11 ago 1988

5-88. PEQUEÑA COLECCIÓN DE TRESMILES EN EL VERANO 88. PIQUE LONGE. 11-8-1988.


Grand Vignemale desde Pointe Chausenque. 

Refugio de Baysellance, Glaciar de Ossoue, Pointe Causenque, Pitón Carré y Pique Longue.
11-08-1988.
Salida 07:15 h. Llegada 10:15 h.
Mixto.
Fácil. 
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Vignemale procedente del IGN. francés. Vía en amarillo.

            En el Refugio de Baysellance se hacen las siete menos cuarto y cenamos ya que a las ocho menos cuarto,  textualmente: “… el refugio es pequeño… y tengo cenas… y debe quedar desocupado el comedor, ¿de acuerdo?
            Luego recogemos y salimos fuera del comedor para preparar las mochilas del día siguiente mientras preparamos nuestro vaso de café con leche caliente. Entre tanto llegan un grupo de navarros alegres, ruidosos y dicharacheros que han subido con la soba de Bujaruelo, les ponemos un poco al corriente de la situación y agradecemos la conversación.

Hacia el Glaciar de Ossoue. 30-6-05.

            Nos indican la “suite” que nos corresponde y que compartimos con personal vario no sin antes de que el guarda tenga que levantar a dos franceses que querían dormir de polizones en nuestras literas.

Entrando al Glaciar de Ossoue. Montferrat. 30-6-05.

            El día ha sido interesante y la verdad es que el que nos aguarda, además de no ser más que una ambiciosa incógnita por el momento, promete ser valiente y de requerir todos nuestros esfuerzos, lo que significa suficiente argumento para forrarnos con las mantas pues la noche se presume fresca y aprestarnos para que el sueño nos gane decididamente el pulso en el que no vamos a poner gran empeño.

Petit Vignemale desde debajo del Resalte del Glaciar de Ossoue. 30-6-05.

            Es todavía de noche cuando unos discretos ruidos y algunas tenues voces de los más madrugadores nos despiertan pero nos resistimos a saltar al 11 de Agosto de 1988, se está tan bien… es la lucha que libramos cada mañana y que hemos de ganar poniendo los pies en el frío suelo.
            No tenemos prisa y nos sorprende el día, mientras desayunamos, que trae como invitado a un cielo azul dispuesto a llenarse de sol.

Pitón Carré, Pointe y Espalda Chausenque y Petit Vignemale. 30-6-05.

            Son las siete y cuarto de la mañana cuando abandonamos el refugio situado a 2654 metros de altitud, marchando valle abajo para perder 150 metros de desnivel, bordear el Espolón Oeste del Petit Vignemale e incorporarnos a media ladera a la Rama Principal del Valle de Ossoue. Más arriba nos espera el glaciar. El lugar es abrigado y el día bueno por lo que nos quitamos ropa y cruzamos el valle por  debajo del glaciar para luego incorporarnos al mismo por empinados neveros acostados a la Cresta de Monferrat.

Clot de la Hount y Grand Vignemale desde el Plateau del Glaciar de Ossoue. 30-6-05.

            Subimos con una pareja de franceses que han pernoctado en el refugio. La subida es fuerte pero la nieve se encuentra en aceptables condiciones y progresamos con bastante comodidad.
            Próximos a los 3000 metros el glaciar se acuesta. La visión del circo interior es preciosa: un grandioso campo de nieve defendido por una diadema de tresmiles.

Bajo el Pitón Carré. 30-6-05.

            Derivamos hacia el norte dejando a nuestra derecha las más jóvenes grietas del Glaciar de Ossoue para dirigirnos hacia la Pointe Chausenque. El viento nos comienza a regalar con su presencia cuando dejando el glaciar nos incorporamos al roquedo metamórfico de la cresta que ganamos sin dificultad: estamos a 3204 metros de altitud en la Cima de la Pointe Chausenque contemplando el Valle de Gaube que bosteza todavía medio despierto e inundado de sol.

Bandas metamórficas sobre el Couloir de Gaube. 30-6-05.

            Nos hacemos una fotografía con permiso del impertinente viento racheado tomando como fondo la Pared Este de la Pique Longue que comienza a despeinarse llenando el cielo de descuidados mechones blancos.

Grand Vignemle. Primera con nieblas.

