordón de hierba con rampas calizas más firmes.

Casquete Somital Nordeste de Peña del Forato. 

            Lo haremos un poco por cualquier parte y en definitiva por medio, directos a la cima. Ni siquiera haremos la travesía alta en busca del gendarme sino que tomaremos un erguido corredor de calizas claras y firmes que muy vertical nos conduce casi a la cima.

Mallo las Blancas, Tendeñera escondido y Ripera desde la Peña del Forato.

            Veinte minutos de ascenso nos depositan en la Cima del Pico del Forato de los Diaples situado 2711 metros de altitud con lo que lo borramos inmediatamente de la lista de pendientes.  
            Recorremos la alargada cima de punta a punta, contemplamos el sur caliginoso con los Puertos de Yésero, Gavín y Linás, Manchoya, Pelopín. Erata, Oturia, Oroel y Guara y nos sentamos a almorzar contemplando el norte.

Mallo las Peñas y Sabocos desde el Forato.

            A nuestros pies está todo el Circo del Verde: al oeste el Crestón lleno de gendarmes que conduce al Mallo las Peñas con el Collado Refoya, la Punta Verde y Sabocos. Girando al norte el Collado del Verde y las Puntas Faceras y Fobarabach que se bajan hasta el Puente sobre el Barranco la Ulot; al norte Catieras y Escuellas que enlazan con el Fajón de las Flores de Nieve y que con el Rincón del Verde y el Mallo las Blancas cierran el círculo. Más lejos son visibles algo de la Partacua, Anayet, Midí, Argualas… hasta asoma la cabeza el Vignemale y Tendeñera tras el Ripera que tapa.

La Creta de Forato a Ripera con el Collado del Tuerto y nuestro descenso inicial.

            Veinte minutos después nos vamos para abajo cosiendo el recorrido de hitos de buen tamaño. Sabemos que los aludes los barrerán y los colocamos en lugares protegidos con la esperanza de alguno resista, que lo hará, aunque la vía tiene referencias claras para ser seguida más ahora que sabemos cierta lo que solamente era una posibilidad.

Flores de nieve en el Forato.

            Se nos va un buen rato haciendo hitos pero a la una y media nos reunimos bajo el Collado del Mallo las Blancas pues Rosa ha iniciado el descenso.

Remontando hacia el Collado Sur del Mallo las Blancas.

            Habíamos hecho algunos hitos y seguimos haciendo más en el Rellano del Corral Verde y en el Fajón del Lupón que transitaremos de vuelta por la parte baja del mismo.

Bajando del Corral Verde.

En busca del Fajón del Lupón.

            Ponemos especial empeño en la zona desde la que se abandona la arista para entrar a la faja y nos llegamos hasta la brecha de salida del Corredor del Rincón del Verde que no hay que confundir con el Corral Verde.

El tramo herboso de regreso al Fajón de las Flores de nieve.

Y el Fajón del Lupón desde el de las Flores de Nieve.

            Remontamos unos metros más al norte y nos sentamos a comer contemplando nuestra jornada, son las tres menos cuarto y han entrado  nubes anunciando ese frente que va a traer agua a pozales en toda España,  que pondrá fin a un verano seco como un carrascal aunque yo me creo que ya será menos. ¡Que no nos pase nada a los seteros!

Vista atrás bajando hacia la Cabaña de Tendeñera.

            Nosotros hemos salido a la brava del Rincón del Verde pero lo lógico es hacerlo de manera más amable tomando el camino que lleva sobre la Cascada de Tendeñera hasta la cabaña del mismo nombre  a 1940 metros de altitud de camino al Collado de Tendeñera. Cien metros más al este de la cabaña hay que dejar el camino, atravesar el barranco y tomar un tendido y amplio corredor herboso que gana altura en dirección sur para alcanzar el rellano al este del Fajón de las Flores de Nieve y buscar en suave ascenso la arista se separación con el Circo del Verde donde comienza la cincuentena larga de hitos que hemos dejado hoy.

Llegando a la Cabaña de Tendeñera.

            En media hora nos bajamos por el rellano y a salvo de las paredes que defienden una buena parte del acceso al Barranco de Tendeñera hasta la Cabaña de Tendeñera y allí tomamos el GR. que nos dejará en la pista y en las inmediaciones del coche cuando son las cuatro y cuarto.

