18 ago 2012

44-12. PIC MIDI DE BIGORRE. 18-8-2012.


Midi de Bigorre desde el lac de Oncet.
 
Aparcamiento de la Cabaña de Toue, Lac de Oncet, Col Sencours y Cara Sur.
18-08-2012.
Salida 09 h. Llegada 15 h.
Sol.
Muy fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Midi de Bigorre procedente del IGN francés. Vía en amarillo.
 
            El Midi de Bigorre es un pico perfectamente individualizado e inconfundiblemente identificado desde cualquier parte del Pirineo Axial a causa de las antenas y demás instalaciones  que suelen brillar en la distancia señalándonos su presencia. Es ese pico rechoncho, macizo y casi siempre enigmático y distante que salta a nuestra vista desde multitud de lugares. Ese pico feo, lleno de carreteras, pistas y teleféricos y también de científicos, se supone. Ese pico del que llevábamos tanto tiempo diciéndonos de ir  y no haciéndolo. A ese pico multitudinario es al que nos vamos.

            Originalmente descartamos las vías más concurridas de su vertiente sur y proyectamos nuestro ascenso por su arista norte pero al final, el largo y desconocido Camino Forestal del Haya nos echa para atrás ya que con la furgo no te puedes poner por cualquier parte sin previo conocimiento.

            Finalmente descartada la subida por la pista que arranca de la Cima del Tourmalet y también la que sale desde la Mongie, nos pasaremos a la vertiente oeste del Tourmalet y ascenderemos desde la Cabaña Toue.
 
La Bonida.

            Son las 9 de la mañana cuando aparcamos nuestra furgoneta en la vuelta próxima a la Cabaña Toue a 1944 metros de altitud. Previamente hemos pasado por la Mongie en la vertiente este del puerto provenientes de Payolle.

            Un cartel nos anota hora y media al Lac de Oncet y tres horas al Lac Bleu. Nuestro camino pasará por el Lac de Oncet y aunque nos hubiera gustado Pasar por el Bleu, nos viene demasiado a desmano.

            Dejamos la cabaña a nuestra izquierda unos metros más abajo y tomamos un transitado camino al oeste que enseguida se bifurcará. Nosotros sabemos que hemos de ascender al norte y abandonamos inmediatamente el camino que empieza sesteando y nos orientamos al noroeste transitando una pradera alpina poco comida por el ganado y bastante sedienta.

            Enseguida localizamos gente en la parte alta del barranco al que nos dirigimos tras dejar a nuestra derecha o norte un pequeño conjunto de paredes verticales que no pintan gran cosa en esta zona pero allí están.
 

             Un pequeño vallecillo herboso orientado al norte en el que hay huella de tránsito nos acerca al camino por el que sube el personal pues es un sábado de Agosto y con buen tiempo anunciado a los cuatro puntos cardinales.

            El camino, vuelta a vuelta, continúa valle arriba mientras que nosotros atajamos de frente para arriba entre el sol y la sombra. La mañana está caliente ya.

            Subimos a buen ritmo, el valle se acuesta y enseguida nos enseña la Cara Sur del Casquete Somital del Midi de Bigorre.

            Recorremos un rellano alpino sobre sustrato metamórfico por las inmediaciones de un barranco seco que será el Desagüe de los Lacs de Oncet.

            Enseguida localizamos un pequeño laquette prácticamente colmatado que dejamos al oeste y nos llegamos al Lac de Oncet situado a 2250 metros de altitud. Son las diez menos cuarto.
 

            Al este y unos metros más arriba transita la pista que sube desde el Tourmalet y que se dirige muy llana al Col de Sencours. Nosotros dejamos el lago al oeste e iniciamos un ascenso a media ladera en dirección nordeste al objeto de alcanzar el Col de Sencours directamente pero luego nos lo pensamos mejor y decidimos acortar la travesía sobre terreno metamórfico muy descompuesto y ganar en dirección este la pista por terreno más estable y cómodo.
 
Lac de Oncet.

Vicuñas.
 
