21 dic 2015

NAVIDAD 2015.


          Pues eso, para los que os asomáis a esta ventana y también para la inmensa mayoría que ni se le ocurre ni lo haría aunque la conociera, deseos de felicidad en estas Fiestas Navideñas y prosperidad en el 2016.


               Ah... y una nevada como la de la foto.

17 dic 2015

82-15. TRES HUEGAS O BORNAS DESDE ANAYET. 16-12-2015.

Tres Huegas por la vertiente este.

Aparcamiento de Anayet, Collado Lapazuso, Valle de Izas, Collado de Izas y Arista Norte. Vuelta al Mirador de los Valles en Lapazuso y Valle de Anayet.
16-12-2015.
Salida10:30 h. Llegada 15 h.
Sol.
Fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Tres Huegas procedente de Iberpix. Vía en amarillo.
 
            Tras la experiencia de Astún de la semana pasada no nos quedan demasiadas ganas de coger los esquís pero… podríamos ir a Izas a ver si somos capaces de darle la vuelta a las condiciones de la nieve que ni son las mejores ni es tarea sencilla, sabido que generalmente en los recorridos te encuentras nieve de todos los pelajes al transitar por diversas orientaciones.

El Barranco Culibillas tiene poca nieve.
 
            Hoy 16 de Diciembre de 2015 nos subimos hasta el Aparcamiento de Anayet sin prisas.  Charlamos con Chabier Navarro y su seño que van a hacer unas bajadas y son las diez y media de la mañana cuando nos calzamos los esquís y raquetas en medio de la cristalera que hay en los alrededores de la Cafetería de Anayet a 1720 metros de altitud.

Royo desde Anayet.
 
             Han debido de echar agua en los alrededores de la zona de servicios y es un auténtico cristal que invita a ponerse las cuchillas.

La Oeste de Campo Troya.
 
            No lo hacemos pero lo haremos enseguida. La Pista de Anayet está durísima y su orilla oeste que es por la que progresamos, también. Es una sensación francamente  desagradable que los bastones resbalen continuamente sobre la superficie helada cuando los apoyos de las cuchillas obligan a balancearse sobre los patines de los esquís, pero es lo que hay.

Progresando hacia el sol sobre el Cristal de Anayet.
 
El Corral Ciego de Lapazuso.
 
            A media pista la nieve de las orillas cede ligeramente a las cuchillas y la progresión es un poco más cómoda siempre en dirección sur  en busca del Collado Lapazuso  al que llegaremos tras hora y cuarto de foqueo, cuando menos, poco satisfactorio. Estamos a 2140 metros de altitud.

Flanqueando el Ibonciecho del Collado de Lapazuso.
 
            Flanqueamos junto al Ibonciecho de Lapazuso y con las orejas tiesas quitamos pieles  para bajarnos al Valle de Izas.
 
En el Valle de Izas. Al frente Tres Huegas.

            Es la entrada a otro mundo. El valle, perfectamente orientado al este, está bien soleado pues las nubes altas están apareciendo y la nieve está estupenda, no solo en la pista de descenso para entrar en el valle que en estas circunstancias es paso obligado sino en la cabecera del mismo que vamos a recorrer.

            Han metido las máquinas en la ladera sur en la que en su día se abriera la pista de conexión y hay mucha piedra en la misma pero no es problema pues enseguida la abandonamos para poner pieles y proseguir valle arriba, en dirección sudoeste, por su parte norte que es la soleada, orientados por el Pico Royo, la sur en la que se asientan la mayor parte de las pistas estará más dura como siempre.
 
La nieve en el Valle de Izas ya es otra cosa.

            Se trata de un foqueo suave al tornasol de la mañana que arrancamos de alrededor de los 2025 metros de altitud y que pausadamente nos han de conducir al Collado de Izas que cierra nuestro horizonte.

            Se puede progresar por fuera de pistas en la mayor parte del recorrido que solamente obliga a utilizarlas en el embudo final pero no es problema porque hay poquísimos esquiadores. La nieve está tan buena dentro de ellas como fuera.
 
En el horizonte del Collado de Izas a Tres Huegas.
 
            Son las doce y media pasadas cuando alcanzamos el Collado de Izas situado a 2238 metros de altitud. Soltamos los esquís en una orilla y nos vamos a por el pico.

            Al sur de la brecha del Collado de Izas, tal y como es visible desde casi todo el valle, aparece el Pico de las Tres Huegas o Bornas. Confluyen allí los Valles de Izas, de Canfranc, el Valle de Izas de Sallent y el Rincón de Balsera de Tramacastilla.
 
