20 dic 2018

UN AÑO MAS: ¡FELIZ NAVIDAD!


                La Navidad está llamando a nuestras puertas un año más y un año más es un buen momento para la felicidad, la esperanza y los buenos deseos.


                Razonablemente feliz, os deseo a todos esa felicidad en la esperanza de que, además de felices, se cumplan vuestros deseos más anhelados.
                                       ¡Feliz Navidad¡

Además, ya habréis localizado la foto pues es fácil. Marzo de este año con algo más de nieve.

19 dic 2018

81-18. MOUSTARDE-SOUM DE POMBIE EN CIRCULAR. 18-12-2018.


La Arista Moustarde-Soum de Pombie se hace desagradable. 

Caillou de Soqués, Hayedo de Pombie, Cabaña Pucheux, Cara Norte, Arista Oeste, Moustarde, Soum de Pombie, Cara Sur y Hayedo de Brousset.
18-12-2018.
Salida 09:30 h. Llegada 13:30 h.
Mixto.
Fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Moustarde-Pombie procedente de Geoportail. Vía en amarillo

            Llevamos medio mes de Diciembre del 18 y mi chica no se ha estrenado todavía, decidida a curar bien la afección bacteriana que le hizo pasar repetidamente el servicio de urgencias y hoy 18 se decide a tirarse al charco.

Midi y Pombie por encima del Hayedo del Barranco la Pombie.

            No será un gran día en medio de un carrusel de borrascas que rozan el Pirineo y por eso, tras descartar opciones varias, elegimos algo no demasiado largo ni de coche ni de actividad: iremos a conocer la Norte de Moustarde-Soum de Pombie.

Entrando al hayedo de la Pombie.

            Mi chica se atreve y nos decantamos por la circular llegándonos al Caillou de Soques cuando son las nueve y media de la mañana. No hay nadie ni en el Aparcamiento de Aneu ni aquí en Soques.

Dejamos atrás el hayedo y cruzamos el Barranco de la Pombie.

            Comenzamos a caminar en descenso desde los 1400 metros de altitud de la cabaña para bajarnos en busca del Puente sobre el Barranco Brousset tras un descenso de 50 metros por una ladera cubierta de una pobre capa de nieve polvo. Hay alguna huella vieja y dura en el camino.

Hacia la Cabaña Pucheoux.

            Cruzado el barranco zeteamos con el camino en dirección noroeste para entrar en el Hayedo de Pombie ascendiendo suavemente  al encuentro del barranco que baja a nuestra derecha.

Cabañas Pucheoux y Glere. 

            En el hayedo tampoco habrá más allá de 10 centímetros de nieve que confirman un Otoño seco en la Vertiente Norte del Pirineo. Atravesamos los dos claros sucesivos y coincidimos con el Barranco de Pombie.

Empleamos rampas de nieve un poco transformada en la Norte de Moustarde.

            Cruzamos el barranco cerca de los 1650 metros de altitud y proseguimos por la orilla izquierda tras dejar atrás al hayedo.

Peyreget y Midi de Ossau desde la Norte de Moustarde. 

            Nuestra idea es rodear por la Cabaña de la Glere hasta la Cabaña Pucheux pero enseguida cambiamos de parecer, cruzamos el barranco con cuidado por unas piedras e iniciamos el ascenso alanzando enseguida el camino que sin cruzar el puente asciende hacia la Cabaña Pucheux.

Se asoma el Soum de Pombie. 

            Poco después  nos colocamos a la altura de la cabaña por encima de los 1700 metros y sin siquiera llegarnos a ella pues tiene aspecto de cerrada a cal y canto, proseguimos para arriba en dirección sur: estamos en la cara norte  de la arista que separa a Aneu de Pombie que era nuestro objetivo.

Casquete Somital Norte de Moustarde. 

            Queríamos una pared para cramponear sobre nieve transformada pero lo que tenemos es una ladera abordable un poco por cualquier parte que presenta declives en los que aparece una capa continua de nieve de entre 15 y 20 centímetros. En el resto cubierto de rododendros enebros y mirtillos o árándanos, todavía hay menos nieve.

