21 feb 2014

MAGIA DE LA PALABRA. NOSOTROS.

NOSOTROS.

En el mar de tu cuerpo
cual marinero he remado.
En el agua de tu pecho
mi sed de ti me he saciado.
En la calma de tu pelo
mi cara se ha reflejado,
y en tus ojos como pozos,
brillando fuerte en el fondo,
como estrellas rutilantes,
nosotros.


Meciéndonos en aire,
nosotros.
Ahogados en nuestros vientos,
nosotros.
Lanzados hacia el espacio,
nosotros.

En el aire conmovido y perfumado,
nosotros.
Dos noches de amor amado,
nosotros.
Límites del infinito,
de un finito ilimitado,
nosotros.
Y en el vacío existente
llenándolo con el aire,
rimado por nuestros cuerpos,
nosotros, sí, volamos.

Esteban Limpo Becerra. Olivenza, primeros del 70.



20 feb 2014

12-14. TORONZUE EN UN BUEN DIA. 19-2-2014.


Coronando Toronzué.

Boca Este del Túnel de Cotefablo, Pista a Toronzué, Collados de Cotefablo y Gabardos, Torcedor, Las Planas y Arista Sur.
19-02-2014.
Salida 10 h. Llegada 15 h.
Sol.
Fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Toronzué procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Hay un contrafuerte de la Sierra de Tendeñera que arranca en Gabarós y Termina en Tendeñera. Es un “gusano” compuesto de una serie de lomas amables, pastos para el ganado en otros tiempos pues el ganado cada vez es más raro por estos lares,  y paraíso de senderistas para las épocas en que la altitud se vende cara.

            Ronda los 2000 metros de altitud de media y podría ser un excelente medio para el esquí de montaña si no fuera por los continuos subes y bajas de la arista en cualquiera de sus partes.

            Conocemos la arista en su totalidad y bastantes de sus ramales aledaños y el pasado año la comenzamos con los esquís. Creo que la subida hasta Toronzué es la esquiada más decente de toda la sierra, pero eso, conociéndola.

Casi nunca se busca desde la subida a Cotefablo.

            Son las 10 de la mañana del 19 de Febrero de 2014. Parece ser que vamos a disfrutar de un buen día de sol, y ya es hora, a pesar de que en las crestas azota la ventisca ligeramente.

            Hay un coche aparcado a la salida del Túnel de Cotefablo a 1430 metros de altitud en su vertiente este, luego; en la cima, encontraríamos al esquiador que fue nuestra única compañía del día.

            Comenzamos a foquear, mala costumbre, atravesando en ascenso el prado escalonado que ataja a la pista por no dar una irrisoria vuelta y con ella proseguimos para arriba al nor-nordeste. Enseguida dejamos a nuestra izquierda el camino que ataja hacia el este y proseguimos pista adelante atravesando algún que otro corte que los barranquillos han practicado en la nieve que cubre completamente la pista.

La Arista Sur de Toronzué en escorzo.

            Recorremos un par de lazadas importantes en suave ascenso que nos depositarán en la cabecera de la sierra casi en la vertical del túnel situados a 1616 metros de altitud. Hemos  localizado un barranco para bajar a la pista y saltarnos los últimos cortes de la misma.


            Ya en la cresta nos orientamos al norte y prácticamente en horizontal alcanzamos el Collado de Cotefablo por el que para la línea de alta tensión.

Ripera y Tendeñera nos guían en la ascensión.

Los prados de Linás.

            Continuamos por la pista que faldea por el este la Loma de Gabardos ya que tiene muchos bojes y genistas y además hay que bajar de la misma hasta el Collado de Gabardos con lo que no es un buen negocio.

            En el Collado de Gabardos a 1634 metros de altitud hay que elegir de nuevo entre ascender entre los pinos y bojes o proseguir un tramo más por la pista que transita por el este y que nos lleva a un contrafuerte de la arista orientado al este.