            Alcanzada la pista que va cargadilla de personal inmediatamente accedemos al Col de Sencours en el que hay un rebaño de vicuñas y unas ruinas de origen militar. Estamos a 2380 metros de altitud.

 
            La pista sigue para arriba dibujando vueltas y más vueltas sobre la cara sur del pico pero nosotros la vamos a gastar poco ya que iniciamos una serie de atajos que suponen un camino directo fuera de sendero con un destino imperdible.

            La subida no es precisamente cómoda ya que la ladera metamórfica está bastante inestable y requiere un esfuerzo considerable que tratamos de administrar tomando los tramos más estables que aparecen a nuestro alrededor.

 
            Algo más arriba aparecen algunas zonas de placas metamórficas que se alternan con algunas pedrizas y zonas arenosas que nos conducen a un hombro próximo a la arista sudoeste en el que hay otro viejo edificio ruinoso.
 
            Es un rellano muy meteorizado y atravesado por la pista que proseguirá todavía para arriba a partir del cual parece aconsejable no persistir demasiado en los atajos ya que el terreno aparece más inestable todavía si cabe.

            Nos llegamos a las inmediaciones de la arista mediante un  atajo y enseguida coincidimos con el camino que seguiremos de aquí para arriba. La pista se ha quedado en la base de una línea de carriles para vagonetas que se supone emplearían para subir materiales en viejas épocas de obras.

            El camino es amplio transitadísimo y relleno de materiales terrosos que vuelta a vuelta se va para arriba lleno de gente.

            No son todavía las once cuando alcanzamos la Cima del Midi de Bigorre a 2872 metros de altitud. Hemos subido a 500 metros por hora.

 
            La amplia cima está ocupada por una impresionante infraestructura de la que destacan un número no menor de siete telescopios y una enorme antena a la que le calculo alrededor de 100 metros de altura, además de las instalaciones propias del teleférico que regularmente mete y saca gente de una enorme terraza. Solo falta el chiringuito de las coca-colas.
 

            En una de las terrazas nos sentamos a almorzar y a contemplar el espectáculo. El panorama caliginoso es una pena pero qué le vamos a hacer.

 
            Vemos bien el Macizo de Neouvielle, Ordesa y Vignemal con cierta imprecisión y del resto ya no digamos, imaginamos más que vemos. Quizás distingamos al Balaitus con el Glaciar de las Neus.

Col de Aouet.
 
            Luego nos vamos para rodear las edificaciones en sentido de las agujas del reloj hasta alcanzar la llegada de la Cara Norte que está equipada con una sirga. Bajamos unos metros y nos asomamos al norte que arranca del Col  de Aouet, se trata de una ladera amplia más que de una arista y no presenta ninguna dificultad más que la pendiente. También charlamos con un montañero que sube desde Chiroulet que es la otra opción para hacer el pico por la vertiente norte sin la pista pero a cambio de partir un tanto más lejos y a 1060 metros de altitud.
 

Quatro Termes
 
            Es posible que sea una de las cimas en la que más tiempo hemos permanecido pues son las doce y cuarto pasadas cuando iniciamos el descenso tras estar un buen rato contemplando desde la mesa de direcciones.


            El descenso lo hacemos entre gente que sube y baja ya que utilizamos algunos tramos de pista que no hemos empleado para subir. Hace calor incluso bajando  y como vamos relajadamente y sin prisas se nos terminará alargando el descenso.

 Silueta del Arbizon.

 

            Llegados al Collado de Sencours echamos una ojeada a las ruinas, también lo hemos hecho a las de arriba y nos bajamos hasta el Lac de Oncet.

            Es la una del mediodía y nos llegamos a la orilla para remojar los pies luego buscamos la sombra de lo que suponemos es una estación de bombeo de agua y nos sentamos a comer y a descansar un poco de tanto sol. A la sombra no se está nada mal e incluso echare una cabezada después de comer.
 

            Son las dos y media de la tarde cuando reemprendemos el descenso. Lo haremos por idéntico camino que el de la subida desechando la idea de bajar por la pista para conocer la bajada directa al Puerto de Tourmalet, desde el que tendríamos que perder 200 metros de desnivel por asfalto cosa que no nos hace ninguna gracia.
 