En Moustrde sopla el viento de lo lindo. 

            Ascendemos al sur contemplando el torreón rocoso situado al este en el que se inicia la arista y del que desde arriba veremos su fácil acceso, enfrentándonos directamente  a un dudoso casquete somital de cierta prominencia.

Vendaval en la Cabecera de la Arista Oeste de Moustarde. 

            En el collado el viento azota impío, la meteo francesa lo había anunciado y lo que hemos visto subiendo se confirma, de tal forma que el ascenso de la veintena corta de metros que nos han de conducir a la cima y que se pueden subir sin más se convierten en un pequeño suplicio pues somos acribillados por los cristales de hielo que la ventisca nos propicia como si no hubiera mañana. De hecho hay que utilizar las rocas de la arista para defenderse de los embates del viento y trepar de manera más segura.

La Oeste de Moustarde. 

            Son las once de la mañana y en la Cima de Moustarde a 2050 metros de altitud hacemos unas fotos rápidas y nos vamos para abajo.

Pocos metros pero peleones en la Oeste de Moustarde.

            No desharemos la arista sino que descenderemos unos metros hacia el este por unas rampas amables hasta que nos introducimos en la cara norte de nuevo e iniciar un faldeo horizontal hasta que alcanzamos  de nuevo el collado oeste del pico.

Otra foto de Cima en Moustarde. 

            El viento sigue azotándonos incondicionalmente mientras remontamos y descendemos unos promontorios más o menos vestidos de nieve hasta que un cuarto de hora largo después alcanzamos la Cima del Soum de Pombie situada a 2133 metros de altitud. Ni siquiera nos detenemos para hacer la foto de cima.

Rodeando Moustarde.

            Continuamos con un suave descenso en busca del Col de Pombie pero antes de alcanzarlo y en vista de que la ventisca sigue igual cuando no peor, decidimos abandonar la arista para ponernos a salvo de la misma. Lo vamos a hacer bajando la Pared del Valle de Aneu y así hacer una circular entre valles.

Ventisca hacia Soum de Pombie.

            En el descenso evolucionamos al sudeste aprovechando los tramos de nieve polvo que nos permiten un descenso cómodo y rápido que alternaremos con algunos tramos también bastante inclinados con menos nieve que hay que pasar con más cuidado y otros en las que quieren aflorar algunas placas metamórficas tachonadas de hielo.

En medio de la ventisca hacia Soum de Pombie. 

            Nos deposita en la parte baja de la pared sobre los 1800 metros de altitud,  en un punto en el que hay que tomar decisiones: o atravesamos  hacia el Centro Pastoral de Aneu para cruzar el Brousset por el puente y bajar por la carretera a por el coche o  continuamos para abajo por la orilla izquierda del barranco hasta alcanzar El Caillou de Soques, lo que es una incógnita para nosotros.

Bajando al sudeste para salir del vendaval en el Valle de Aneu.

            Viramos al este y faldeamos bajo las rocas superiores utilizando trochas de ganado que seguimos con comodidad y con los ojos puestos en el Desfiladero de Tourmont donde localizamos un puente  para alcanzar la carretera.

El Puente en el Desfiladero de Tourmont.

            Aprovechando un  lugar con algo de abrigo del viento y al solecillo de la mañana echamos un bocado con poncho y turrón para continuar nuestra desconocida travesía. Son las doce y media.

De Cuyalaret a Canal Roya, mejor pinta que realidad. 

            Juanillo cree recordar y yo también, que el hayedo en alguna zona baja hasta el barranco por lo que nos quedamos a una altura prudencial y tras introducirnos en el bosque lo recorremos en muy suave descenso venciendo la tentación de bajar hasta la orilla en busca de algún puente que debe de haberlo.

Saliendo del Hayedo de Brousset.