Mi chica en la Norte de Tres Huegas mientras nosotros ponemos crampones.

            En la pasada ocasión ascendimos utilizando la arista sudeste que arranca de la Tosquera y Tres Hombres. En esta ocasión utilizaremos la arista norte que se compone de un pequeño resalte inicial y una arista horizontal que remata en un pequeño casquete somital.
 
La Este de Tres Huegas hacia Tres Hombres.
 
            Es corta pero vamos a tener de todo. En el resalte la nieve está dura pero se puede hacer huella, cada uno por nuestro lado. Subimos una treintena de metros y coincidimos en la arista que enseguida se acuesta y se afila para volverse dura hasta obligarnos a poner crampones. Rosa los ha puesto en el collado y nos deja en tarea mientras ella se marcha a la cima. Nosotros, detrás alcanzamos la amplia Cima del Pico Tres Huegas situada a 2303 metros de altitud cuando es la una del mediodía.

La Sudoeste de Tres Huegas hacia Escarra.

            La nubosidad alta sigue evolucionando pero a pesar de ello y aprovechando que no corre la más leve brisa, nos sentamos a comer en la hierba cimera mientras se solean un poco nuestras espaldas. Es un día de calimas con una atmósfera con arena en suspensión que si nos pilla en verano nos escacha.
 
La Norte de Tres Huegas con Arroyeras, Culibillas y Royo.
 
            Esta modesta cima está conformada por tres aristas perfectamente definidas y tiene unas vistas envidiables: la oeste nos lleva a Escarra  custodiada por Samola, Bucuesa, Pala de Ip y Moleta; la norte nos conduce al Royo flanqueado por Lapazuso, Culibillas y Arroyeras y la sudeste a Tres Hombres. Se contemplan con detalle los dos Valles de Izas y el de Escarra con Balsera y más allá aparecen caliginosos la Partacua, Tendeñera, Argualas, Infiernos, Fondiellas, Balaitus… hasta Aspe.
 
Los socios comiendo en Tres Huegas.

            Contemplo el Rincón de Balsera sacando conclusiones y alrededor de la una y media nos vamos para abajo por el mismo camino desechando la idea de bajar la sureste y faldear hasta el Collado de Izas.
       Se me hacen unos zuecos infernales de vuelta por la arista afilada. La temperatura está escandalosamente alta y la nieve se pega como el chicle haciéndome pasar un ratito toledano pues con los bastones no se sueltan tan bien como con el piolet.

            El resto de la pared es cómoda y nos conduce al collado en el que nos montamos en los esquís y nos vamos para abajo disfrutando de una nieve tan buena en la pista como en sus orillas por las que avanzamos puntualmente en la parte alta.
 
Infiernos, Argualas y nosotros dos.

            Luego habrá que volver a poner pieles y remontar, en esta ocasión fácilmente, hasta el Mirador de los Valles en el que hay una mesa de direcciones junto a la llegada de la Silla de Anayet a 2160 metros de altitud.
 
El Midi desde el Mirador de los Valles en el Collado Lapazuso.

            Hacemos la foto del Midi, contemplamos las peladas Caras de Lapazuso y Campo de Troya y nos vamos para abajo dispuestos a bajar por las pistas.
 
Excelente nieve fuera de pistas en Anayet.

            No será así, la nieve ha revenido considerablemente y enseguida tras probar, nos bajamos fuera pistas disfrutando de una nieve buena como pocas veces la hemos tenido: uniforme y noble como nunca, vamos, un placer de dioses inimaginable a la mañana. Por una vez le hemos pegado la vuelta a las condiciones de la nieve, como reconocerá mi chica y es que, de cuando en cuando la flauta suena aunque sea por casualidad.

            En el Aparcamiento de Anayet, a las tres de la tarde finiquitamos una impensable y agradable jornada en la que hemos movido un modesto desnivel de alrededor de 900 metros que no me atrevo a recomendar  puesto que repetir las condiciones de hoy supongo que es tarea no fácil y lo sabemos puesto que somos asiduos visitantes de marroncillos varios.

14 dic 2015

81-15. BELEN EN SAN BENITO DE ERATA. 13-12-2015.


El grupo en la Ermita de San Benito gentileza de Jose Miguel Navarro.

Ermita de San Juan de Espierre, Pista de Erata, Cara Oeste, Ermita de San Benito, Punta Erata, Pico Gavín y San Juan.
13-12-2015.
Salida 09 h. Llegada 13 h.
Sol.
Muy fácil.
70 personas.
Jose Miguel Navarro, Manuel Campo y Miguel Angel López y familias, Elena y David Naval, Rosa y Que majo es el monte, Angel Lardiés y familia, Api de largo por una vez, Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Erata procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Habíamos acordado en marchar a Gratal el domingo 13 de Diciembre de 2015 cuando nos enteramos de que los de la Asociación Erata  colocarán su Belén en San Benito y por una vez han cambiado de fecha para no coincidir con las elecciones.

