Aparcamiento de Aneu, Cabaña Houns de Gabes,
Col de Arazures y Arista Norte.
23-01-2022.
Salida 11 H. Llegada 14:15 h.
Sol.
Bastante fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.
La
nieve mojada por lluvias altas y el eterno anticiclón que se ha apropiado de
este mes de enero han dejado una situación complicadilla tanto para traveseros
como para raquetistas y esta circunstancia
unida a una serie de accidentes
acaecidos recientemente han confinado a mucha gente fuera de la montaña
cubierta de blanco como si fuera el Covid.
El
monte es muy amplio y hay actividades variadas en medios diversos, nosotros
también hemos tomado algunas alternativas a los esquís pero a pesar de ello
queremos salir a foquear aunque rebajemos previamente el nivel de compromiso.
Es
23 de Enero de 2022. No hay tráfico en el Valle de Tena, Sextas está bastante
lleno pero Espelunciecha no y cuando llegamos al Aparcamiento de Aneu, van a
ser las once de la mañana, aparcamos fácilmente pues en el valle hay gente pero
poca para lo que se acostumbra a ver en un día meteorológicamente inmejorable.
Cuando
comenzamos a foquear en descenso hacia el Puente del Centro Pastoral de Aneu encontramos
la nieve dura como siempre pero a cambio muy lisa pues hay una ligerísima capa
de nieve polvo que iguala irregularidades.
Pasado
el puente y ya al sol con una temperatura excelente, pues ha habido algo de
inversión térmica, buscamos el Puente de la Cabaña Houns de Gabes e iniciamos el
remonte de los enormes y amables campos de nieve de la Zona Norte del Valle de
Aneu.
Hay
que remontar a partir de los 1715 metros de altitud y lo hacemos sin necesidad
de poner cuchillas aprovechando las campas más amables con la intención de
alcanzar los 2000 metros en un rellano al sur de la Falsa Peña del Col de Iou.
El tobillo izquierdo me ha comenzado a dar la lata de nuevo y lo voy a negociar
con un ibuprofeno.
Una
hora después hemos superadas las laderas amables y en el rellano aparece
nuestro objetivo prácticamente desnudo pues solamente se cubre con un manto de
placas de hielo ya que el viento se ha encargado de eliminar la pobre
precipitación caída.
Tenemos
dos opciones: la de la arista sur, bastante erguida y a la que hay que acceder
perdiendo una cincuentena larga de metros para acceder a la misma mediante una
zona de hielo que habrá que remontar con cuchillas y la de la arista norte, más
tendida, más próxima y más helada que habrá que remontar con crampones tras
dejar los esquís.
Tomamos
la segunda opción, nos acercamos de llano a la cara norte, dejamos los esquís,
ponemos crampones y nos vamos para arriba atajando en la llegada a la arista
norte.
La
parte inferior es una pala suavemente inclinada pero completamente helada que
se estrecha y empina para convertirse en arista. Está vestida de hielo
cristalino en el que las puntas de los crampones a duras penas penetran algún milímetro, lo que
resulta precariamente suficiente para atravesarla, pero bueno...
Ya
en la arista buscamos secciones con poco hielo en la que quieren aflorar
algunas herbáceas y donde los crampones rompen el hielo más fácilmente y proporcionan
un poco de comodidad. Con ello alcanzamos un pequeño hombro algo pelado y
entramos a la sección final más erguida, afilada y de nuevo con hielo
cristalino que subimos de manera poco agradable.
Alcanzamos
la primera de las cúspides que se alinean en una cima alargada y horizontal y
allí nos damos la vuelta poco motivados. Va ser la una y estamos sobre los 2210
metros de altitud.
Ni
siquiera hacemos foto de cima pues el momento no está para esas historias y nos
vamos para abajo con ganas de liquidar este asunto. El descenso resultará más
seguro que el ascenso ya que nuestro peso sobre las puntas traseras de los
crampones arañan un poco más el hielo.
Alcanzamos
el Col de Arazures y en una roca próxima nos sentamos a echar un bocado: será
una comida relajada después de un rato de estrés.
Media hora después recuperamos los esquís hacemos la transición y atravesando la zona de placas nos introducimos en la zona protegida tras despedirnos de Arazures.
El
descenso a partir de aquí será excelente con una nieve espectacular y una
superficie uniforme que difícilmente la mejora una pista preparada. Será un
agradable suspiro que nos lleva al Puente de Houns de Gabes y enseguida al coche.
Son las dos y
cuarto, hemos terminado nuestra actividad cuando el personal marcha para arriba.
Hoy han sido solamente 500 metros de desnivel, pero no lo más importante,
aunque no estamos seguros de con qué quedarnos de la jornada, si con el
placentero descenso de las Laderas de Aneu o el compromiso incómodo de la
Arista Norte de Arazures.
Luego todavía nos
acercaremos a contemplar la Cascada de os Lucas en Orós Bajo.
Hola Mariano.
ResponderEliminarEstá la montaña para pocas bromas. Los que vivís por la zona, os cuesta poco daros un garbeo e ir probando zonas, que el Pirineo, es extenso, aunque cuando las puntas de los crampones, apenas clavan, la sensación es poco agradable.
Salud y montaña.
¡Hola Eduardo!
ResponderEliminarCon el estado en el que se encuentra la montaña, bromas ni las justas, ninguna; lo que ocurre es que al poder elegir algo fácil y teóricamente en condiciones pues sales porque te cae al lado y los días son un disfrute inimaginable.
Fuera de eso puedes encontrarte algo tan variado como nos encontramos nosotros, en el que pasar del cielo al infierno puede ser en un pis pas.
Salimos sin pretensiones y cuando hay que dejarlo se deja y a otrta cosa. Nosotros no llegamos a la punta de atrás y no es que fuera de mayor complicación sino que no nos encontrábamos a gusto. A la montaña vamos a disfrutar pues no somos ya diciochoañeros dispuestos a cuaslquier barrabasada.
Ese hielo, sin ser un tramo complicado, intimida y mucho más de lo que podemos suponer y mientras no nieve en condiciones, esto es lo que hay.
¡Que vaya bueno!