            Allí, sobre los 1750 metros de altitud, abandonamos la pista y tomamos el contrafuerte hacia el oeste hasta que suavemente nos deposite en la arista principal junto a una diminuta caseta de piedra seca.

La caseta de debajo de Torcedor.

            Ya en dirección norte  y conducidos por la alambrada ganadera proseguimos ascenso hacia Torcedor. Se trata de un resalte bastante suave que se yergue en la parte final y que puede faldearse por el norte aprovechando un ligero quiebro de la arista.

El faldeo de Torcedor.

            Juan lo flanquea pero nosotros preferimos la nieve soleada y amable que llevamos a la dura de la vertiente oeste sombreada todavía.


            Desde la Cima de Torcedor, en la que localizamos al esquiador de delante, a 1914 metros de altitud hay que perder unos pocos metros que se descienden de pena con las alzas de los esquís y con una nieve dura que sujeta demasiado a las pieles de foca.

Las Planas y Toronzué por delante.

            Nos reunimos con Juan y continuamos con un siguiente resalte un poco más erguido y consistente pero que se sube bastante bien practicando un par de zetas finales. Estamos en el Tozal de las Planas situado a 1966 metros de altitud.

Vamos a hacer unos dibujos en el Lienzo Sur de Toronzué.

            De nuevo hay que perder unos pocos metros de idéntica forma al anterior y llegados al amplísimo collado echamos un café con un dulce antes de continuar para arriba con el largo tramo final.

            En la Cima de Toronzué, todavía algo distante y defendida por una hermosa pala completamente  cubierta de nieve, es su cara sur, se quiere mover la ventisca pero no nos preocupa ya que el resto de nuestra vía suele transcurrir al abrigo del viento.

            Y como el viento ausente y la deliciosa nieve lo permiten, en lugar de iniciar un flanqueo por el este, proseguimos por la arista practicando alguna vuelta maría que nos depositan en el hombro bajo la cima.


            Juan se ha ido para arriba pero yo subo flojo y he de tomarme un poco más de tiempo. Nos fotografiará desde arriba.

            A pesar de ello, el casquete somital lo abordamos siguiendo la débil huella del esquiador que practica un par de lazadas suaves y que nos depositan con comodidad y directamente en la Cima de Toronzué situada a 2263 metros de altitud cuando es la una y diez. Hemos metido casi tres horas en el ascenso.


            Corre una brisa racheada y descarada que terminará por agriarnos la comida. La mañana está espléndida y el paisaje sublimemente nevado. Es una auténtica gozada contemplar  los paredones de Sabocos, Las Peñas, Forato, Ripera, Tendeñera y Otal.

Sabocos, Ripera, Tendeñera y delante Navariecho.

Circo de Linás y Tendeñera.

Otal, Fenez, Comas y Mondiniero.

            Nos deleitamos con el Circo Refoya y nuestra subida por la Este a Sabocos y también nuestra subida a Tendeñera desde Linás y el descenso directo por la arista sur, o nuestro camino frustrado en busca de Fenez al que volveremos sin tardar. Todo está inmaculadamente nevado, a esto hemos venido entre otras cosas y no se ven ni se oyen coladas.

            Más allá se asoma Ordesa entre cúmulos de poco desarrollo, Cotiella profunda y blanca, y  Montañesa, Guara, Fragineto, Manchoya, Pelopín, Erata y Oroel al azul oscuro del contraluz del sur. Nos asomamos a Navariecho que custodia nuestro norte y comemos a la fresca brisa del mediodía.

            Media hora más tarde, no aguantaremos más, nos vamos para abajo. Pensábamos bajar como en la vez anterior descendiendo un poco por la amplia arista este para, introducirnos seguidamente a la cara sur pero el viento ha practicado una suave canal que se introduce amablemente en la cara sur orientada un tanto al este y por allí nos vamos para abajo.