            Pero enterados de la circunstancia y dado que queríamos asistir al mismo y no lo habíamos hecho por coincidir siempre con el Belén de Santa Orosia, cambiamos de programa sin problemas pues somos bastante flexibles y así miel sobre hojuelas.

Erata desde la Ermita de San Juan de Espierre.

            Son las ocho y cuarto cuando nos llegamos a la barrera de la Pista de Espierre. Todavía abrirán la barrera y nos subiremos un par de kilómetros largos hasta la Ermita de San Juan situada a 1400 metros de altitud.

            Dejamos los coches en el amplio aparcamiento practicado encima de la pista, saludamos a Pol, José Miguel y Miguel Angel entre otros conocidos y sin prisas nos ponemos en camino pista delante y en dirección este. Son casi las nueve de la mañana.

            Somos un numeroso grupo pues estaremos por encima de 70 los que nos encaminamos en busca del Puerto  de Erata en la cara oeste del pico. Tomamos la primera gran revuelta y enseguida abandonamos la pista para ir al encuentro del rellano donde se amallata el ganado y al que llega la pista.

Somos alrededor de 70 camino de Erata.

            A partir de allí y siempre por la ladera derecha del Barranco de Erata nos vamos para arriba en suave ascenso y a la sombra de una mañana de escarcha que refresca las manos.

La mañana es fresca a la sombra subiendo a Erata.

            Ganamos altura con paradas repetidas para reagrupar al personal y charlando un poco con todos nos vamos conociendo: están David Naval de Buscando Bucardos que me reconoce, yo soy demasiado malo para eso, y Elena su chica, tenía ganas de conocerlos tras el fallido intento de la circular a Oturia; también Qué majo es el monte y su seño Teresa. Parece un encuentro de blogueros más que otra cosa.

Oturia desde la Arista Oeste de Erata.

            Pasamos junto a otros abrevaderos de la parte intermedia del puerto y continuamos par arriba cada uno por donde le apetece, pues el puerto lo permite, en busca del sol.

Remontando al sol de la mañana hacia San Benito.

            Accedemos a la arista  un poco al oeste y tras contemplar la Estiba de Oturia que ofrece una imagen preciosa remontamos suave y agradablemente en busca de la Ermita de San Benito a la que está llegando el personal. Son casi las once de la mañana.

Llegando a la Ermita de San Benito de Erata.

            Junto a la ermita, modestísima construcción rupestre, de reducidas dimensiones y restaurada hace unos años por la asociación amallatamos al sol de la mañana, almorzamos un poco, se colocará el belén, se ondeará la Bandera de Biescas que han subido hasta aquí  y haremos fotos de un paisaje dilatado aunque empenachado por las nieblas bajas que siguen copando el fondo de los valles y ocultando el sur y el oeste distante.

Belén en la Ermita de San Benito.

Almorzando en San Benito.

            Luego, continuamos en suave ascenso y en dirección norte para alcanzar la Cima de Erata situada a 2003 metros de altitud recordando variadas andanzas con nieve y viento en la amable loma desde la que contemplamos Otal con su polémica y reciente pista.

Otal, Ordesa y Pelopín desde Erata-

La Bandera de Biescas en San Benito.

            Más fotos sobre Ordesa, Otal pico, Pelopín, Pilón y Manchoya y continuamos prácticamente de llano por la cabecera el encuentro del Pico de Gavín situado a 2005 metros de altitud y donde se abre la arista: la rama nordeste se marcha hacia Cotefablo y la Oeste cierra el circo hacia Barbenuta.

Pano nordeste desde Erata.

            Contemplamos sin tapujos la Sur de Tendeñera con poquísima nieve como el resto del paisaje, tomamos esta última e iniciaremos el descenso por suave praderío con algún resalte intercalado pero siempre salpicado de trochas del ganado que lo escalonan facilitando el descenso.

Erata desde el Pico de Yésero.

            Cada cual baja un poco por donde quiere con objetivo en la pista y contemplando la Este de la Partacua hasta Collarada. Nosotros nos bajamos hacia los coches que han llegado al final de la pista en el rellano del puerto pues bajamos la bandera para descargar un poco a Angel que es el que la ha subido.

Iniciando el descenso hacia San Juan de Espierre.

Erata desde San Juan de Espierre.