            El Hayedo se transita bien siguiendo tramos de trochas de animales y pasamos frente a la zona de los paravalanchas guiados por la depresión del Barranco de Soques mientras giramos al norte.
            Ya por debajo de los paravalanchas nos decidimos a alcanzar el barranco saliendo del hayedo y transitando unos tramos de praderío nevado en la orilla izquierda del Brousset, el Caillou de Soques está cerca.

Llegando al puente aguas arriba del Caillou der Soques.

            Nos hemos perdido la posibilidad de encontrar algún puente  pero hemos bajado cómodamente y encontramos el GR. que sube al Col de Peyrelue o Puerto Viejo de Sallent con lo que, al menos, nos llegaremos hasta el puente que hemos utilizado al inicio de la marcha y remontaremos los últimos 50 metros de la jornada. Seguro que más arriba hay un puente para este GR. Luego en el mapa veremos que se llama Pont de Peyrelue.

Barranco de Brousset llegando al Caillou de Soques.

            Cuando ya estamos convencidos del remonte final aparece uno más de los muchos puentes que tiene el Brousset que nos va a evitar la mitad del remonte final. Es la una y media cuando cerramos nuestra circular matinal en la que entre pitos y flautas nos habremos ido a los 950 metros de desnivel acumulado en una jornada invernal en la que mi chica no ha acusado el parón ni los devastadores efectos que le vaticinaron a causa de los antibióticos.
            No ha sido exactamente lo que buscábamos pero lo daremos por bueno y a otra cosa.

16 dic 2018

GEMELOS EN LAS REDES



Ayer recibí un correo electrónico que me sorprendió agradablemente y que de alguna manera motivó una actividad del año 1988 que colgué en este blog y que alguien leyó a pesar de que las actividades fuera de fecha no las cuelgo en mi Home. Era: Pequeña colección de tresmiles en el verano 88, con cuatro entradas sucesivas. 


El correo decía:

Hola Mariano
Soy Alfredo, si, el Alfredo de Pirineos3000. Ante todo saludos y felicitaciones a un GRAN PIRINEISTA como tu, excepcional conocedor de la cordillera, sin dejar de lado por supuesto a tu mujer y a vuestro compañero habitual de salidas, Juan. Por cierto un chascarrillo, me encanta su estilo y su camisa, generalmente bien desabrochada, como uno que yo bien conozco ha hecho durante muchos años, je, je. Formáis un trío potente y con intereses en común.

Tenía ganas de mandarte unas lineas desde hace tiempo, sigo con interés vuestras andanzas y me gusta mucho tu forma de escribir las reseñas. Realizáis unas ascensiones muy variadas y muchas veces a cumbres poco conocidas y lo que es mejor, por itinerarios no habituales, eso me gusta mucho.
Al leer esta última entrada sobre la corona del Vignemale en ese ya lejano agosto de 1988 me he dicho, de esta no pasa, le escribo si o si. Y ¿por qué? Pues es evidente, me identifico tanto, en general, con lo que escribes y en este caso con la forma y numerosos detalles del texto que parece que estoy recorriendo esas cumbres y pasajes, de nuevo como si no hubiese transcurrido el tiempo. Y concretamente en esta ruta han pasado la friolera de 30 años.  

El viaje desde Sabiñánigo hasta Pont de Espagne, la aproximación al refugio. El Petit, los detalles del collado de los glaciares... hasta la relativa embarcada para descender en esa zona media antes de llegar al Clot de la Hount, nosotros la tuvimos casi similar, al final tonteando en la inclinada ladera, decidimos que estábamos haciendo el idiota y que lo mejor era bajar por ese nevero que llega al glaciar directo.