            Una deliciosa nieve que cede 5 centímetros a la presión de nuestros esquís nos va a propiciar un inicio de descenso absolutamente envidiable  que permite a unos esquiadores malísimos como nosotros disfrutar como infantes bien tetados y recién bañados hasta parecer esquiadores de verdad. Dejaremos una cara sur decorada con giros de apariencia casi profesional, ha, ha…


            Como la nieve está tan buena faldeamos ligeramente el hombro y ya no volveremos a abandonar la arista hasta debajo de Torcedor, lo que significa que haremos las dos remontadas sucesivas hasta las cimas de las Planas y Torcedor.

Dibujos de paso en el descenso de Toronzué.

            Nos quitaremos los esquís las dos veces y subiremos con ellos al hombro, son unos pocos metros de peaje por otros de descenso agradable ya que la nieve está un poco más profunda.


            En la caseta, Juan `proseguirá por la cresta y nosotros tomaremos el contrafuerte que nos deposita suavemente en la pista.


            Luego, entre deslizar y remar, que hay que hacerlo a tramos, pasaremos por el Collado Gabardos hasta que alcancemos el Collado de Cotefablo.

            Tras remontar ligeramente nos dejamos caer al encuentro del barranco que hemos localizado y que vamos a utilizar como vía de descenso a la pista.

            Lo tomamos correctamente y no como el año pasado que terminamos faenando entre crecidos bojes y haciendo el jabalí, descendemos cómodamente hasta el estrangulamiento que hemos de derrapar ya que a la sombra tiene la nieve muy irregular y durísima para terminar saltando el terraplén a la pista, cada uno a su manera.

            Ya pista abajo, con la nieve sombreada irregular y muy dura, el descenso es incómodo cosa que compensaremos con unos giros amables en el escalonado prado de salida fura de las abundantes huellas y buscando nieve virgen que se gira de maravilla.

Los prados escalonados de entrada y salida de Toronzué.

            Son las tres y media de la tarde cuando nos quitamos los esquís en el coche. Hemos rematado nuestra jornada con 850 metros de desnivel acumulado, en los gemelos y cuádriceps de las piernas y la satisfacción de haber disfrutado de una de las mejores esquiadas de la zona en un día absolutamente espléndido. Toronzué es un monte disfrutón a poco que acompañe el día.  

Toronzué también se ve desde el aparcamiento de la Sur del Túnel de Cotefablo.

              Ya nos tocaba un día decente en este jodido invierno. Pero no preocuparse, que después de ni se sabe el tiempo, este finde apunta a glorioso. ¡Que lo disfrutemos todos!











           

19 feb 2014

NUEIS DE BUCUESA NUESTRA CASA DE MONTECORONA.



Era Agosto del 88. Habíamos vuelto de la playa y nos subimos a acampar al Ibón de Bucuesa por la Canal del Pan.

La noche del 26 al 27 es Luna Llena, una luna que ilumina mágicamente la mitad superior del circo y me  desvela descaradamente. Mis chicas duermen.

A la mañana siguiente marchamos al Ibón de Ip y de camino les comento mis especulaciones nocturnas  ampliamente razonadas: podíamos comprar una parcela en la Urbanización Montecorona y en ella construir nuestra casa.

Mi rotunda negativa a comprar nada salidos del afaire de nuestro piso había saltado por los aires hecho añicos




Nuestra casa se llamaría "Nueis de Bucuesa",  no podría ser de otra manera.

18 feb 2014

11-14. PEREGRINACION NOCTURNA A LA RACA. 16-02-14.


En la Cima de la Raca. Las estrellas indican que no es de día. Buena foto Benja.

Aparcamiento de Astún, Barranco de Astún, Prado Blanco y Cara Norte.
16-02-2014.
Salida 22 h. Llegada 01 h.
Luna llena.
Muy fácil.
Miguel Bandres, Gema Ferrer, Nadia Callau y Benjamín España, Maribel Bergua y Jesús Manero, Adolfo Lacasa, Florián Oliván, Elena Casas, Gabriel Miranda, Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javiere.
 
Mapa de Astún procedente de Iberpix. Vía en amarillo.
 