Brecina florida a tope.

            A las tres y diez estamos en la furgo a la que abrimos las puertas para poder meternos dentro luego. Hoy solo han sido 950 metros de desnivel pero el calor los ha hecho crecer más de lo imaginado
 
            Luego nos subimos hasta la Cima del Tourmalet que está concurridísima y pasamos un rato echando la visual a ambas vertientes especialmente  la este tratando de precisar el Pic de Quatre Termes que es nuestro plato para mañana.

            Al rato nos vamos para abajo hacia la Mongie, pasamos la gran curva por encima de la estación que es el lugar desde donde en teoría arrancaremos mañana pero no nos parece ni un gran lugar y ni como punto estratégico para nuestros propósitos nos agrada.

            Consecuentemente seguimos bajando y antes del soterramiento del barranco nos pegamos un buen baño en el mismo y fresquitos nos llegamos a la Mongie. Para pasar el resto de la tarde descansando  a la sombra en uno de los aparcamientos varios que tienen en la  estación. Hasta quieren caer unas gotas que son más barro que otra cosa. Terminaremos pasando calor por la noche a pesar de estar sobre los 1700 metros de altitud.        

17 ago 2012

43-12. PIC ARBIZON SIN AGUA. 17-8-2012.


Vertiente Norte de Arbizon.

Cabañas de Camoudiet, Lac de Arou, Circo de la Lude, Brecha Escalieres, Circo de la Lude, Corredor de Monfaucon y Arista Oeste.
17-8-12.
Salida 09 h. Llegada 18 h.
Sol.
Bastante fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Arbizon procedente del IGN francés. Vía en amarillo.

            El Arbizon es uno de esos picos que conocemos por los mapas pero que no somos capaces de identificar desde otros picos relativamente próximos y desde el que, sin duda, se distinguirá aunque para nosotros no esté suficientemente individualizado. Situado al Nordeste del Macizo de Neouville no creemos que sea un pico demasiado visitado  pero nosotros queremos verlo de cerca.

            Sabemos que tiene una vía fácil de ascenso por su vertiente sur  desde Aulon, pero nos inclinamos por ascenderlo por su vertiente norte que es más espectacular.

            Sobre el mapa y combinando distancia con desnivel nos da lo mismo partir de la Hourquette de Ancizan que desde las Cabañas de Camoudiet ambos puntos de encuentran en una carreterilla de montaña típica de los Pirineos Franceses alternativa al Col de Aspin.

            Nosotros optamos por las Cabañas de Camoudiet situadas a 1438 metros de altitud y allí estamos el 17 de Agosto de 2012 a las nueve y cuarto de la mañana. Previamente habíamos salido de Sabi a las seis y media, pasado por el Túnel de Bielsa y tomado la carretera en Guchen para pasar por la Hourquette de Ancizan.

            Hay una captación de agua protegida del ganado pero como hemos de pasar por el Lac de Arou no cogemos agua. Pasamos junto a ella en dirección sur ascendiendo por una suave pradera alpina a la que le falta agua y enseguida entramos en calor ya que hace una mañana escandalosamente cálida y subimos al sol.


            Ascendemos entre algunas manchas de enebro rastrero, atravesando caminillos de ganado y buscando una suave loma que es un contrafuerte al norte del Monfaucon y el límite izquierdo del Circo de la Lude por el que hemos de subir.

            Enseguida avistamos el vallecillo y el camino que procede de la Hourquette de Ancizan y nos introducimos en el mismo para proseguir en suave ascenso al encuentro del Lac de Arou.

            El lago, a 1780 metros de altitud es de muy modestas proporciones y solamente sirve como abrevadero para el ganado lo que nos proporciona un problema importante: llevamos aproximadamente medio litro de líquido y se impone la necesidad de encontrar agua a cualquier precio que trataremos de conseguir valle arriba.

            Se trata de un circo metamórfico en el que se alternan las pedrizas con los asentamientos de pratenses y que a la postre es un enorme sumidero en el que no se ve una sola gota de agua por ninguna parte. Todos los barranquillos bajan secos.