De nuevo el Mallo las Blancas y Peña del Forato volviendo al Rincón del Verde y al coche.

            Hemos liquidado una jornada con 1350 metros de desnivel acumulado que nos ha permitido descubrir una nueva vía a Peña Forato, esa desconocida para la mayoría del personal. Me gustaría saber si esa vía ha sido recorrida por alguien que no fuera un pastor en busca de pastos. No hemos localizado vestigios de paso y no es una ruta ni fácil ni evidente para recorrerla sin información. El disfrute personal ha sido mucho mayor que el padecimiento en una jornada para incorporar  a la selecta lista de ascensiones con especial encanto.
            Otro día más y posiblemente mejor parafraseando a Wyoming.

8 sept 2016

63-16. PARRIZAL DE BECEITE. 5-9-2016.

Segunda Pasarela en el Parrizal de Beceite. 

Beceite, Carretera al Parizal, Aparcamiento Alto, La Fonollosa, Cueva de la Dona, Pasarelas y Estrechos del Parrisal de Beceite.
05-09-2016.
Desnivel acumulado 200 m.
Tiempo efectivo de marcha 03:15 h.
Distancia recorrida 16000 m.
Sol.
Muy fácil.
La actividad se puede realizar en cualquier época del año bien caminando o recorriendo la pista en coche. Unicamente se aconseja evitar los días de hielo.
Agua en el Aparcamiento Alto, en el río de allí para arriba según costumbre y en la surgencia de la orilla derecha del camino.
  Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa del Parrizal de Beceite procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Teruel nos queda lejos e ir por ir, de propio, pues como que no; pero a veces surgen oportunidades más o menos propicias que nos invitan. Queremos ir a Salou y  aprovechando  que el Pisuerga pasa por Valladolid…iremos a conocer el tan traído y llevado Parrizal de Beceite.
            Tenemos alguna información al respecto y sin más, el 5 de Septiembre de 2016 nos vamos de viaje. Son las nueve y cuarto de la mañana cuando aparcamos junto al acueducto de la salida de Beceite sobre los 600 metros de altitud. Previamente hemos tenido que llegar a Valderrobres vía Zaragoza y Alcaníz y atravesar todo el pueblo de punta a punta guiados por los carteles del Parrizal.
            Ha hecho una noche de infierno, y la mañana está ya caliginosa cuando nos ponemos en camino carretera adelante y en dirección sur. Creíamos que se trataba de una pista pero la han debido de asfaltar: no hay duda en que ese va a ser nuestro camino cosa que se confirma de inmediato con la presencia, nada más comenzar a caminar, de la Piscina Natural del Asut que hay practicada en el Lecho del Río Matarraña.

Piscina natural del Asut en Beceite.

            Tenemos por delante alrededor de 7 kilómetros que recorreremos por la carretera que discurre junto al cauce del río por su orilla derecha.
            De llano o en suave ascenso atravesamos las zonas de huerta próximas al pueblo hasta que en una revuelta encontramos un camino que conduce a las Fortificaciones Militares de Cabrera, a las que no subiremos pues tenemos toda la actividad por delante y nunca se sabe. 

Pozas de aguas cristalinas en el Matarraña

            Proseguimos pista adelante contemplando el barranco y algunas pozas que aparecen en el mismo entre zonas de calizas muy desgastadas por el curso de agua hasta que alcanzamos el aparcamiento intermedio en el que controlan a los escasos coches que están subiendo.
            Se alternan tramos asfaltados con otros encementados y algunos donde el asfalto ha desaparecido prácticamente mientras observamos viejas conducciones de regadío para las huertas adjuntas al río hasta que un rato después alcanzamos el aparcamiento final en un rellano amplio y plano.

Comienzo de la pista sin circulación.

            A partir de aquí proseguimos por una pista siempre en la orilla derecha del río y cerrada a la circulación de vehículos para desviarnos unos metros, cruzar el río y visitar las Pinturas Rupestres de la Fonellosa en una pared orientada al norte.

Pinturas Rupestres de la Fenellosa.

            Cruzamos bajo un túnel excavado en la roca y enseguida alcanzamos el emplazamiento de la Cueva de la Dona.

Delante de la Cueva de la Dona.