            Ganamos de nuevo en un momento la nieve para incorporarnos después, no sin esfuerzos, por el roquedo metamórfico absolutamente descompuesto, casi un arenal al vértice del Pîtón Carré, un poco más bajo que anterior y situado a 3197 metros de altitud.

Base del Glaciar de Gaube desde Grand Vignemale. 30-6-05.

            La dificultad mayor consiste en ponerse de pie. Es tanto el riesgo que supone el hacerlo que  desistimos para contemplar el paisaje tumbados haciéndolo con detenimiento en la Parte Superior de Couloir de Gaube, las enormes grietas del mismo y el impresionante Paredón Este de la Pique Longue.
            El cielo sigue llenándose de estratos a la vez que por el Collado de la Cerbillona comienza a entrar de estampida la niebla.

Desde la Pique Longue hacia Petit Vignemale con permiso de las nieblas. 30-6-05.

            Volvemos al glaciar para asomarnos por la brecha al oeste del Pitón hacia el Couloir por el que se precipita una buena porción de las aguas  de la parte superior del glaciar y encaminarnos posteriormente a la Pared Sur de la Pique Longue, por cierto bastante concurrida. En la base de la pared nos detenemos para comer un poco  entre las mochilas de la gente que se ha ido para arriba descargada. El día es ya claramente desapacible pero hay que conservar energías y mejor será hacerlo aquí que en la punta.

Pico Central desde el Grand Vignemale. 30-6-05.

            Bajan los navarros  y también se paran a comer antes de iniciar la vuelta por Bujaruelo pero por el Refugio de Lurdes. Nos deseamos suerte y continuamos con nuestros respectivos quehaceres: ellos glaciar abajo y nosotros pared arriba por cualquier sitio.

Pointe Chausenque, Pitón Carré y Pique Longue por su vertiente norte. 1-7-05.

            Son las diez y cuarto de la mañana cuando alcanzamos el techo del día: la Pique Longue de Vignemale con sus 3298 metros de altitud. Nos sentamos en un abrigo de piedras esperando a que se disipen las nieblas aunque sea momentáneamente y podamos contemplar el circo desde arriba pero la niebla sigue jugueteando con las cimas del circo y enseguida lo tenemos claro: nos hacen una fotografía en el vértice geodésico y proseguimos.

Para ver la Continuación.

10 ago 1988

4-88. PEQUEÑA COLECCIÓN DE TRESMILES EN EL VERANO 88. PETIT VIGNEMALE CON PROPINA. 10-8-1988.

Petit Vignemale desde Baysellance. 1-7-05.

Telesilla de Pont de Espagne, Hourquette de Ossoue, Refugio de Baysellance, Petir Vinemale, Col des Glaciers, Pointe Chausenque, Pitón Carré y Vuelta a Petit Vignemale y al Refugio de Baysellance.
10-08-1988.
Salida 10:45 h. Llegada 17:15 h.
Sol.
Bastante fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Vignemale procedente de ING. francés. Vía en amarillo.

            La primera vez que oyes lo de Vignemale te suena a remotísimo, no sabes si te lo han dicho o lo has soñado;  después te suena a Pirineo Francés que empalmas con lo de “Culuar de Gob” terrorífico y te empieza a funcionar la maquineta. No te queda finalmente otro remedio que consultar un mapa y comienzan las sorpresas: está aquí al lado, entre Panticosa y Ordesa, es tan español como francés y no existe el Pico Vignemale entre la maraña de cimas señaladas pues es un macizo. Te pierdes en una selva de glaciares y tresmiles hasta que  finalmente seleccionas la Pique Longue que es su cima más alta con 3299 metros y comienza a fraguarse la leyenda en tu cabeza eres un principiante que casi no se atreve con cimas.
            Después te enterarás que fulano ha ido por Bujaruelo con una soba olímpica, pero luego allí una gozada y tú sigues teniendo en tu cabeza el Couloir de Gaube y sin querer vas posponiendo el tema como si se tratase de una reválida que hay que preparar a conciencia y con absoluto detenimiento.
            Un día oyes eso de que  “… con lo que vosotros andáis lo de Vignemale lo tenéis tirao” y no te lo puedes creer pero es la chispa que convierte el rescoldo en llama, conoces un poco la montaña que respetas pero sabes que hay que ir a Vignemale, la llamada es tan fuerte que no te atreves a desoírla.

