Aparcamiento de Bitet, Cabañas de Sesques,
Col de Sesques, Cara Sur, Sesques, Aristas Oeste y Sur, Col y Pic de Isabe, Lac
de Isabe y Presa y Barranco de Bitet.
10-08-2026.
Salida 07:15 h. Llegada 15:15 h.
Sol.
Bastante fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.
Sesques
es una Montaña grande que aparece siempre al oeste de nuestro Pirineo más
habitual. Bueno lo que nos llama la atención más que el pico, es el Caperan de
Sesques un monolito metamórfico que destaca casi siempre poderoso en ese
horizonte y que motivó nuestra primera incursión por esta zona hará una
veintena de años
Sus
vías normales tanto por el Lac de Isabe, el norte, como por el oeste, Etsaut,
no satisfacían nuestras pretensiones de
contemplación próxima y nos fabricamos una circular al efecto, que hoy 10 de
Agosto de 2026, para celebrar San Lorenzo, vamos a repetir y no creáis, que la
celebración será postinera.
Madrugamos
pero un camión de paja nos retiene en el descenso del Portalet y son las siete
y cuarto cuando tras remontar un kilómetro largo por l la Carreterilla, casi
Pista del Barranco de Bitet nos llegamos al aparcamiento junto al Puente del
Bitet situado a 920 metros de altitud.
La
Pista continua hasta la Presa de Bitet pero es de uso restringido así que o
inicias la marcha por la pista que
asciende por la orilla izquierda, o tomas allí mismo otra vieja pista que sube por
la margen orográfica derecha del barranco y que en diez minutos te lleva a una
tubería que baja del sur.
La
pista se continúa con un camino que pasa por debajo de la tubería y nos lleva a
un cruce indicado: al noroeste hacia la Presa y el Lac de Isabe y al sudoeste
en busca de las Cabañas de Sesques que es nuestro objetivo.
El
camino no se anda con tonterías y asciende a destajo una empinada ladera
cubierta por el Bois de Isabe, una sublime mezcla de abetos rojos y blancos con
hayas de elegantísimo porte, pues las sacas de madera están en desuso.
Una
primera sudada del quince nos permite ganar, casi al sur, el rellano en el que
se asientan las Cabañas de Sesques, tras un repechón de casi 500 metros
cocinado al calor húmedo del bosque en una primera hora de camino.
El
bosque se aclara en la Anciana Cabaña de Sesques a 1417 metros de altitud y nos
permite ver al Caperan colgado en el infinito del circo al que nos dirigimos.
Allí
viramos poco a poco hasta orientarnos al oeste remontando otro escalón copado
por el bosque que terminará por depositarnos en la Cabaña de Sesques que de
verdad está nueva y a 1650 metros de altitud.
Desde
allí se despliega majestuoso el circo que de sur a norte está amurallado por les
Serous, el Soum de Moundaut, el Caperan de Sesques y el Escarpu o Pic de
Sesques con su prestigiosa Arista Nordeste.
Se
trata de un circo más pedregoso que herboso en el que hay muy poco ganado
aunque no está agostado del todo y que suavemente ascendente nos lleva a un
potente nevero bajado de las Paredes del Soum de Moundaut que va a ser nuestro
siguiente punto de paso.
Disponemos
de un corredor central con aspecto asequible desde abajo, luego comprobaremos
que se complica en su parte superior; es un tiro hacia el Col de Sesques pero
descartamos para tomar la otra opción que es otro corredor que baja del Soum de
Moundaut y por el que corre agua y por allí nos vamos ya que hemos visto trazas
de senda a mitad.
Llegar
al nevero, que estaba allí mismo, se nos lleva un ratillo de piedras y
torrentes secos ya que las surgencias se han quedado entre las cabañas y en el
nevero rellenaré un poco con nieve tras un buen rato de limpeza ya que está muy
sucia superficialmente.
Desde
el nevero buscamos el amplio y rocoso corredor por el que baja agua y
remontamos por un dorso herboso de su orilla izquierda hasta superar un rellano
del barranco al que va a beber el ganado y alcanzando las trochas de las
ovejas que arrancan ganando altura
suavemente por la ladera sur para beber aquí y luego continuar pared arriba en
una larga diagonal que les permite pastar al gusto la parte alta del circo.
Tras
un tramo erguido de rododendro alcanzamos la agostada trocha y por ella nos
vamos para arriba recorriendo una larga diagonal ascendente que cruzará el circo, orientada finalmente al
Col de Sesques. Desde ella visualizaremos la fea salida del Corredor Central
que hemos desechado.
La
diagonal arrellana un poco la subida, encontramos algún hito de piedras,
hacemos otros y alcanzamos el arranque de un pequeño corredor con algo de agua
que nos permitirá ganar los últimos metros que nos depositan en el Collado de
Sesques situado a 2400 metros de altitud.
Hemos
subido a nuestro paso pero llevamos alrededor de 1500 metros subidos a 500 por
hora y a mi chica se le atraganta un poco el final: tiene hambre y eso que se
ha comido una barrita.