Es emocionante bajar a lo desconocido desde la cima del Montferrat en dirección a los aparentemente cercanos Tapous. Ese "espera aquí un poco que me voy a asomar" que dices a tu mujer y que tantas y tantas veces se lo he dicho yo a la mía... ese cabreo de la vuelta en que llegas con un calentón bueno porque no te has querido entretener y ellas están heladas a pesar de la ropa porque llevan esperando más de 1 hora... y a 3000 m se notan los parones si está nublado. Qué bien describes esa incertidumbre al acercarte a la brecha del Tapou, más que vertical e impracticable su descenso o ascenso, como comentas. Ese bajar al infierno para subir al cielo, que lo tienes justo enfrente y se ve factible, ese nevero que separa, y que no queda otra que bajar (un poco más...) a buscar el paso más estrecho, esos cuatro pasos, que es verdad son cuatro, con el abismo (en tu caso) a tu izquierda. La subida a la carrera al Gran Tapou, envuelto en sudor (parece que me veo a mi mismo con lo que sudo, je, je) y para finalizar ese grito "salvajemente contento" y que Rosa te oye desde el Montferrat. LA FELICIDAD, como bien dices. 

Nosotros hicimos esa travesía en subida, unos años más tarde y comentamos: mejor así que bajando del Montferrat

Bueno, algo me decía que en ese verano del 88 hasta podíamos haber coincidido. Hubiese sido la leche. He revisado entonces mi diario de montaña y veo que un mes antes estuvimos haciendo parte de la corona del Vignemale. ¡Qué casualidad! Y me acuerdo perfectamente que al poco de volver del Montferrat por la cresta me deslicé por la nieve, en cuanto, tuvo continuidad y perdió algo de pendiente en busca del glaciar (por supuesto mucho más elevado que ahora), donde me esperaba (a vista) mi mujer que desde el Pico Central se bajó tranquila.

Ese año fue muy prolífico de montaña y de tres miles en particular. Tengo anotadas muchas salidas. 
Empezamos, contando solo tres miles, con una invernal a los Infiernos (que imprudencia cometimos al meternos a la vuelta bajo la Aguja de Pondiellos-menos mal que madrugamos mucho y bajábamos antes del mediodía y las coladas de nieve/aludes todavía no caian). Estrenamos junio en el Coronas, con muchísima nieve que nos impidió subir al Pico del Medio, en julio visitas al Vignemale y a la zona del Pic Long-Néouvielle, travesía de los Belloc al Gourdon, subida expres al Lezat desde Espingo, al día siguiente Crabioles y compañeros, la cresta del Medio en el Aneto y el 24 de julio la cresta completa de la Pica de Estats. Y terminamos agosto con una salida en compañía de mi padre y hermana al Petit Vignemale. 

Bueno... vaya paquete que te he metido, pero es que metidos en harina, je, je.

Pues eso, saludos de nuevo y por mi parte recuperando muy lentamente una grave fractura del brazo derecho en una tonta caída de principiante con la bici, ¡quien lo iba a decir! este verano pasado. 
Igual es que estoy algo más bajo de moral de lo habitual al estar un tanto limitado ahora y pensando que quizás en el futuro no podré ya trepar (y otras cosas) en las debidas condiciones. El fisio me dice que paciencia que la recuperación será larga, pero me huele que deberé mentalizarme de que entro en otra etapa. 

Un saludo cordial
Alfredo Goitia



Hoy en una mañana de lluvia, es 16 de Diciembre de 2018, le contesto:
¡Hola Alfredo!