Lac de Gaube. 1-7-05.

            Esperamos y terminamos planteando el tema en plan “abarcudo” pues en mi pueblo el que quiere abarcar mucho así lo llamamos. Sabemos que una cosa es planear otra realizar aunque mi esposa nunca  olvida que tenemos la mala costumbre, según ella, de hacer a ser posible un poco más de lo previsto y protesta.
            Terminamos cortando por lo sano, haciendo una esquema  desde Petit Vgnemale hasta el Petit Tapou y allí se verá y fijamos fecha para la vuelta de la playa  pues Agosto suele ser por lo general muy bueno para la montaña.
            La marcha a la playa resultará épica por problemas de diversa índole y la vuelta no será menos pero a pesar de todo el 10 de Agosto de 1988 por la tarde quedan preparadas las mochilas. Nuestra hija dormirá en casa de la abuela Carmen.

Refugio de Oulettes de Gaube. 1-7-05.

            Señala el despertador las seis de la mañana cuando nos despierta, saltamos de la cama  pues a pesar de que es largo el día  hay que aprovecharlo.
            En el coche dejamos atrás la Morrena de Senegué, el Barranco de Arás con el nuevo Camping de las Nieves a medio hacer pero con gente acampada y alrededor de las siete y cuarto estamos en el Portalet.
            Hay coches al otro lado de la barrera y nos extraña ya que la frontera está cerrada de once a siete y lo va a propiciar  nuestra impaciencia primero, luego desespero y por último cabreo, hasta que se hacen las ocho.
            No nos despedimos ni del Midi de Ossau y nos sumergimos como un rayo en el mar de nieblas que nos esperaba agazapado en la vertiente norte del puerto, ¡lo que nos faltaba!

Cara Norte de Vignemale. 1-7-05.

            Bajamos al ritmo que nos permiten las nieblas ajironadas entre Fabregues y Gabas y junto a Laruns nos vamos a nuestra derecha en busca del interminable Puerto de Aubisque con sus 1200 metros de desnivel. Gourette y su circo duermen su sueño montañero acunado por las nieblas. Nieblas y más nieblas bajando el Soulor que ni siquiera nos dejan ver al Balaitus.
            Luego Arras y Argeles, ha levantado la niebla mientras buscamos el indicador de Cauterets un poco cansados y con retraso.
            El Balneario de Cauterets está concurridísimo ya estas horas, lo que se traduce en otra pérdida de tiempo para cruzarlo en dirección a Pont de Espagne. Quedan menos de 10 kilómetros que nos depositarán en el final de la carretera  a 1500 metros de altitud  cuando son las diez y media.

Pointe Chausenque, Pitón Carré y Gran Vignemale. 1-7-05.

            Nos han aconsejado no tomar la telesilla pues el camino es muy bonito, sombreado por un bosque de coníferas y solamente asciende 200 metros de desnivel pero también nos han dicho lo contrario por lo que tomamos nuestra propia decisión acuciados mentalmente por una jornada de coche por una montaña como ésta, aparcamos a la sombra de un pino silvestre y tras ponernos las botas nos vamos con francos en la mano a por el telesilla: billetes de ida y vuelta y para arriba contemplando el serpenteante camino que discurre a nuestros pies entre los claros del bosque. Entre tanto damos buena cuenta del bocadillo del almuerzo.
             El camino se separa de la ruta del telesilla como si quisiera dejar claro quién es quién pero no hay tiempo para nada puesto que en un breve suspiro nos deposita  a 1725 metros de altitud cuando son las once menos cuarto.
            No sabemos cómo ha sido, sin intentar remedar a Machado, pero desembarcamos a la clara luz del sol y contemplamos la maravillosa blancura de la niebla en el fondo del valle desde el brillante multicolor de la luz: nos parece estar en otro planeta y nos pone contentos.

Cara Norte del Petit Vignemale y Glaciar de las Neous. 22-7-03.