            Si se quiere visitar hay que ascender por una canal caliza, reseca y terrosa alrededor de una veintena de metros que nos coloca en la grieta de entrada a una pequeña cavidad de media docena de metros de fondo.
            De vuelta a la pista, enseguida se alcanza el Pla de la Mina y la pista se convierte en un camino que marcha río adelante.  Habremos ascendido alrededor de 100 metros hasta ahora en aproximadamente hora y media de camino con frecuentes paradas.

Primera Pasarela en el Parrizal de Beceite.

            Hoy baja muy poco caudal y se puede transitar un poco por cualquier parte, por uno u otro lado o por el mismo cauce sin mojarse las zapatillas salvo cuando el agua se embalsa en sucesivas pozas con orillas rocosas intransitables y cuya superación se realiza mediante un par de pasarelas de troncos a nivel del agua y cuatro pasarelas de madera  elevadas y acompañadas de sirga pasamanos.

A tramos por el Cauce del Matarraña.

Más pasarelas río arriba.

            Una última pasarela a modo de puente tibetano permite remontar un caos de bloques anunciándonos el aumento de pendiente del río en un lugar en el que el caudal baja filtrado.

Tramo de bloques en el Parrizal de Beceite.

Gradas en el Parrizal de Beceite.

            Luego unos tramos entre grandes bloques  nos permiten contemplar el desarrollo vertical de las paredes que se elevan y angostan hasta alcanzar una especie de sala de la que se progresa alcanzando los Estrechos del Parrizal, una zona de alrededor de 200 metros de largo en forma de pasillo angosto que se estrecha hasta alcanzar  solamente un par de metros de ancho y con paredes que se elevarán aproximadamente algo más de 50 metros.

Las Gubias del Parrizal de Beceite.

            Es un auténtico cañón muy horizontal en el que parece se haya encementado el suelo y que se alcanza tras un escalón de acceso de un par de metros. No hay problema ni con el calor del día ni con el sol que aquí difícilmente penetrará incluso en el solsticio de verano.

Las Paredes de los Estrechos del Parrizal.

La zona más angosta de los Estrechos.

            Los Estrechos se amplían progresivamente y en la base se instada de nuevo el pinar sobre el cauce del barranco lleno de redondeados bloques calizos. Nosotros continuamos ahora en dirección sudeste progresando junto a por el cauce, en un camino balizado en azul y muy llano. Caminaremos algo más de media hora río arriba en el que ocasionalmente aparecen pequeñas pozas de agua muy parada hasta que decidimos darnos la vuelta, los Puertos de Beceite no están en nuestros cálculos.

Los Estrechos desde el sur. 

            La mañana está sobrada de calores y buscamos una sombra para pararnos a echar un bocado. Son las doce y cuarto y calculamos que estaremos alrededor de los 800 metros de altitud.

Las Gubias del Parrizal de Beceite.

            Poco después volvemos a ritmo en busca de los Estrechos y su agradable sombra. Hay que decir que la mayor parte del camino en el Parrizal tiene sombra pero cuando falta se hace sentir la calima de manera descarada.

Gendarme en la Orilla Derecha del Matarraña.

            Informamos a algunos paseantes que se han llegado hasta aquí y desandamos camino tratando de fotografiar los torreones calizos que coronar las paredes, especialmente de la orilla izquierda del Matarraña, suponemos que se trata de Las Gubias del Parrizal, cosa no fácil en un paisaje secuestrado parcialmente por las copas de altos pinos laricios.

La Pasarela Superior del Parrizal de Beceite.

            Fotografiamos una espléndida aguja en la Orilla Derecha del Parrizal y  sin más alcanzamos la pista y nos continuamos para abajo salerosos.

Vista atrás hacia el sur desde la pista.

            Calculamos que sobre las tres y cuarto estaremos a remojo en la piscina pero un coche se detiene, clementes con la calorina que está haciendo y nos invita a bajar.  No nos parece correcto rehusar y nos evitamos media hora de calor.
            Media hora antes de lo previsto estamos a remojo: el agua está divina y quedamos frescos como flores de primavera para compensar la casi ausencia total de las mismas en una época tan avanzada del verano.

Todavía queda alguna adelfa en flor.