            No llevo ya la cuenta de las veces que hemos subido a la Raca con Luna Llena. Empezamos allá por 2004 al año siguiente de comenzar con los esquís de travesía. Los primeros años subimos solos peleando con nuestro particular aprendizaje en el manejo de los mismos; luego, subiríamos llevando a conocidos y amigos para que disfrutaran de una experiencia nueva para ellos. Hoy 16 de Febrero de 2014 volvemos en peregrinación nocturna pues finalmente seremos 13 tras algunas deserciones de última hora.

            El día sale malo por arriba y por abajo pero aseguran que despejará tras el mediodía para quedar una noche estrellada. Por la tarde se cumplen las previsiones pero no despeja del todo por lo que decidimos quitar los esquís del coche y marchar con las raquetas. Nos arrepentiremos pero… no tenemos muchas ganas de repetir algún descenso infernal con nieblas.

            Son las diez menos cuarto cuando nos ponemos en marcha tras solventar un problemilla con una raqueta que me deja las manos heladas. La noche es más fría de lo que señala el termómetro: cuatro grados bajo cero a 1700 metros de altitud.
 
Con la luz de la Luna recién salida.

            Las máquinas pisanieves están terminando su trabajo  y la nieve está estupenda aunque un tanto húmeda en la pista de salida que discurre por la orilla izquierda del Barranco de Astún.  Enseguida mejorará  para seguir hacia arriba maravillosa.
 

            Subimos tranquilamente entrando en calor para introducirnos hacia el sur en la amplísima Pista de Sarrios ya que se trata de hacer la subida cómoda para todo el personal.

           La luna gana altura en el cielo y la noche es clara a pesar de que ya lleva dos noches menguando. En el este quieren condensarse algunas nubecillas que no parecen tener consistencia pero no irán a más, la noche sea espléndidamente despejada.

            A la salida de Sarrios alcanzamos el Rellano de Prado Blanco y el personal  respira, solamente queda la mitad de la subida.

            Aquí al abrigo que hace el Creestón Norte de la Raca se está bastante bien pues hay una tenue brisilla algo frescucha.

            Describimos una amplia lazada al oeste y continuamos ya por la Pista de la Raca con el resalte inferior en el que trazamos algunas zetas misericordiosas.

            Alcanzado el rellano inferior el personal recobra fuerza viendo ya la cima. Nos queda una larga pala que se yergue poco a poco y que tras un largo tramo al sudeste se quiebra con otra final al sudoeste que nos depositará en la Cima de la Raca.

 
            Hacemos un grupo de zetas y sobre las once y cuarto pasadas nos reunimos todos en la cima a 2277 metros de altitud para acercarnos   la zona sur y contemplar el Valle del Aragón sembrado de las luces ce Canfranc Estación, Canfranc Viejo, Villanúa, Castiello y la zona oeste de Jaca.

 El Valle del Aragón sembrado de luces desde la Raca.
 
            La noche sin ser especialmente luminosa está fantástica y nos permite disfrutar de un paisaje circular espléndidamente blanco en el que destacamos el inmaculado Macizo de Aspe, la blanquísima Cresta de Arnousse a Monjes con un Belonseiche de merengue al igual que la Pared de Truchas que no sé si la he visto nunca tan llena; el Mala Cara y Canal Roya a juego, el Diente de Anayet comandando la zona algo oscuro al contraluz y el sempiterno Midi tocado con sus ropajes oscuramente metamórficos dueño y señor del ámbito tanto diurno como nocturno.

 
 
            Luego viene los cafés y los dulces aunque el fresqui mitigue un tanto el placer del momento. Al personal se le enfrían las manos.

 
            Llega un esquiador al que invitamos y Benja, muy profesional, hace fotos y se las ve para hacernos un par al nutrido grupo.
 

 
            A pesar o con todo, se nos va más de media hora arriba hasta que, finalmente nos metemos en marcha para abajo con ganas de dejar la cima y entrar un poco en calor. El termómetro marca siete grados bajo cero.
 