            Echamos a andar en dirección al Lac de Gaube por pista ancha, lisa y llana siempre al encuentro del sol pues nuestra cita está en el sur.
            -¡¿Qué es eso?!
            -… Parecen sombrillas… sí, sí, son sombrillas.
            -¿Seguro que sabemos dónde estamos?
            -Sí, esto no es la Costa Azul pero hay que ver cómo se lo montan estos galos: una poblada selva de multicolores parasoles  sobre la terraza de la Hotellerie bañada por el sol como sacada  de Benidorm, Cannes o Dubrobnik a la orilla del sereno, plácido y marino Lac de Gaube.   
            Seguimos nuestro camino por la norte del lago. Apenas hay movimiento y nos recuerda al Ibonet de Batisielles: los mismos cantos erráticos de granito tan familiar, la misma pradera alpina, los mimos pinos negros descuidadamente salpicados en ella y nosotros también los mismos pero unos años después.
            El camino se ha de hacer andando y nada mejor que hacerlo levantando la cabeza y cargando en nuestra mente los recuerdos. Para cuando te despiertas, el camino es agradable y las mentes siguen su propio camino.

Refugio de Baysellance desde la Hourquette de Ossoue. 22-7-03.

            Eso parece el Petit Vignemale y el Col des Glaciers que hemos visto en alguna foto, el Macizo juega al escondite con nosotros entre las estribaciones del Pic Arraille y las Agujas de Chabarrou pero en un descuido descubrimos el Pitón Carré y el Paredón Este, iluminado por el sol, de la Pique Longue.
            Seguimos junto al barranco, dejamos atrás la cascada de Esplumouse y mientras nuestros ojos esperan ávidos el striptease del Couloir, nuestras mentes están ocupadas en imaginarlo.
            Estamos en el Refugio de las Oulettes de Gaube y el velo está caído a sus pies. Se acabó la imaginación: aquí está presente, enorme, espléndido, rotundo e inquietante Couloir de Gaube con su famosísima pared de 800 metros de desnivel. La imagen es fantástica pero nos esperan otros platos pues éste no es para nosotros.

Hourquette de Ossoue desde Baysellance. 30-6-05.

            Es la una menos cuarto, estamos a 2155 metros de altitud y nos queda un repecho de alrededor de 600 metros; así que, echamos una ojeada al refugio y nos dirigimos siempre al sur por la parte izquierda o este del colosal plateau, que es el cono de deyección del corredor, en busca del serpenteante camino  que remonta la ladera este del Pic Arraille y que tras un pequeño esfuerzo nos deposite e la  Hourquette de Ossoue a 2734 metros de altitud, en medio del clásico e incontrolado viento racheado que puntual y familiarmente nos saluda.
            Es la una y media y allí aparece el Refugio de Baysellance casi 100 metros más abajo. Movidos por las ganas de llegar y por el objetivo de encontrar plaza en el refugio además de por el ventarrón, nos descolgamos rápidamente para abajo y en un cuarto de hora nos llegamos  a las puertas del refugio.
         Se trata de un viejo refugio angosto y bien conservado. El guarda nos atiende en un correcto castellano y nos pone al corriente de las normas que entiende como imprescindibles.

Refugio de Baysellance. 30-6-05.

            En un rincón del poco poblado comedor, disponemos la comida y demás enseres en un cesto y preparamos las mochilas con lo necesario para la marcha.
            Intercambiamos algún comentario con un par de catalanes que han estado por la mañana en el Petit Vignemale y que quieren volver al día siguiente con cuerda para hacer el Col des Glaciers y nos confirman la mejoría del tiempo al igual que lo han hecho los empleados de la telesilla.
           Son las dos y media de la tarde cuando salimos del Refugio de Baysellance para desandar camino hasta la Hourquette de Ossoue a la que llegamos en veinte minutos encontrándonos con cierta actividad en los alrededores y con el viento.

En la Cima del Petit Vignemale. 

            Tomamos dirección sudoeste y por camino bien hollado sobre la cresta que nos conduce por fuerte pendiente durante media hora, nos deposita directamente en la Cima del Petit Vignemale situado a 3032 metros de altitud.
            Hemos subido ligeramente al sur de la arista para resguardarnos del viento y han colaborado un poco algunos estratos que han velado intermitentemente el sol pero a pesar de todo he subido de pena. No he llevado el ritmo y Rosa me ha tenido que esperar de cuando en cuando a pesar de que solamente han sido 300 metros de desnivel: la pájara ha sido descomunal.
            En la cima, cómo no, hay un grupo de franceses que nos hacen una fotografía cogiendo la parte Oriental del Circo de Ossoue y ya recuperado prosigo adelante por la cresta para ver.