             La actividad se puede realizar en cualquier época del año, incluso invierno solamente controlando la presencia de hielo en cuyo caso se desaconseja su realización. Y, ya por pedir, mejor en primavera con la vegetación en todo su esplendor y el caudal del agua rellenando las pozas. El desnivel es poco significativo y para el recorrido completo, se puede hacer solamente el camino y no la pista, no pasará de los 200 metros de desnivel.  

3 sept 2016

62-16. MONTAUT, MARDAS Y MONTAGNON DE ISEYE. 2-9-2016.


La Arista de Montaut a Mardas y Montagnon de Iseye. 

Aparcamiento y Pista de Bitet, Orilla Derecha del barranco, Circo de Bitet, Cara Oeste, Cima de Montaut, Arista Norte, Cimas de Mardas y Montagnon de Iseye, Arista  de Ponce, Table de Ponce, Cabaña Laiterine, Orilla Izquierda del barranco, Fin Pista y Orilla derecha de Bitet.
02-09-2016.
Salida 08 h. Llegada 16 h.
Sol.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Mardas procedente del IGN. francés. Vía en amarillo.

            A partir de  la Cabaña Laiterine situada en la parte superior del Barranco de Bitet arrancan algunas posibilidades de recorridos que contemplamos al acceder a la misma provenientes de la cresta que arranca en Sesques y que se prolonga  por los Pics de Isabe y Permayou para alcanzar el Col de Iseye. Claro que, llegar a la misma no es gratis si tenemos en cuenta que hay que partir del Aparcamiento de Bitet, creo que es el punto de arranque más favorable, situado a tan solo 820 metros de altitud.
            Hoy 2 de Septiembre de 2016 elegimos la zona este del circo y al paso conoceremos el “afamado” Lac de Iseye.
            Son las ocho de la mañana cuando aparcamos el coche junto al Puente sobre el Bitet, barranco conocido y descendido por los barranquistas. Hemos tenido que pasar Gabás en un descenso de alrededor de 20 kilómetros del Portalet y tomar la Pista Forestal de Bitet que en perfecto estado de conservación nos deposita en el aparcamiento tras alrededor de un kilómetro y medio.

Desvío de caminos en el Final de la Pista de Bitet.

            La pista cerrada al tráfico sigue en perfecto estado tras cruzar a la orilla izquierda del barranco y remontar linealmente con el mismo en dirección prácticamente oeste.
            En un ensanche describe una zeta y se eleva definitivamente hasta su final sobre los1150 metros de altitud. Hay que decir que se puede alcanzar este lugar por el camino que transita la otra orilla del barranco y que está balizado en amarillo que será por donde volveremos. Una  gran tubería de hierro llega hasta la Presa de Bitet situada en las inmediaciones del lugar.
            Siguiendo la orilla izquierda del barranco hay un camino que prosigue para arriba pero nosotros no lo recordamos y atravesamos el barranco para proseguir por la orilla derecha del mismo ya dentro del hayedo. Nos daremos cuenta enseguida pues avistamos desde reducidos claros de la espesura la Cabaña Cujalate y además, el camino se marcha, poco después, claramente para arriba, por lo que, rebobinando nos damos cuenta de que por allí nos vamos al Lac de Isabe.

En la Plana Characou.

            Volvemos sobre nuestros pasos con la intención de descender hasta el final de la pista y retomar el camino correcto cuando advertimos de la discreta presencia de un caminillo que ha partido de un pequeño rellano y que se inicia sin hitos. Decidimos seguirlo y enseguida aparecen flechas y balizas rojas  que prosiguen en horizontal  lo que nos invita a continuarlo.
            Pasará por el Rellano de Characou para acercarse poco a poco al barranco que atravesaremos cuando todavía no sea más que un pequeño grupo de ramas contribuyentes hay con menguado caudal.
         Hemos descubierto la otra opción de alcanzar el circo y remontando la pradera alpina  en dirección norte alcanzamos la confluencia de caminos en el lugar que aproximadamente pretendíamos pues no queríamos llegar hasta la Cabaña Laiterine.

La Sur de Montaut desde el Barranco de Bitet.