            Bajamos a ritmo pero cuidando al personal y a alguna rodilla que quiere aguar el descenso y ya fuera de la cima y del sigiloso vientecillo entramos en calor.

Era Luna Llena.
 
            Nos reunimos en Prado Blanco sobre los 2000 metros de altitud y proseguimos luego para abajo entre amplias y variadas conversaciones a varias bandas. Es una noche para disfrutar, a pesar de los 600 metros de desnivel, especialmente Nadia, Gema, Miguel y Adolfo que se estrenan con la Luna Llena y que guardarán celosamente en sus memorias las nuevas vivencias.

En Prado Blanco.
 
            Alrededor de la una nos llegamos al coche junto a un trío de esquiadores y una colección de perros que les acompaña. ¡Qué envidia nos dan! Y más ahora que sabemos que la noche ha pasado de las nieblas.

            Recogidos los bártulos “cada mochuelo a su olivo” que algunos pocos tienen que madrugar luego para ir al tajo. Los mayores, que somos la mayoría podemos servirnos sin tasa del camastro mientras el cuerpo aguante.
  
            Ha sido una muy numerosa y primera de la temporada con una nieve para llorar de gozo. Otra noche "to other side".

14 feb 2014

ALCORDANZAS DE NINOS TA NINOS.

A NIEU.

Pins y nieu.

Feba fredo aquer diya.
O ziel yera griso y turrullón.
No'n yera apetitivo salir de casa.
Yeranos almorzando en a cozina  cuan albertimos, güellano de bislai por os cristals d'a finestra, que niebaba: bi-eba plegau ra nieu!
Que goyo¡ Nasos n'os cristals. Ya nieba¡
Blancas, ponchudas, purismas as bolisnas de nieu, baixadas de l'alto d'o ziel.
Lentas, suaves, silenziosas s'en posaban sobre ros árbols, os tellaus, as carreras os petreños y ra fuen.
Con bellacosa d'esfuerzo, y china chana, en quieren acubilar-lo to, bolisna a bolisna, enta que no'n pase fredo ro mio lugar.

780124. Majala.

13 feb 2014

10-14. VUELTA POR ANAYET Y ESPELUNCIECHA. 12-2-2014.

 Remontando desde Anayet hacia la Glera detrás queda espectacular el Campo de Troya.

Aparcamiento de Anayet, Glera de Anayet, Collado de los Faballones, Barranco Espelunciecha, Puerto Canal Roya, Porté, Tubo de la Glera y Cabaña de la Glera.
12-02-2014.
Desnivel acumulado700 m.
Distancia 10000 m.
Tiempo efectivo 03:15 h.
Mixto.
Muy fácil.
Esquís de montaña.
Se trata de un recorrido que discurre por dos de los valles de la Estación de esquí de Formigal. Puede hacerse por terreno libre o bien con el apoyo de las pistas según las condiciones de la nieve. La dificultad y una buena parte del esfuerzo la impondremos nosotros mismos.
Puede hacerse también con raquetas.
Se recomienda llevar el agua en cualquier época del invierno ya que la Surgencia de la Glera o el Ibón de Espelunciecha no son  seguros de encontrar con agua líquida.  
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Anayet-Espelunciecha procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

             La mañana está absolutamente espléndida cuando nos asomamos en casa a contemplar la Sur de la Partacua; Retona y Collarada están que revientan de nieve.
            Tratamos de liquidar algunas cosillas y marchamos hacia Formigal es 12 de Febrero de 2014.


            Están limpiando con quitanieves las calles de la urbanización cuando llegamos. Son las once pasadas, aparcar no resulta fácil en la parte de arriba pero lo conseguimos. Queremos ir al Pico del Forato.