Col des Glaciers y Petit Vignemale desde el Glaciar de Ossoue. 30-6-05.

            La tarde ha mejorado, yo no veo muy liada la arista y le aviso a Rosa de que voy a continuar un poco más, para que espere tranquila y abrigada del viento.
            Salvo un par de pasos que con un breve rodeo son fáciles  y me doy de narices con la brecha abierta en la cresta: por el sur está vertical y fea, por el norte aérea, muy aérea y al frente es una laja vertical sin fisuras de cinco o seis metros.
            Otra vez será, pienso mientras la vista se me va por una fisura prácticamente horizontal de entre 10 y 30 centímetros de anchura, que una docena de metros debajo de mis pies va a incorporarse al otro lado de la brecha pero por debajo tiene la abrupta caída al Glaciar de las Nieves.


Petit Vignemale desde debajo del resalte del Glaciar de Ossoue. 30-6-05.

            Es un paso aéreo de adherencia en descenso con buenas presas al principio ya que tiene forma de techo y se puede descender en expansión; luego el diedro se verticaliza, la laja sigue lisa y la fisura queda todavía algo abajo pero tras una evaluación sería concluyo en que las suelas vibran nuevas y un par de buenas manos tienen  que ser suficiente.
            Lo son. Con sumo cuidado pongo los pies en la fisura y respiro. Otro paso aéreo en la cresta pero con excelentes agarres me deposita en medio del Col des Glaciers que ahora es una autopista aérea.
            En cuatro pasos me pongo al otro lado del collado y grito. Rosa me ve.

Cara Sur del Petit Vignemale. 30-6-05.

            Luego inicio la cresta en ascenso por probar la subida hacia la Pointe Chausenque. Hay dos fisuras practicables que destacan sobre el fondo gris calizo, ligeramente al oeste del filo. Tomo una de ellas y a fuerte ritmo tras salvar alguna delicadeza hasta la incorporación a la misma y utilizando las manos continuamente, me planto en el Cima de la Pointe Chausenque sudoroso pero contento, han sido 250 metros de desnivel subidos en directa, estoy a 3204 metros de altitud. De nuevo grito pero Rosa no me ve a pesar de oírme.
            Mientras recupero la respiración me alargo unos pasos hasta el Pitón Carré pues no es más que un paseo y me doy la vuelta sin pérdida de tiempo, mañana repetiré las cimas con Rosa y con más tranquilidad.
            Voy corriendo a ratos pues después de lo mal que he subido me encuentro pletórico. No invertiré más que un cuarto de hora en volver desde el Pitón Carré al Col des Glaciers, Rosa debe estar cansada de esperar.

Petit Vignemale desde Oulettes de Gaube. 1-7-05.

            De la fisura a la cresta, con confianza es más fácil. Rosa me espera helada e inmediatamente nos vamos para abajo con un dialogo-discusión sobre di debería haberlo hecho o no, de si tengo o no sentido  y demás etcéteras. Las cuatro y media se convierten en las cinco y cuarto cuando llegamos de nuevo al Refugio de Baysellance, el sol se esconde aquí, el viento prosigue y nosotros tenemos toda la tarde para descansar. 

Para ver la Continuación.

10 jul 1988

3-88. FRONDIELLA NORTE Y ANONIMO. 10-7-1998.


Frondiella Norte y Anónimo Vertiente Este. 13-7-05.

Frondiella Central, Frondiella Norte, Anónimo, Frondiella Norte, Corredor y Cara Sur, Refugio de los Vascos, Chalet de Aragonesas, Llano Cheto y La Sarra.
10-07-1988.
Salida 11 h. Llegada 17:30 h.
Mixto.
Bastante fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Frondiellas procedenyte de Iberpix. Vía en amarillo.

            Asomados  a la Frondiella Sur, son las once de la mañana del 10 de Julio de 1988
Tenemos programa por delante a pesar de que nos encontramos por encima de los 3000 metros de altitud.
            Desandamos de nuevo el camino hasta la Cima Central y nos alargamos por un plano nevero que corona la cresta hasta la Cima Norte de las Frondiellas con sus 3068 metros de altitud tras una breve trepada por roca limpia.