            Hemos superado ligeramente la amplia Vertiente Sur de Montaut y proseguimos ascenso en busca de su cara oeste cubierta de verdura y de aspecto amabilísimo. Se trata de una ladera suave surcada por barrancos  poco descarnados que bajan de Mardas y Montaut. Los situados más al este y por tanto más sombríos también están más verdes  y vedados con pastores electricos para el ganado en un circo de praderíos abrasados.
            Ganamos altura y ya por encima del nivel de la cabaña rodeamos por la cabecera de los barrancos y nos orientamos al este cuando ya es visible la amable cabeza del Pic Montaut cubierta completamente por la verdura propia de la zona en la que destaca el rododendro, el arándano y el enebro sobre las pratenses.

La Sudoeste de Montaut y los barrancos.

            Progresamos con el sol en los ojos en medio de una mañana española en Francia y se  nos hace pelín pesadillo el ascenso hasta que alcanzamos el collado al norte de Montaut situado sobre los 1970 metros de altitud. Luego, un suave y corto ascenso en dirección sur nos deposita en la verde Cúpula del Pic Montaut situado a 2016 metros de altitud.

Circo de Besse desde Montaut.

            Son las once de la mañana con calimas por los alrededores que estropean un dilatado paisaje. Nos sentamos a echar un bocado mientras se seca nuestra espalda y contemplamos al Sur nuestro camino de subida, la Norte de Sesques con sus neveros residuales que le prestan porte de pico, el Lac de Isabe acunado en su ladera norte, los Picos de Isabe y Permayou girando al oeste, el Collado de Isabe en los que se inicia la Arista Marere-Bergon y la arista de Ponce que  cierra el circo por el norte para elevarse hasta Mardas,  la pirámide situada al norte y cuyo ascenso abordaremos seguidamente. Al este y debajo de nosotros queda el Circo de le Fond de Besse y Goust y la arista sudeste de nuestro pináculo que remata con el Pic de la Hourque.

Hacia Sesques e Isabe desde Montaut.

            Media hora después descendemos al collado y tomamos la arista que en dirección norte se va a ir elevando a través de una serie de suaves prominencias y recorrida por un caminillo que las faldea cómodamente.

Desde la Cima de Montaut la arista hacia Mardas y Montagnon.

            En el siguiente collado  el camino cambia de vertiente en busca de los Laquettes de Iseye y suponemos que del Lac de Iseye. Se trata de un valle suspendido por encima de Les Eaux Chaudes y situado al este de la cresta que estamos transitando. Nos guía detrás de Mardas el Montagnon de Iseye que se asoma tímidamente y el altivo Lasneres que domina el lac.

Retornando a la Sur de Mardas.

            Nos damos cuenta enseguida y retornamos a la arista por fuerte pendiente herbosa para alcanzar pacientemente por la misma la Cima del Pic Mardas mientras contemplamos las dos vertientes de la misma.

Los Laquettes de Montagnon de Iseye.

            Son las doce de la mañana, estamos a 2188 metros de altitud y desde aquí contemplamos la arista que nos queda al norte hasta el Montagnon de Iseye y la arista al oeste hacia la Table de Ponce y el Col Cotcharas. Detrás la arista que acabamos de subir desde Montaut. Se trata de unas aristas de considerable belleza plástica conjugada con amabilidad.

Hacia Montagnon de Iseye.

            La arista al norte llanea fundamentalmente, amable y herbosa al oeste y vertical y rocosa al este, nos conduce a través de pequeños resaltes recorridos por un herboso camino en el que nos cruzamos con un grupo que ha debido subir desde  Laruns o desde les Eaux Chaudes.

Cardo azul de camino a Montagnon de Iseye.

            Se puede trepar brevemente el final de la arista o faldearla por el oeste para alcanzar la Cima de Montagnon de Iseye situada a 2173 metros de altitud. Desde la cima fotografiamos el Lac de Iseye algo menguado de agua y con su característica forma acorazonada, el valle al noroeste con Aydius al fondo y el Circo de Ponce limitado por Bergón y la Marere al oeste.

El Corazón del Lac de Iseye.

            Son las doce y media. Hacemos algunas fotos y nos damos la vuelta sobre nuestros pasos fotografiando, entre otras flores a unas gencianas lúteas que no las pillas mejor en Julio.

En la Cima de Montagnon de Iseye. 

            Volvemos hacia Mardas y cerca de la cima faldeamos en horizontal en busca de la cresta oeste del pico utilizando trochas de animales y algún tramo de camino más transitado.