            Luego terminamos de atravesar el puerto y alcanzada la pista nos iremos para abajo poco a poco para llegarnos a San Juan que visitaremos de manera amena, gracias Jose Miguel.

En la Ermita de San Juan de Espierre.

Interior de la Ermita de San Juan de Espierre.

            Con los coches nos bajamos hasta Barbenuta pues en la casa del pueblo están preparando brasa para asar unas chullas y un poco de embutido que terminará sobrando, además de una ensalada muy bien aliñada por la gracia y sal de las cocineras de la asociación y todo remojado con vino de la tierra, de esa viña de aquí al lado y que de forma experimental han plantado recientemente. Luego postres y cafés, en definitiva, una mediodiada excelente en buena compañía para compensar los 600 relajados metros de desnivel que hemos salvado.

En la Cima de Erata gentileza de José Miguel Navarro.

            Más tarde se irá el sol de la plaza poco a poco son las cuatro, llegarán las despedidas con deseos de volver a encontrarnos y cada mochuelo a su olivo. Gracias a la Asociación Cultural Erata.

            El próximo domingo repetiremos la cita en Santa Orosia.     

10 dic 2015

82-15. LOS MONJES. 9-12-2015.


La clásica de los Monjes desde su Antecima Sur.

Aparcamiento de Astún, Barranco e Ibón de Escalar, Collado de los Monjes y Arista Sur, Descenso al Ibón de Escalar e Ibón de Truchas.
09-12-2015.
Salida 10:30 h. Llegada16:30 h.
Sol.
Fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de los Monjes procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Estaba la nieve tan buena en el Valle de Aneu que contemplando el Valle de Bious desde la Peña del Col de L’Iou se introduce en nuestro cerebro la idea de hacer alguna circular a partir de Astún.

            Tres días más tarde, es el 9 de Diciembre de 2015, estamos aparcando en Astún  pasadas las diez y cuarto de una espléndida y anticiclónica mañana de un otoño cálido como no se recuerda otro.

Comenzamos la mañana porteando por falta de nieve en Astún.

            Estamos a 1700 metros de altitud y de momento cargamos los esquís en la mochila. Comenzaremos porteando el resalte de la Orilla Izquierda del Barranco Escalar en busca de la nieve en los Llanos del Sol.

            Hemos de coronar el resalte prácticamente para ponernos los esquís y a la entrada de los Llanos del Sol, todavía atravesaremos algunos cordones de hierba: el Barranco Escalar tiene muy poca nieve y hay cortes en la Ladera de Belonseiche, el resalte de la ladera izquierda está completamente pelado e incluso el fondo del barranco tiene un importante corte como comprobaríamos después.

            La nieve está dura con un rehielo tremendo y nada más acercarnos al barranco hemos de poner las cuchillas: va a ser una jornada curiosa.

Enseguida hemos de poner cuchillas, la nieve está muy dura.

            Con esta tesitura, descartamos la orilla derecha y entre el fondo y la izquierda nos vamos al camino natural sabiendo que habrá que quitar los esquís de seguro.

            Alcanzamos el camino normal, quitamos esquís y sin colgarlos en la mochila proseguimos para arriba sabedores que será un tramo corto.

            Estamos ya a punto de calzarnos de nuevo los esquís cuando se le abre la mochila a mi chica y su casco arrea ladera para abajo. Juan que está más abajo próximo al barranco se da la vuelta y con dificultades pues la nieve sombreada está durísima, alcanza el fondo y baja a su encuentro.

            Yo he soltado esquís y mochila y vuelvo para abajo siguiendo el camino para acceder al barranco por debajo y progresar buscándolo fondo arriba.

            La suerte es que tras una de las revueltas finales en la que yo lo he visto desaparecer se detiene y lo recupera Juan. Poco más abajo estaba el corte con una rimalla importante que se lo hubiera tragado.

En el Ibón de Escalar después de todo.

            Me gritan y vuelta para arriba desde la quinta puñeta en busca de los esquís para calzarlos inmediatamente y entrar en la cubeta lacustre en la que se asienta el Ibón de las Ranas o Escalar que también tiene lomos herbosos. Son las doce y estamos a 2080 metros de altitud.

            Belonseiche está algo pelado por arriba, Los Monjes tienen una buena subida  por la arista con peladuras en la parte inferior de su cara sudoeste y los alrededores del ibón que rodeamos por el este tienen la nieve durísima.

Nieve dura en el corredor al Collado de los Monjes.

            Entramos al corredor que asciende amable al nordeste en busca del Collado de los Monjes y la nieve sombreada sigue como un cristal. Con las cuchillas subimos muy bien pero empezamos a cuestionarnos nuestro proyecto de circular.