Gracias por tu amabilidad y atención.
En primer lugar desearte una rápida recuperación. Tu fisioterapeuta entiende más que tú y yo juntos de recuperaciones. Luego los límites los pondrás tú de manera conforme con tus intereses, teniendo en cuenta que los años no nos pasan en balde y nuestros intereses también van evolucionando motivados por todo lo que nos acompaña. Tenemos experiencia al respecto.
Mi amigo Juan  el de “plástico” como le digo yo, es un tío único y no lo cambiaríamos por nada. A ti también te gustaría. Clásico y caluroso como pocos, en el monte nos conocen más por él que por nosotros dos.
El 88 debió ser una cosecha única y hubiera sido un auténtico placer el haber coincidido: creo que hubiéramos disfrutado sin duda del encuentro pero el monte es tan grande… en mi agenda particular de "virtuales de cabecera" de pirineos3000 estás tú con Luiso, Luis y con BEP.
Yo tiro de mis apuntes escritos que guardo con cariño porque son nuestra vida en la montaña, fotos de aquella época casi no tengo. He tratado y trato de describir con toda la fidelidad posible tanto los detalles físicos del momento como las impresiones que me producen, vivo la montaña así y no tengo ningún pudor en manifestarlo.
No desdeñamos nada en la montaña, ni conocido ni desconocido. De hecho con un mapa topográfico para ver la orografía nos vale. Programamos la actividad y luego, si aparece camino pues estupendo y si no nos buscamos la vida que es lo que nos gusta. Son las reglas de nuestro juego que nos imponemos nosotros mismos y con ellas salen esas actividades poco conocidas y en ocasiones diferentes a lo más habitual que a unos pocos podrán gustar pero, no se nos escapa, que siendo de nuestro interés  no satisfagan los intereses de la mayoría. El monte siempre ofrece muchas más opciones que las convencionales
Además me alegro que alguien pueda disfrutar con las descripciones. En tú caso sin problemas puesto que nuestra filosofía montañera ha debido ser acunada en el mismo crisol.
Nosotros cambiamos, aunque no se advierta demasiado; pero una arista, un repecho o un destrepe es el mismo aunque hayan pasado 30 años, que, por cierto, no son nada y nosotros lo disfrutamos en aquella ocasión y lo volvemos a hacer cuando lo releemos sea nuestro o de otro con quien coincidimos espiritualmente.
Además de todo esto, vivir la montaña con tu compañera no tiene precio más sabiendo que no somos demasiadas las parejas que tenemos ese privilegio.
Bueno, lo dicho: una pronta recuperación para poder seguir  "jodiendo” botas en el monte y reiterarte el placer de haber encontrado un gemelo en las redes.
Para terminar, y si no te importa, guardaré tu carta en mi blog, allí guardo casi todo lo que me importa.
¡Que vaya bueno y que nos veamos en la montaña!

¡No es necesario decir más para quienes tenemos alma de montañeros!


11 dic 2018

80-18. CIRCULAR A BRAMAPAN. 10-12-2018.


Bramapán desde Vió.

Carretera de Buerba a Escalona, Tozal del Paco, Arista Noroeste, Bramapan, Lobos, Siarra, Gallisué, Camino de la Sardinera y Barranco Arpio.
10-12-2018.
Salida 08:45 h. Llegada 12:45 h.
Sol.
Juan Castejón y Mariano Javierre.

Mapa de Bramapán procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Diciembre lleva camino de ser un nefasto mes y quizás sea de los peores que recordamos pues todavía no hemos salido al monte. Aprovechando que mi chica no está para trotes, Juan y yo marchamos a Bramapán, es 10 de Diciembre de 2018.
       Hemos elegido de entre nuestra cartera de pendientes intentar la circular a Bramapán, aprovechando que ella no viene, ya que nos esperamos algunos tramos sin camino y jabalinear pues como que le pone más bien poco.

Comenzamos el camino desde un kilómetro más al sur de Buerba.

            De Sabi a Buerba hay hora y cuarto para nosotros. La carretera, la de siempre, está como siempre y con sus tramos húmedos tanto antes de llegar a Sarvisé  como de camino a Fanlo o más arriba hacia Vió y son las nueve menos cuarto cuando aparcamos en un pequeño ensanchamiento de la Carretera de Sarvisé a Escalona por el Valle de Vió, un kilómetro más abajo del pueblo donde hay un cartel que anuncia una casa rural.

La Noroeste de Bramapán desde el Tozal del Paco. 

            De la orilla este de la carretera parte una línea de hitos que vamos a seguir. Hay un caminillo una decena de metros antes cerrado con una cuerda de plástico que será por donde volveremos.
            El camino arranca a  1150 metros de altitud, no estábamos seguros de que existiera,  y se introduce en el pinar en dirección oeste por un transitado camino que asciende impíamente y no solamente como pesado inicio de camino.

Vista atrás hacia las Tres Sorores.