La Arista de la Table de Ponce y atrás Marere.

            La arista  tiene una par de pequeños resaltes intermedios que se faldean por el sur. Recobrada la arista hay que superar una prominencia intermedia  para remontar seguidamente  la Table de Ponce situada a 2159 metros de altitud. Se trata de una relajada arista que hacemos con los ojos puestos Tanto en la Este de la Marere como en la afilada Cima de Bergon: allí tenemos quehacer.

En la Este de la Table de Ponce.

            En la cima muy vestida de vegetación baja y ramosa encontramos acantonados un par de abedules y visualizado el Col Cotcharas iniciamos el largo descenso hacia el Circo de Bitet con objetivo inmediato en la Cabaña Laiterine.

En la Cima de la Table de Ponce con Montagnon y Mardas.

            El descenso que es amable nos resulta incómodo para las rodillas a pesar de que lo hacemos suavemente en dirección casi oeste utilizando largas y suaves rampas de verdura.

Marere y Bergon desde la Table de Ponce.

            Alcanzamos el barranco que baja con agua del Col Cotcharas pero como hay bastante ganado por arriba no cogemos agua, ya lo haremos más abajo en alguna surgencia.

Bajando hacia el Col de Iseye.

            Llegados a la Cabaña Laiterine situada a 1680 metros de altitud, la encontramos ocupada por los pastores y ni siquiera nos detenemos: vamos a continuar el descenso en busca del hayedo y de los barrancos de la Ladera Sudoeste de Montaut que son los que no tienen ganado.

La Cabaña Laiterine.

            Antes de alcanzar el paso de la rama de barranco más al norte me alargo en busca de agua encontrando enseguida una surgencia de la que mana bastante fresca. Rosa se ha ido directa continuando por el camino que estamos bajando desde la cabaña.
            En el cruce del barranco y aprovechando una sombra creciente junto al mismo nos sentamos a comer pues son las dos de la tarde. Se agradece la profunda sombra  que refresca nuestras espaldas y también el agua fresca.

Bajando hacia la Cabaña Cujalate.

            Media hora después continuamos el descenso  alcanzando la planicie en la que confluyen los dos caminos. Hemos subido por el de la orilla derecha del barranco y vamos a bajar por el de la izquierda.
            Recordábamos vagamente que el camino de la izquierda del barranco era un tanto artificioso y así será pues recorre un par de lomos suaves entre barrancos y seguidamente, ya dentro del hayedo,  atravesará sucesivamente ramas de barrancos provenientes de la Sur de Montaut.
            Una francesa que anda perdida nos pregunta por el Lac de Isabe le hacemos entender que vuelva con nosotros  que la pondremos en camino. Sería mucho más lioso indicarle el camino que hemos hecho nosotros a la mañana.

Resalte hacia el Lac de Isabe y Aguja de Tenebros.

         Poco después alcanzamos el rellano herboso en el que se asienta la Cabaña Cujalate y proseguimos largo descenso que nos conducirá finalmente al final de la Pista de Bitet, lugar en el que encaminaremos a nuestra ocasional acompañanate. Los dos caminos están balizados de amarillo y ese ha debido ser su error.
            Nada más coger la pista sale el caminillo balizado de amarillo que se va a cruzar el barranco y bajar por su orilla derecha. Lo habíamos recorrido en la ocasión en que subiéramos a Sesques.
            Con algún pequeño sube y baja, muy sombrío y no solamente a estas horas de la tarde, se va para abajo siempre próximo al intermitente curso del agua. Alcanzamos ya bastante abajo el desvío a la Cabaña de Sesques por la que hiciéramos la circular al pico y enseguida la pista que llega a la tubería. Medio kilómetro por la misma nos permite alcanzar el Aparcamiento de Bitet en el que tenemos el coche.
            Son las cuatro de la tarde, el último tramo de camino se nos ha llevado media hora y la verdad es que no acorta demasiado a la pista. Terminamos con ganas y la verdad es que en algún momento se nos ha hecho al camino pesadillo pero es que al final el desnivel salvado no habrá bajado ni un pelo de los 1500 metros y con mucho calor a pesar de que en las crestas se estaba bastante bien.
            Otro día más sabiendo que no será un negocio barato.