Aguja Cadier o Anónimo desde la Frondiella Norte. 14-10-12.

            Allí hay otros navarros que han subido desde los Arrieles y nos invitan a un trago mientras charlamos animadamente.
            -¡Qué hacen unos navarros aquí en San Fermín!
            -No hagáis caso, no hay quien esté en Pamplona tantos días de fiesta.

En la Frondiella Norte con Balaitus. 

            Estamos frente al Pico Anónimo y en medio tenemos una brecha de respeto que hemos de atravesar si queremos hacer el pico. Están empezando a comer cuando nosotros hemos terminado, les pedimos que nos hagan una foto cuando estemos en el pico, uno de ellos es fotógrafo profesional.

Me dijeron que subiendo al Anónimo. 

            Descendemos una cresta granítica fácil a base de dar vueltas buscando camino que encontramos y que nos deposita en un cuello de nieve 50 metros más abajo. Hago profundas huellas pues hemos dejado todo arriba, nos permitimos un guapo paso de brazos en una laja desplomada y tras dejar la nieve  nos incorporamos a una pared granítica, bastante vertical y aérea pero muy corta que nos permite alcanzar el Pico Anónimo o Aguja Cadier con sus 3022 metros de altitud. Hemos empleado alrededor de media hora.

Luminosa mañana sobre el Anónimo. 14-10-12.

            Nos hacen un par de fotografías pues no saben si ha salido bien la primera y luego cuando revelemos el carrete se confirmará eso de que “dime de qué alardeas y así sabré de qué careces.” Saldrán movidas ambas.

La roca del Casquete Somital del Anónimo es buena. 26-10-17.

            Indicamos el camino a dos montañeros que bajan del Balaitus Hacia la Brecha de Latour y continuamos inflándonos de paisaje, nos llenamos de Arrieles y Pallas, Buscamos el Abrigo André Michaud… la majestuosidad de las Crestas del Diablo por el este con los Ibones de Vuelta Barrada y Seleusere, un poco más allá las Faxas y siguiendo al sur las conocidas cimas de Zarre, Llena de Cantal y Tebarray además de la, desconocida para nosotros, Cresta de Musales, Forqueta y Pondiellos.

Balaitus desde el Anónimo. 26-10-17.

            Nuestros amigos se van cuando iniciamos la vuelta pues las nieblas han tardado en llegar pero finalmente lo han hecho.
            En veinte minutos, ya que conocemos las claves de la vuelta, estamos recogiendo las mochilas. El día se está poniendo un poco feo, por las puntas no queda ya personal y además se nos ha “agotado” el paisaje y por lo tanto nos vamos para abajo.

Descendiendo del Anónimo. 26-10-17.

            Ni siquiera nos acercamos a la Cima Central ya que no nos hace falta, dirigimos nuestros pasos en busca del inicio de la parte superior del corredor para hacer idéntico camino que a la mañana. Nos metemos al corredor  y entramos muy despacio al tramo vertical pues Rosa se quiere asegura más de lo necesario en cada paso. Posiblemente le haya motivado negativamente el cambio de tiempo.

Frondiella Norte. 26-10-17.

             Se convencerá ella sola cuando el corredor se ensanche un poco y la pendiente se suavice mínimamente. Se puede clavar algo más de 10 centímetros cargando el peso sobre los talones pero esa técnica…
            Es la una cuando de la mano y al trote nos tragamos el nevero, echamos unas gaseosas en el ibón y recibimos la alegre visita del sol ya que las nieblas se han disipado.

Llegando de vuelta a Respumoso. 26-10-17.

            Resbalamos plácidamente junto al barrano hasta cerca del Ibón de Reespumoso, contemplamos la tersa y mágica quietud de sus azulísimas aguas mientras echamos otro trago pues el día ha entrado de nuevo en calores.
            A las dos y cuarto estamos de nuevo en el Chalet de Aragonesas. Comemos dentro protegidos del férreo sol que campa  y sobre las tres y media, hemos recogido todo en las mochilas, no nos queda otra cosa más que salir para abajo y en sentido contrario a los paseantes vespertinos que suben a visitar el ibón.

El Hayedo de Aguas Limpias. 26-10-17.