            Nosotros, resalte a resalte, vamos ganando altura más preocupados por el agua que por otra cosa y lo hacemos ahora a la sombra de la Arista de las Escalieres que es la Norte del Arbizon.

            Frente a nosotros y en nuestro horizonte sur que cierra el circo se encuentra un enorme pedregal que se convierte en corredor y que identificamos como el Corredor Monfaucon ya que suponemos que al oeste está el pico del mismo nombre y al este tiene que estar el Arbizon. Se trata del corredor que aconsejan utilizar en descenso.

            Nosotros  hemos tomado una línea ce hitos con gente delante y la seguimos cuando se orienta al sudeste en busca de una brecha en la cresta. También está defendida por un potente corredor de pedreras y vamos por camino medianamente transitado.

            El camino se introduce en la pedrera y nosotros alcanzamos al grupo. Los hitos siguen para arriba pero a mí me da la impresión que éstos no están para el Arbizon y consultan su mapa.

Iniciando nuestro error hacia Escalieres.

            La pedrera se resuelve en tres corredores, iniciamos el ascenso del central una vez que han desaparecido los hitos y terminamos por pasarnos al situado al norte del central tras una laboriosa trepada por terreno metamórfico muy descompuesto en una zona de gendarmes muy verticales.

            Terminamos por alcanzar la Brecha de Escalieres en su acceso norte y allí hay una hito. Así que, viramos al sur y nos vamos arista arriba en busca de la cima. Son las once y cuarto

            Estamos por encima los 2550 metros  y tras una rampa fácil y descompuesta accedemos a una arista erguida, muy rota y llena de dientes que hay que atravesar o franquear.


            Pasamos un ratito entretenido avanzando por los gendarmes de la brecha hasta que decidimos liquidar la ascensión por aquí: estamos donde no debemos.

            Antes de desandar el tramo de arista buscamos paso y alcanzamos la parte sur de la Brecha de Escalieres. Aquí no hay hito, frente a nosotros tenemos un muraco que sin ser difícil es muy erguido y  que no nos da ninguna confianza. Hay dos minúsculos neveros perdidos al este de la arista pero nos sentamos a almorzar un poco con la intención de irnos para abajo y reconducir nuestros pasos.

            Se nos ha ido media hora larga franqueando la brecha y veinte minutos después tras haber comido un poco y echado un mísero trago nos vamos para abajo sin tener demasiado claro si no daremos por liquidada la jornada.


            El descenso del tercer corredor que no habíamos tocado a la subida lo hacemos en polvo en lo que se refiere a la parte alta luego viene la pedrera y el camino que hemos llevado de subida.

El entretenimiento de la mañana.

            Antes del llegar al rellano del que surgen todas los corredores del circo decidimos contornear lo más alto posible un  contrafuerte que desciende al norte y desde allí asomarnos para ver si nos vamos para arriba al sur o definitivamente para abajo.


            Atravesamos hasta la orilla izquierda del corredor y alcanzamos la base del contrafuerte por una rampa medio herbosa que nos facilitar el rodeo del mismo hasta que avistamos la parte del circo en la que arranca el Corredor del Monfaucon.

            Estamos sobre los 2250 metros de altitud, hemos recortado por encima de 100 metros de altura con respecto al fondo del circo y podemos proseguir en travesía hacia el sur para ir ganando altura paulatinamente hasta alcanzar el centro del corredor. Allí ya veremos por donde proseguimos.


            En el centro del corredor y bajo las paredes de la Oeste de Arbizon hay un nevero hacia el que nos dirigimos como posesos; bueno, como podemos pues Rosa tiene mucha sed y el pedregal se le está haciendo interminable.

            Es la una y cuarto cuando alcanzamos el nevero situado sobre los 1425 metros de altitud. Excavamos en una zona donde hay hielo viejo sobre el que corre el agua y con una botella recogemos pequeñas cantidades de agua. No será fácil y nos costará un cuarto de hora saciar nuestra sed y rellenar nuestras botellas pero acabamos de salvar el día.