            La ladera que conduce hacia el pico está a reventar de nieve, de una nieve polvo y profunda en la que nuestros esquís se sumergen por encima de los 30 centímetros Pensamos que el asunto se arreglará pero en vistas que las  condiciones continúan decidimos darnos la vuelta para marchar a otro sitio.
            La Alternativa se llama Espelunciecha pero en el Corral de las Mulas la carretera está cortada. Pasaríamos pero hay una quitanieves faenando y nos es cuestión de plantarse allí para no poder cruzarse; así que nos vamos hasta el Aparcamiento Inferior de Anayet, calzamos de nuevo los esquís y… entre pasar hacia Izas o a Espelunciecha optamos por la segunda e iniciamos la marcha hacia la Glera de Anayet.


            La mañana sigue espléndida y la nieve está de pecado además no hay demasiados esquiadores, ¿podemos pedir más?
            Campo Troya, Arroyeras, Culibillas y Garmet están espectaculares y la subida hacia  Cuello Garmet no se hace larga aunque se nos va una hora en el asunto.

Espectaculares los Gendarmes de los Faballones dominando el Cuello Garmet.

            Es la una del mediodía y estamos a 1730 metros de altitud cuando quitamos las pieles de foca y nos echamos para abajo hacia Espelunciecha.


            Espelunciecha está como nunca. Podríamos faldear por debajo de los Faballones para alcanzar la zona del ibón pero la nieve tan profunda y un faldeo tan horizontal nos hacen desistir. Preferimos descender alternando trozos de nieve pisada con otros de nieve virgen para alcanzar la Pista de la Rinconada por debajo del segundo resalte. Estamos sobre los 1800 metros de altitud y hay que poner las pieles de foca de nuevo.

¡Cómo está el Valle de Espelunciecha!

            El descenso ha sido breve y con cierta preocupación puesto que en las crestas se delata la presencia de viento, anunciado, y además por el oeste unos altísimos estratos cubren el cielo.


            El foqueo no se hace pesado, alternando los lados de la pista con otras zonas próximas, contemplamos los Tubos del Infierno y de la Losa con pocas huellas a pesar de que funciona la retrac pues el riesgo de aludes es hoy muy alto y los tienen cerrados.
            El Tubo Canal Roya esta sin huella y con aspecto de tener considerables acumulaciones de nieve venteada por lo que decidimos proseguir hacia la parte baja del Puerto de Canal Roya situada 2150 metros de altitud.
            Son las dos y cuarto cuando giramos al sur en busca del Porté y en medio de una inusual neblina procedente de nieve venteada ya que la nubosidad sigue muy alta. Nos acompaña el viento pero es algo con lo que ya contábamos. La pena es que la visibilidad distante es muy reducida y la fotografía saldrá hecha una pena.


               Siguiendo la huella de la pisanieves que remonta hoy a pocos esquiadores alcanzamos el Promontorio del Porté situado a 2200 metros de altitud cuando son las dos y cuarto pasadas.

La Norte de Espelunciecha con nieve en el aire que lo difumina todo.

            El Tubo y la Norte de Espelunciecha están completamente blancos y sin huella alguna. Hoy no es día para estas cosas.

Bajando el Tubo de la Glera.

            Quitamos las pieles de foca por segunda vez e iniciamos seguidamente el largo descenso final del día.
            En la llegada a la cabecera del Tubo de la Glera remamos ligeramente, el tubo está casi sin pisar, con mucha nieve suelta y muy estrecho pero la nieve es buena.
            Están limpiando la Terraza de la Cabaña de la Glera y como las rocas están cubiertas, poco más abajo nos sentamos en la nieve para comer. Son las tres menos cuarto.


            Media hora después proseguimos para abajo fundamentalmente por  tramos de nieve sin pisar pero bastante recorrida por los amantes de la nieve fuera de pistas.
            Alrededor de las cuatro menos cuarto nos llegamos hasta el coche esquiando como el del anuncio.
            El recorrido de hoy ha tenido poco de novedoso, pero en un día así poco más podemos hacer, al menos nosotros.  Han sido 700 metros de desnivel en los que lo más tedioso han sido las tres transiciones más allá del rehúse de Formigal.
           Una circular espectacular en una mañana ídem que casi se estropea.