            Ascendemos por un espeso pinar un poco hacia el norte para zetear luego brevemente y alcanzar, un poco a canasta pasada, la vestida cima del Tozal del Paco situada a 1344 metros de altitud. Se trata de una cima alargada y ahogada por el pinar que a duras penas nos permite una vista traslúcida de Bramapán.

En la Arista Norte de Bramapán.

            Hay que perder algo así como una veintena larga de metros mientras contemplamos el casquete somital del pico y alcanzar un amplio collado  desde el que, de nuevo, el camino se empina fuertemente.

Cerca de la Cima de Bramapán. 

            Ascendemos junto a un crestón calizo hasta que lo abandonamos para faldear un poco a nuestra izquierda y proseguir el ascenso en busca de otro crestón que será la arista noroeste del pico.
            Desde la arista contemplamos la depresión del Barranco Arpio que baja hasta el de Añisclo y continuamos ascenso bien a toda cresta en la que hay afloraciones y resaltes calizos o con tramos faldeados un poco en el flanco sur.

La Arista Norte de Bramapán que estamos subiendo.

            Son las nueve y media de la mañana cuando alcanzamos la Cima de Bramapán situada a 1546 metros de altitud. Se trata de un balcón ciertamente interesante desde el que contemplamos la cadena blanca distante que arranca con la Partacua, pasa por Tendeñera y se acerca con Ordesa, Marías, Tella, Suelza, Cotiella, Llerga, Solana y Montañesa; aunque nuestro interés está centrado en Sestrales, la Punta de las Puertas que también llama ¿¡el Fraile¡? según reza el Mirador de Vió y el Garrot del Diablo de gratos recuerdos. También al sur Santa Marina y la arista que nos tiene que llevar a Gallisué.

Foto de Cima de Bramapán. 

            Hacemos algunas fotos y poco después tras observar la arista que conduce a Puntas Lobo y Siarra continuamos al sur.

Hacia Punta Lobo y Siarra.

            Si hasta aquí hemos disfrutado de las facilidades del camino a partir de aquí, el camino desaparece y tendremos que evolucionar por donde el medio nos permita.

Llegando al Collado de Bramapán.

            Bajamos por las inmediaciones de la arista en una pendiente prima hermana de la que hemos subido hace un momento y  aprovechando que la vegetación compuesta de bojes, genistas, sabinas, pinos y encinas no es muy espesa, lo hacemos con facilidad en busca de un collado que se ahonda hasta los 1475 metros de altitud y que nos permite contemplar las paredes que decoran la Norte  de Punta Lobo.

Llerga, Cotirella, Solana y Montañesa desde el Collado Bramapán.

            Un corto ascenso por las inmediaciones de la arista o por la vertiente sur  nos deposita en la poco visitada Cima de Punta Lobo situada a 1496 metros de altitud. No hay hito cimero y lo hacemos.

Las cabras silvestres mantienen el monte en Bramapán.

            Tras echar una  visual atrás hacia la Sur de Bramapán que acabamos de bajar, proseguimos de nuevo con un descenso  de una cincuentena corta de metros  para alcanzar un amable collado en el que hay unas cabras asilvestradas  y ascender otro tanto a lo bajado por una faja en principio amplia y vestida de viejos pinos silvestres que nos permite retornar a la arista.

En la Cima de Punta Siarra.

            Un tramo bastante limpio de vegetación nos deposita en la Cima de Punta Siarra situada a 1491 metros de altitud donde de nuevo hacemos un  hito de piedras.
            De la cima, amplia y bastante plana,  arranca una ladera suavemente descendente en la que encontramos un caminillo de animales o de cazadores que vamos a seguir al sur.

Larga rampa herbosa en la Este de Punta Siarra. 

            A nuestra izquierda llevamos una faja herbosa en la que terminaremos entrando por comodidad y por la que desciende el poco transitado camino que hemos tomado. Por ella descenderemos cuanto podemos hasta que la abandonamos en un punto en la que parece perderse en la ladera este de la arista.

Ermita de San Mamés en Gallisué.