            Sobre la una y media y con recobrados ánimos continuamos Corredor de Monfaucon para arriba. Vamos por dónde mejor entendemos y cada uno por su lado pues el corredor está absolutamente descompuesto y con materiales muy irregulares.


            Fiel a mis principios me voy directamente en busca de la base de las paredes de la Arista Oeste de Arbizon. Me costará llegar pero allí de momento tendré sombra y espero que además de materiales más firmes algunos apoyos para las manos.
            Así será, pero por el contrario tendré que hacer algunas travesías pestosas hasta que ya muy arriba me saldré del corredor y por las rocas de su orilla derecha superaré trepando los casi 100 metros últimos.

La Sudoeste de Arbizon.

            Hemos subido muchos corredores difíciles, descompuestos y  malos pero este ha sido de los peores. Son las dos y cuarto y en la Brecha Aurey a 2650 metros de altitud no respiramos demasiado pues de momento la arista se estrena con unos dientes de impresión y luego el pico queda allá en la quinta puñeta todavía.

            Está claro que hay que faldear los dientes por la vertiente sur y en esa tarea nos empeñamos.

            No resultará complicado pues hay trazas de caminillos para el faldeo en suave descenso hasta que alcanzamos la vertical de una de las agujas que baja un poco más y todavía hemos de perder algunos metros extras pero nos permiten supera el conjunto de las agujas de la cresta.

            Estaremos por debajo de los 2600 metros de altitud  y una serie de caminos en dirección sudoeste y sobre una ladera inclinada pero fácil nos enseñan una subida que puede hacer eterna.

            No queda otra alternativa que meter la marcha de resistencia y tirar para arriba por cualquier parte. Juan se va a la arista y nosotros  terminamos en una especie de espolón orientado al sur pues hay caminos para todos los gustos.


            El día ha salido complicado pero a las tres de la tarde estamos los tres en la Cima de Arbizon a 2831 metros de altitud.

Monfaucon.

            La cima que es muy amplia tiene un par de monolitos cimeros de espectacular tamaño además de un pequeño casetón con antenas a cuya sombra nos sentamos a comer mientras contemplamos el Midí de Bigorre.


            Es un día caliginoso y el paisaje está lleno de neblinas que azulean y difuminan el horizonte. A pesar de ello podemos contemplar el Macizo de Neouvielle en toda su integridad, por detrás se asoma Ordesa, la Munia el Gourgs Blancs y parte del Portillón y debajo de nosotros y al norte Payolle. Hay una enorme cantidad de picos que no conocemos. Aulon y Monfaucon están aquí mismo al sudoeste y las Granjas de Lurgues y la fácil ascensión por este valle desde el sur. Tendría que estar viendo el Bastan de Aulon  y el Bastan pero no los reconozco desde esta vertiente.

Buitres en la cabecera de las Escalieres.

            Contemplamos la llegada de la Arista de las Escalieres que no tiene nada de especial pero está claro que no contemplamos la mayor parte de la misma y  media hora más tarde iniciamos el descenso.


            Bajamos siguiendo el camino que va por la arista contemplamos alguno de los vertiginosos corredores que seccionan la arista oeste incluso me bajaré unos metros para contemplar alguno de ellos pero alcanzada la brecha  más potente de la arista iniciamos el faldeo y a otra cosa.


            Son las cuatro pasadas cuando llegamos a la Brecha Aurey y dispuestos a lo que sea nos tiramos corredor abajo. No va a ser ni fácil ni bueno de bajar ya que es una pedrera muy irregular y hay que cambiar continuamente de itinerario para resbalar los cordones de gravillas. Incluso hay algunos tramos que bajamos junto a la pared por donde hemos subido pero a pesar de todo perdemos metros con rapidez y retornamos a nuestro nevero para realizar un nuevo aprovisionamiento de agua. Son las cuatro y media.


            De allí para abajo la pedrera no es buena por lo que nos vamos en busca del camino. Del lac salen dos caminos con hitos y nosotros nos hemos ido esta mañana por la indebida.


            Salimos de la pedrera bajo el rellano del circo y escalón a escalón, casi siempre por camino nos llegamos al Lac de Arou pisoteando la hierba a cualquier precio. Son las cinco y media.