            Dos horas después estamos en la Sarra que por cierto está a tope de gente. Cogemos agua de nieve para nuestra hija que se encarga muy mucho de encargárnosla siempre que vamos a la montaña y continuamos “destrepando” en el coche hacia nuestra casa, en una tarde antítesis perfecta de una primavera lluviosa y nublada mientras  comentamos la honradez del montañero, que tras hacernos un pequeño bollo en el coche, nos ha dejado sus datos y el de su compañía de seguros en nuestro limpiaparabrisas.

Para ver el Comienzo.

2-88. FRONDIELLA CENTRAL. 10-7-1988.


Desde la Frondiella Nordeste la Frondiella Central. 4-5-09.

Embalse de la Sarra, Llano Cheto, Reespumoso, Refugio de Piedrafita, Chalet de Aragonesas, Cara y Corredor Sur y Frondiella Central.
10-07-1988.
Salida 17 h. Llegada 11 h.
Sol.
Fácil.
2 d.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de las Frondiellas procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Estamos con ganas de andar en esta lluviosa primavera del 88, quizás sea precisamente  porque el tiempo ha enredado más de lo que deseábamos o al menos así nos lo ha parecido. Lo cierto es que “la cabra siempre tira al monte” y no será cuestión de ser la excepción.
            Desde el otoño pasado en que ascendimos al Pallas y al Balaitus y descendimos con glorioso embarque por la Brecha de Latour, teníamos la intención de hacer las Frondiellas y el Anónimo, movidos fundamentalmente por el deseo de tener una perspectiva diferente de la Fosa Lacustre de Reespumoso, pues la verdad es que la situación de estos picos es la confluencia glaciar de Reespumoso y Arriel.

El Hayedo de Aguas Limpias. 28-6-10.

            Durante el invierno, periodo en el que tenemos por costumbre programar nuestras actividades festivas, habíamos incluido en la lista a las Frondiellas. Ahora, a primeros de Julio y como despedida pues para Santiago nos vamos a la playa, decidimos hacer la actividad contando con la habitual estructura logística a base de abuelas que se quedan con Biola: queremos, al menos por esta vez, disfrutar de la montaña reposadamente y no darnos la gran soba. Consecuentemente lo haremos en día y medio, además, tenemos ganas de acampar en Reespumoso.
            El 9 de Julio de 1988 es sábado y comemos tranquilamente en casa para luego poner los bártulos en el coche y bajar a nuestra hija con mi madre y abuela y a las cuatro y cuarto nos ponemos en carretera.
            Tres cuartos de hora de coche en una espléndida tarde nos permiten llegar a Sallent por buena carretera para continuar después por la estrecha y recién asfaltada  Carretera de Aragonesas, recoger a un francés y aparcar al Final del Picnic de la Sarra.

Cascada Inferior de Arriel. 26-10-17.

            Son las cinco cuando con las mochilas al hombro nos vamos por camino conocido en dirección contraria al Aguas Limpias. Agradecemos la fresca sombra del hayedo situado debajo del Paso del Onso y echamos unas gaseosas con agua fresca todavía que baja de los Arrieles. Luego contemplamos la Gran Faxa y nos enfadamos, como siempre,  con la escombrera de los barracones bajo la Presa de Reespumoso y con el basurero de la Capilla y del Chalet de Aragonesas; son las siete y cuarto.
            Queremos dormir en el Refugio de Piedrafita y por tanto cruzamos el barranco que baja de las Frondiellas, tomamos una pequeña ducha de paso y por la derecha del ibón, pasamos junto al Refugio de los Vascos y nos llegamos al de Piedrafita.
            Son poco más de las ocho. El refugio está lleno a tope y consecuentemente hemos de tomar de nuevo las mochilas y desandar el camino hasta el Chalet de Aragonesas para pasar allí la noche con lo que rematamos la tarde preparando la cena en el roquedo al norte del chalet.

Aguas Limpias hacia Reespumoso. 26-10-17.

            El sol se va y la incierta brisa que se mueve en torno al ibón  se enfría haciéndonos  un tanto desagradable la cena. Por ello, recogemos un poco y nos metemos dentro con ella.
            Con dos montañeros que están acostados en sus sacos en la cocina charlamos un poco. Irán a las Frondiellas también pero escalando la Arista Robach.
            De las habitaciones, la más limpia es la misma en la que dormimos en la Travesía 85 de grato recuerdo y allí vamos a pasar la noche: hay algunas colchonetas de gomaespuma y llevamos nuestros sacos.