Desde
el Amplio Collado de Sesques contemplamos al gusto las Paredes de les Serous,
no al Caparan que queda chafado, la espléndida imagen del Soum de Moundaut. la
dentellada Arista de Lepentouse y el Casquete Somital Sur de Sesques cubierto
de verdura y “decorado” con unos artilugios metálicos horrendos.
Queríamos
parar en el collado para almorzar un poco pero Juan continúa, paso de maniobra,
para arriba y terminaremos subiendo de tacada, incluso la última ladera que no
tiene ninguna complicación salvo algún tramillo un poco terroso. Nos cruzamos
con el corredor que está haciendo lo mismo que nosotros pero en sentido inverso
y tampoco ha corrido tanto.
Son
las once menos cuarto cuando alcanzamos la Cima del Escarpu o Pic de Sesques
situado a 2606 metros de altitud y a pesar del ahogo final hemos subido bien.
En
la cima que corre una brisa delicada en una mañana espléndida aunque algo
neblinosa, nos sentamos a echar un bocado contemplando un poco la vertiente sur
por donde discurrirá nuestro descenso.
Nuestra
continuación será por la arista oeste del pico. Superamos un pequeño diente
pero decidimos, no sé por qué, faldear por el sur ya que el Col de Isabe está
200 metros más abajo.
Será
un error pues tras un largo tramo pedregoso, descompuesto y sin camino no nos
quedará otra alternativa que retornar al camino que se ha ido por la cabecera y
que ha girado al norte.
No pasa nada y ya
en el camino descendemos la parte erguida de la arista que poco después nos
deposita en el Col de Isabe situado a 2407 metros de altitud. Podríamos
echarnos para abajo pero… nos vamos al Pic de Isabe.
Se trata de una
arista corta de alrededor de 300 metros y con un desnivel reducido pero la roca
metamórfica está tan descompuesta que resultará pestosilla pues continuos
faldeos a ambos lados de la misma te obligan a cuidar con esmero la mayoría de
los pasos que das.
Son las doce
cuando superando el último resalte alcanzamos la Cima del Pic de Isabe situado
a 2463 metros de altitud. Hacemos alguna foto y nos vamos directamente para
abajo. Nos quedaría continuar hacia el Pic Tenebre que domina el Lac de Isabe
pero por hoy podrá valer.
El descenso
directo hacia las inmediaciones del lago es inicialmente una inclinada ladera
bastante herbosa que se puede bajar por cualquier parte y que nosotros hacemos
hacia el Pequeño Lac de Isabe pues sabemos que el camino desciende por esa zona
y que el acceso directo al lago está cortado por paredones verticales.
Es un descenso
bastante cómodo en el que aparecen algunos resaltes metamórficos que hay que
descender con más cuidado. Ya fuera de la pared y cuando el valle se articula
con pequeños escalones, relajado pierdo la atención, piso una piedra y sin
capacidad de reacción me arreo un chaquetazo que me obligará a continuar el
descenso algo rasguñado y cojeando pues el impacto se lo ha llevado el muslo de
la pierna derecha. Un ibuprofeno me calmará el dolor pues no será cuestión de
llamar al 112.
Cogemos agua
fesquísima de un manantial que sale a nuestro camino y alcanzado el camino de
descenso faldeamos por encima de las paredes del lago por las que saltan las
cascadas, hoy solamente una que pulveriza completamente el agua y a través de
las laderas de verdura nos llegamos al Lac de Isabe situado a 1925 metros de
altitud. Es la una y cuarto cuando nos sentamos para comer en la orilla del
lago contemplando los piscardos. Se está muy bien a pesar del sol.
Media hora después
nos vamos para abajo en busca de los últimos 1000 metros de descenso. Se trata
de un camino muy erguido que zetea en la pared de cierre del lago llevando a
nuestra izquierda el naciente barranco.
Al sol son tres
cuartos de hora de calor y revueltas que hacemos comiendo moras y frambuesas
que están en su punto, entrando al Bois de Isabe con ganas de sombra.
El camino dentro
del bosque también desciende con garbo para terminar depositándonos en la Presa
de Bitet que recoge y entuba las aguas del valle a 1150 metros de altitud.
Hasta allí llega
la pista restringida al tráfico que se puede tomar para continuar descenso más
cómodo pero más largo y soleado o coger enseguida un camino que sale a su derecha y que se adentra en el barranco para continuar descenso en sus
inmediaciones, más corto y sombreado pero con un trazado más irregular y que
nosotros tomamos. Está balizado de amarillo formando parte del camino al Lac de
Isabe que nosotros hemos bajado.
Nos deposita diez
minutos después en la tubería junto a la que cerramos el bucle abierto a la
mañana. Diez minutos más por la vieja pista nos devuelven al coche en el
Aparcamiento del Puente de Bitet donde terminamos nuestra postinera jornada
con1800 metros de desnivel acumulado. Bueno, un día menos y otro día más.

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