            Luego descendemos el praderío primero por camino hasta la loma y luego de frente por cualquier parte al encuentro de las Cabañas de Camoudiet donde nos Espera la furgo ardiendo.

Acónito amarillo.

            Mientras se ventila un poco nos damos un remojón en el abrevadero de la captación de agua de las cabañas. Allí ahogamos los 1800 metros largos de desnivel del día y cambiados de ropa y calzado nos metemos en la furgo y nos vamos para abajo hacia Payolle. Hemos decidido ya pasar la noche en cualquier lugar, relajados y frescos, puesto que no vamos a probar el Camino Forestal de la Haya. Mañana subiremos al Midí de Bigorre por el Lac de Oncet y la arista norte se quedará para mejor ocasión.

            El Lac de Payolle es artificial y realizado como infraestructura turística  de la zona que es una pequeña estación de esquí de fondo. No se puede llegar con los coches hasta la misma orilla pero en las inmediaciones tiene una zona de abetar fabulosa junto a un par de barrancos que rellenan el lago donde vamos a pasar una tarde de fábula compensando los ímprobos esfuerzos de la jornada. Cenaremos como unos cochinos de raza y pasaremos una deliciosa noche de la que no os podría decir si salieron las estrellas pues estábamos a cubierto de una carpa celestial de abetos.         

9 ago 2012

42b-12. PIEDRAS ALBAS EN DESCENSO DEL ANETO. 9-8-2012.

La Este del Piedras Albas.

Cima del Aneto, Collado de Coronas, Ibón Medio de Coronas, Collado de Piedras Albas y Cara Este. Descenso por la Cara Sur, Ibón de Piedras Albas y Puente de Coronas.
09-08-2012.
Salida 09 h. Llegada 15 h.
Sol.
Fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Piedras Albas procedente de Prames. Vía en amarillo.

            La madrugada del 9 de Agosto de 2012 es fresquilla sin más. Juan se levanta a fotografiar el amanecer mientras que nosotros seguimos empiltrados a la espera de que el sol se eleve sobre el horizonte y nos temple la mañana, cosa que sucederá alrededor de las ocho menos cuarto.


            Se está bien empiltrado pero hay que levantarse para disfrutar del día.


            Lo hacemos a las ocho cuando los compañeros de noche ya se van pues han de viajar luego. Con una temperatura envidiable desayunamos, recogemos, enmochilamos y a las nueve menos cuarto dejamos la Cima del Aneto para descender el Paso de Mahoma y marcharnos en busca de la entrada al glaciar.


            Mientras nos ponemos los crampones llega el primer montañero del día con destino a la cumbre. Luego en un instante atravesamos el tramo de hielo que se sumerge en un cortísimo tramo con nieve, atravesamos con cuidado el dorso de pedriza y sin siquiera dejar que se mojen los crampones nos los estamos quitando junto al Collado de Coronas.

            Hemos descendido en dirección noroeste y en el Collado de Coronas nos vamos para abajo en dirección sudoeste.

Ibón Medio de Coronas, Aragüels y Piedras Albas.

            Nos cruzamos con algunos que suben y hacemos camino de descenso, salidos de la pared, por la zona de placas lisas en busca del camino de la morrena que nos lleve al Ibón Medio de Coronas.

            Descendemos tranquilamente con la intención de faldear el Aragüels por el sur y desestimamos el faldeo alto para proseguir por el camino hasta el Ibón Medio de Coronas.

            En las inmediaciones del mismo decidimos rodearlo por el sur y llegarnos a la cola del mismo para coger agua.

            Son las once menos cuarto cuando cruzamos el Desagüe del Ibón Medio de Coronas  a 2660 metros de altitud, e iniciamos el faldeo del Pico Aragüels emprendiendo una larga travesía en dirección oeste-sudoeste.

            Elegimos como horizonte el collado al sur del Piedras Albas y a partir de allí ya veremos. Nos sirve para atravesar la enorme ladera noroeste del Circo de Coronas.