El Circo de Piedrafita desde el Aguas Limpias. 26-10-17.

        Son casi las diez cuando rematamos con nuestras tareas, cerramos el contraviento y nos encontramos con el decidido oscuro de una noche que se promete cómodamente larga.
            No tardamos mucho en dormirnos pero si tardaremos en despertar pues serán las ocho y cuarto cuando lo hagamos. Preparamos un poco la mochila, desayunamos a la carrera, recogemos un poco y media hora después salimos para arriba como motos.
          De nuestros compañeros no hemos visto ni rastro. Han debido de levantarse cuidadosamente, hacer sus cosas y marcharse pero nosotros no nos hemos enterado.

La Eremita de la Virgen de las Nieves en Reespumoso. 26-10-17.

            Nos vamos en dirección norte para tomar y luego continuar por la derecha del Barranco de Piedrafita. Ganamos altura con bastante rapidez por el camino natural que discurre dejando al oeste el Contrafuerte Ladormeur y al este la Arista Bondidier. Para ello tomamos el empinado lecho de grava granítica del barranco con algún resbalón que otro pues todavía estamos algo dormidos. Un apoyo de manos próximo a una víbora me despierta del todo para continuar por fuerte pendiente entre roquedo escalonado.
            Superado el resalte encontramos mejor terreno aunque sigue empinado. El pedregal granítico se alterna con pradera y subimos a bastante ritmo convencidos de que al pegársenos las sábanas no tendremos  mucho día para hacer lo previsto.

Refugio de Piedrafita y la Forqueta desde el Barranco de Reespumoso. 26-10-17.

            Alcanzamos un pequeño Ibón situado a 2450 metros de altitud en un rellano próximo a la Combe de Ballot y allí cogemos agua pues la continuación va a ser por nieve para pisar los primeros neveros que enseguida serán uno continuo.
            Dos montañeros vienen desde allá arriba del Barranco Reespumoso, nos cruzamos cuando coinciden nuestros caminos. Comentamos la ruta y les dejamos pues llevan un ritmo algo menor que el nuestro: el corredor orientado al noroeste no ofrece ninguna duda ya que por otra parte se trata de un circo de altura perfectamente cerrado.

Primeros perfiles de Frondiellas desde el Barranco de Reespumoso. 26-10-17.

            La mañana es muy buena, tanto que hemos agradecido la sombra de la Arista Lebondidier y el acceso a la nieve. Ahora, algunas nieblas aparecen por abajo pero el ascensor que han tomado no parece excesivamente rápido.
            Vamos un poco hacia el noroeste en busca del corredor y sobre los 2700 metros, casi en la base del mismo, encontramos huellas que las vamos a seguir y que por fuerte pendiente nos llevan a la entrada del Corredor Sur de las Frondiellas.

Anónimo y Frondiellas desde Bakaitus. 13-7-05.

            El ritmo que llevamos es bueno a pesar de la fuerte pendiente ya que la nieve no se hunde más allá de 8 ó 10 centímetros. El corredor se estrecha y se empina aún más, las huellas nos van a venir de cine pues subimos casi por escaleras.
            Salimos del corredor a unos pocos y llanos metros  de la Cima Central de las Frondiellas a 3069 metros de altitud. Son las once menos cuarto, lo que significa que sin esforzarnos gran cosa hemos subido a un ritmo de 500 metros a la hora en un par de horas: como la seda.
            Hablamos con un grupo de navarros, posiblemente los que nos han hecho la huella. Luego nos vamos para abajo en dirección sudoeste siguiendo la cresta. Salvamos dos dientes de nieve y alcanzamos la brecha que se abre en la misma y que la defienden del paso hacia la cima sur.

Frondiella Sudoeste desde la Frondiella Central. 4-5-09.

            Al otro lado, fundamentalmente hay una laja granítica vertical que al menos para nosotros ofrece pocas posibilidades. No nos apetece bajar alrededor de 150 metros sobre la cara noroeste del pico hasta ganar el enorme nevero que sube desde los Arrieles para, sin ninguna dificultad, Hacer la Cima Sur de las Frondiellas y la dejamos para otra ocasión.
           
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