            Van a ser las doce y media cuando alcanzamos el Collado de los Monjes situado a 1168 metros de altitud. El Valle de Bious está espléndidamente cubierto de nieve pero el Quartier de Rebec que hemos de atravesar está lleno de sombras todavía a estas horas y poco más se ha de levantar el sol.
Quartier de Rebec desde el Collado de los Monjes.

            Echamos un bocado al sol y a la fresca brisilla que mueve en el collado mientras sopesamos pros y contras. Es un poco tarde, la travesía será entera con cuchillas e incómoda, el placer prácticamente nulo y la soba asegurada: somos masocas pero no tanto; así que nos olvidamos del recorrido, ya vendrán mejores condiciones y nos vamos a los Monjes.

            Mi chica que no lo entiende en principio, enseguida se dará cuenta de la jugada pues tendremos una nieve divina tanto para ascender como para descender.

Subimos muy cerca de la arista sudeste.

            Nos desmontamos del collado y tomamos la cara sudoeste no por donde solemos hacerlo que es un poco por la zona intermedia sino por las inmediaciones de la arista, nos vamos cómodamente para arriba. La nieve está estupenda pues es una cara más sur que otra cosa y está soleada y abrigada.

            No son más de 150 metros de desnivel nos que nos colocan en la Antecima Sur, lugar en el que se dejan los esquís sobre los 2290 metros.

            Hay que tomar un tramo de arista nevada y afilada que permite una buena fotografía del pico y en descenso alcanzar la base de la pared. Lo llaman el Col Benou pero sería más lógico llamarlo el Col de Escalar.

En el Casquete Somital de los Monjes.

            La arista sur, muy recorrida y compuesta de cuatro resaltes está limpia de nieve salvo en los rellanos intermedios. Permite ascender alrededor de 70 metros cómodamente a pesar de las botas de plástico ya que ofrece buenas presas de manos y pies.

En uno de los hombros de la Sur de los Monjes.

            La hemos ascendido repetidamente con más y con menos nieve, no guarda ningún secreto para nosotros y nos permite alcanzar relajadamente la Cima del Pico de los Monjes situada a 2346 metros de altitud. Es la una y media.

Cima de los Monjes.

            En la cima hacemos fotos y contemplamos un dilatado paisaje con nubes acantonadas en las puntas del sudoeste. Por una vez el norte está limpio.

Iniciando el descenso desde los Monjes.

Disfrutando en la Sudeste de los Monjes.

            Luego, desandamos la arista calzamos los esquís y nos vamos para abajo disfrutando de una nieve inmejorable. Cerca del Collado de los Monjes se nos ocurre subir la pala de la Antecima Oeste del Pico de Astún. Ponemos las pieles y las cuchillas y nos introducimos en la amplia pala orientada al noroeste y dura como un cristal.

La Antecima Oeste del Pico de Astún tiene la nieve muy dura.

Los Monjes gentileza de Juanillo.

            No va a merecer la pena el descenso con esta nieve tan dura y pasamos de remontar el centenar de metros. Juan se alarga hasta arriba y le esperamos bajo el collado. Luego vendrá el descenso del corredor por la vertiente derecha soleada que resultará agradable aunque corto y el rodeo del Ibón de Escalar por el este.

En la ladera soleada bajo el Collado de los Monjes.

            En el extremo este del ibón volvemos a poner pieles y remontamos al encuentro de la pista sentándonos en unas piedras a comer. Son las tres de la tarde.

Remontando desde el Ibón de Escalar,

            Se hace fresquillo pues el sol está parcialmente velado por una cierta nubosidad volandera y termina obligándonos a abreviar con el asunto.

Atrás se queda el Circo de Escalar.

            Luego recorremos la pista cómodamente con las pieles y que en dirección este nos depositará en Truchas cuando van a ser las cuatro de la tarde. El ibón está helado y el Mala Cara bastante nevado dadas las ventoleras con la nieve recién caída que fue hace un par de semanas ya.

Truchas y Mala Cara.

            El descenso, un rato por las pistas y otro por los aledaños es agradable pero cerca de la Pista de Acceso, ya a la sombra, la nieve está durísima con una capa de nieve polvo que se agradece. No es nieve para esquiadores principiantes.

            Son las cuatro y media cuando llegamos al coche tras una jornada imprevista, no demasiado agradable y con un pobre remonte de 650 metros. Lo malo o lo bueno, según se mire es que el tiempo va a seguir anticiclónico y excelente para estar al aire libre pero la nieve cada vez menos y peor; así que disfrutarla puede resultar complicadillo. ¡Nos hace falta una buena nevada!