            Lo hacemos en suave ascenso, atravesamos el barranco que baja del Collado de Cregüeña y proseguimos en nuestro empeño hasta alcanzar el amplio corredor que se origina en la arista entre Aragüels y Piedras Albas.


            Una vez en el fondo del mismo y antes de atravesarlo para proseguir en ascenso por su lado derecho nos lo pensamos mejor y decidimos atacar directamente la cabecera del corredor en el que aparece un claro collado de fácil acceso.

            El fondo del corredor está lleno de bloques graníticos de importantes proporciones lo que nos invita a mantenernos en la ladera izquierda y ganar altura de forma más cómoda hasta que finalmente hay que atravesar la pedrera de fondo y remontar seguidamente los aproximadamente 100 metros últimos, bastante erguidos y en los que se puede elegir camino. Son las once y media.

            El repecho con el sol en la espalda nos mete definitivamente en calores por si no lo había conseguido la larga travesía pero no tenemos mayor problema que la incertidumbre de alcanzar el collado y ver dónde estamos realmente.

            En la parte baja del amplio collado, a 2950 metros de altitud, agradecemos el esperado bofetón del Ibón de Cregüeña. A nuestra izquierda  o norte tenemos la Arista Sur de Aragüels y una antecima un tanto escabrosa que nos hubiera obligado a un faldeo por el este en el caso de haber coronado primero el Aragüels. Al sur tenemos el Casquete Somital del Pico de Piedras Albas que es nuestro objetivo.

            Unos metros en dirección sur nos depositan en una pared conformada por enormes bloques graníticos llenos de líquenes que ennegrecen la roca. Por el oeste la cima se defiende con paredes verticales que se asoman al ibón de Cregüeña y por el este se encumbra recortada y dentellada la Arista Este de Piedras Albas; así que, nuestra alternativa no consiste en otra cosa que progresar hacia la cima en dirección sur por medio del laberinto de enorme bloques que nos obliga a cambiar de rumbo continuamente.


            Suerte que no son más que unos pocos metros atléticos con pasos muy grandes en los que hay que emplear las manos para progresar. Rebotados de la arista ya muy arriba hemos de franquear la entrada a un corredorcillo por debajo de una roca extraplomada y con patio que es el paso más significativo del corto ascenso. El corredor conduce inmediata y fácilmente a la Cima de Piedras Albas a 2993 metros de altitud.

            Son las doce y en la alargada cima nos sentamos a almorzar.

            En Aragüels hay gente pero poco miedo de tropezarnos con nadie por aquí, al Pìedras Albas le falta 7 metros para la gloria. Supongo que eso al pico le da lo mismo pero a mí me parece estupendo disfrutar de una cima espléndida además de solitaria. Este es el Pirineo que me gusta.

Cregüeña.

            Estamos en un mirador singular para contemplar la enorme magnitud del Ibón de Cregüeña, la Arista de los Quince gendarmes, el Alba y sus satélites, las Maladetas Occidentales, el Abadías con el Maladeta detrás ni siquiera ensombrecido por el Aragüels, la cresta del medio, los Coronas, el Aneto con sus Agujas y el Oliberas además de Toda la Cresta de Llosas y detrás desde Tempestades al Collado de los Bucardos pasando por los Russell más Ballibierna y Sierra Negra. ¿Acaso no es motivo suficiente como para emprender su ascenso?

            Almorzamos tranquilamente mientras recordamos, ¡qué seríamos sin nuestros recuerdos¡


            Alrededor de las doce y media iniciamos el descenso pues ya hemos decidido abandonar la
arista sur y dejarla para otra ocasión pues está absolutamente erizada y llena de torres y gendarmes que nos son otra casa que escalada pura y dura, algo similar que la Arista Este.

            Aprovechamos unos primeros metros de la sur que inicia un suave descenso y perdemos altura con ella hasta que visualizamos una vira herbosa por la que la vamos a dejar definitivamente en diagonal.

                Se trata de una erguida ladera articulada por placas graníticas ampliamente fisuradas en las que se han establecido pratenses y a través de las fisuras vamos a perder altura siempre en busca de pasos fáciles ya que todavía no vemos completa la conexión de la pared con la pedrera de fondo del Valle de Piedras Albas.