            Sobre los 1200 metros de altitud la dejamos siguiendo una especie de camino que baja directamente hacia el Caserío de Gallisué que hemos visto desde la parte intermedia de la faja herbosa.

Tomando el Camino de la Sardinera.

            La ladera está bastante inclinada y se transita bien pero poco más abajo la vegetación se espesa y continuamos bajando por un torrente seco que nos aproxima al caserío. Deambularemos un poco mientras enlazamos pequeños tramos de pedrizas que terminan por depositarnos en Gallisué situado a 1050 metros de altitud. La carretera pasa  muy cerca, al sur.

El Bellos en el fondo del Cañón de Añisclo.

            Se trata de un caserío abandonado en el que hay un edificio malamente restaurado, la Ermita de San Mamés arreglada y cerrada y algunos pequeños edificios completamente derruidos. Son las once y nos sentamos a echar un bocado cuando llega un senderista con el que charlamos un poco. Va a recorrer  nuestro camino de vuelta hasta Buerba.

Rosmarinus officinalis en flor en la Sardinera.

            La mañana se está arañando y el sol no calienta todo lo deseable pero no se está mal en un día excelente para caminar. Media hora después y siguiendo balizas azules tomamos el Camino de la Sardinera que nos ha de llevar de Gallisué a Buerba.

El Camino de la Sardinera recorre una faja estrecha abierta a pico. 

            No tenía conocimiento de camino en el tramo inicial  y quedamos agradablemente sorprendidos  con el mismo, que se desarrollara muy horizontal  y en dirección norte por la ladera este de Siarra, Lobo y Bramapán. Allá abajo rumorea el Barranco de Añisclo por el que discurren las Aguas del Rio Bellos que no veremos más que en una breve ocasión.

La Sardinera prosigue hacia Buerba y Vió.

            Lo de horizontal es un decir pues ya es sabido que en la montaña no acostumbra a aparecer ese mirlo blanco; se trata de una sucesión casi infinita de cortas y suaves subidas y bajadas que conforman un camino abierto a pico y barrilla y que sigue una estrecha e intermitente faja en una auténtica pared que se precipita en el Bellos.

Bramapán desde Buerba. 

            Se ha publicitado por los medios senderísticos del Sobrarbe el Camino de la Sardinera que no nos va a decir ni fu ni fa.  Se trata de un viejo camino desde el que solamente de cuando en cuando se ven unas pocas coloristas paredes del cañón, y a duras penas tiene paisaje ya que el bosque mixto lo oculta casi por completo.
            Atraviesa un primer barranco junto al pueblo en el que hay un manantial pataqueado por las vacas y sucesivamente tres más antes de alcanzar una bifurcación que sube desde la Carretera del Cañón de Añisclo. Nos acompañan las tablillas del Parque Nacional que han aparecido en el segundo barranco al ser límite del parque.

Frontal al Cañón de Añisclo.

            A partir de aquí el camino gira al oeste entrando en territorio del Barranco Arpio que, también muy profundo, tampoco se ve y se humedece  un tanto en esta orientación norte para continuar  descendiendo una serie de zetas muy bien trabajadas que nos depositan en otra bifurcación acartelada: a la derecha siguen las balizas azules hacia Vió y Buerba y a nuestra izquierda el sendero sin balizar nos lleva a la carretera donde cerraremos nuestra circular ya que allí hemos dejado el coche.

La Oeste de Sestrales, Puertas o Fraile y Garrot del Diablo.

            Es la una menos cuarto cuando terminamos nuestro recorrido. Hemos empleado cuatro horas, paradas incluidas, en recorrer  alrededor de 13 kilómetros y en el que el desnivel acumulado se habrá acercado a los 600 metros y que se ha desarrollado en unas condiciones mejor de lo esperado. Bramapán tiene unas espléndidas vistas aunque el tramo del Camino de la Sardinera que hemos conocido nos ha decepcionado un tanto.
            La vuelta en coche con un breve desvío hasta Vió para conocer el caserío que nos gusta menos que el de Buerba y a las dos y cuarto en casa finalizando la matinal del día.