Clavelinas de pastor.

            Con paciencia, algún paso largo de cuando en cuando y dando algún que otro rodeo descendemos un auténtico paretazo como contemplaremos luego desde abajo. Pero solucionado el laberinto de la pared nos introducimos en la pedrera y relajadamente nos vamos en descenso orientados al sur donde nos espera el Ibón de Piedras Albas.



            Es la una y cuarto cuando rodeamos el ibón, situado a 2690 metros de altitud. Lo hacemos por su orilla oeste y en su teórica cola porque las aguas se filtran nos sentamos a echar un trago y a contemplar un precioso y solitario circo que no conocíamos.

Delicioso Ibón de Piedras Albas.

La Sur de Piedras Albas.

            El ibón, de medianas proporciones, carece de aportes visibles y aunque tiene cierta profundidad albergando unas deliciosas aguas azules y bastante calientes para su altitud.


            Poco después y sobre el teórico desagüe continuamos en dirección sur nuestro descenso guiados acústicamente por el sonido del agua subterránea que lleva nuestro camino.

Ballibierna y Tuqueta Blanca.

            Nuestra intención es la de rodear la Arista de Piedras Albas antes de que se sumerja en el pinar y desde allí acceder al Ibonet de Coronas para terminar el descenso por el camino del Barranco de Coronas. Por tanto, descendemos alrededor de 200 metros por el barranco tratando de buscar un faldeo cómodo que no aparece puesto que la cresta además de erguida está llena de corredores vestidos de placas graníticas.

            Ante un faldeo completamente incierto y con la inseguridad que tengo a causa de mi rodilla que me está matando, sugiero a mis socios tirar para abajo de frente aprovechando que se ven unos tramos bastante largos y factibles de descender ya que el pinar parece bastante claro aunque muy erguido.

            Bajaré de medio lado hasta que finalmente me hace efecto un antiinflamatorio que mitiga las molestias de la rodilla.

            Se trata de un paretazo situado al este del Barranco de Piedras Albas que baja por encima de 700 metros de desnivel y del que sospechamos algún corte que esperamos solventar dada la amplitud de la pared.

            Desde luego que no hay camino por lo que descendemos siguiendo inclinadas rampas de crecidas hierbas que rellenan pequeñas torrenteras salpicadas de bloques graníticos sueltos.

            Enseguida aparecen jóvenes pinos que nos sirven de apoyos ocasionales y que nos ayudarán a bajar al encuentro del pinar, siempre buscando tramos limpios y asequibles que nos permiten bajar con cierta facilidad y con la permanente sospecha de que la pared se pueda cortar en algún momento.

            Pero no será así. Solamente un corto resalte de un torrentillo por el que bajamos nos obliga a abandonarlo por unos pocos metros para proseguir nuestro descenso cuando ya se ha adueñado de nosotros la idea de que la elección ha sido correcta y el descenso lo culminaremos sin complicaciones.


            Nos ha guiado en todo el descenso el refugio del Puente de Coronas y una pequeña majada de las inmediaciones de la pista junto a la que comemos dulces frambuesas y arándanos y son las tres de la tarde cuando llegamos al Puente de Coronas  poniendo fin a nuestra proyectada actividad en la que hemos movido un desnivel de 1900 metros.

            El autobús sale a las cuatro, pedimos la vez pues puede haber problemas de overbooking y nos marchamos al barranco.

            Nos remojamos y comemos un poco a la sombra de un viejo pino negro, es nuestro conocido lugar en el que ya hiciéramos lo propio a la bajada de los Russell.

            Luego vendrá el autobús que nos llevará pista abajo hasta Senarta donde cogeremos la furgo que está ardiendo y nos bajaremos hasta la sombra de la entrada del Valle de Estós donde nos aligeraremos de ropa y echaremos un trago fresco. Hace un día de auténtica calima inimaginable con el viento cierzo que movía esta noche en la Cima del Aneto, pero queda claro que en esta vida no lo hemos visto todo ni mucho menos.

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