Estación de La Peña, Foz de Escalete,
Puntal de Triste, Carcavilla, Presa de La peña, Ermita de Nuestra Señora de La Peña
y Estación de La Peña.
21-10-2026.
Salida 08:45 h, Llegada 13:15 h.
Mixto.
Fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.
Un
día más la incierta meteorología de la Divisoria del Pirineo nos echa al sur y
decidimos dar una vuelta por el Embalse de La Peña ya que vamos muy poco.
Son
las nueve menos cuarto del 21 de Octubre de 2026 cuando pasando junto a la
Estación de La Peña, continuamos por una pista que marcha al oeste paralela a
la vía del ferrocarril. Pasamos bajo un puente superior y aparcamos a 540
metros de altitud.
La
mañana está otoñalmente fresquita, de esas que te enfrían las manos, cuando
cruzamos la vía y tomamos una pista que marcha al este de llano cuando la que
buscamos debería de ascender.
Se
trata de la pista que avanza junto al Canal de Carcaviello y enseguida nos
damos la vuelta para tomar la pista en el sentido correcto que inmediatamente
comienza a ascender al este en busca de la Foz de Escalete.
Un
ascenso suave ascenso a lo largo de algo más de un kilómetro nos coloca en el
Tajo de las Rayas de Triste y Yeste a 620 metros de altitud que se conoce como
la Foz de Escalete, un corte en la pared conformado por verticales paredes de
caliza que mojan sus pies en el Barranco del Forcallo para proseguir al
sudoeste.
La
pista enseguida se divide. Dejamos a
nuestra izquierda la Rama que marcha al Collado de Santo Román y nos vamos por
la de la derecha que continúa ascendiendo en busca de la Ralla de Triste.
Alcanzada
la parte alta de la sierra nos acercamos al Puntal de Triste acotado a 897
metros de altitud y coronado por una pilona del tendido de alta tensión instalado
entre San Juan de la Peña y la Hoya de Huesca y un repetidor de telefonía.
Desde
la cima contemplamos las huellas del pavoroso incendio de este verano que
calcinó alrededor de 14000 hectáreas algunas de ellas pertenecientes a la
Sierra de Santa Isabel que contemplamos desde aquí.
Son las diez y
cuarto pasadas cuando iniciamos el descenso al oeste pues pretendemos bajar a
Carcavilla siguiendo la limpia bajo la línea de alta tensión ya que no
conocemos camino en este tramo.
Nos habíamos hecho
la ilusión de que la limpia fuera reciente pero no es así y consecuentemente
tendremos que pelear con una masa arbustiva joven de coscojas y aliagas de una
talla de alrededor de medio metro que ni son imposibles ni tampoco agradables pero
es lo que hay.
La limpia no es
plana en absoluto sino que presenta un perfil de algún sube y bastantes bajas
con tramos de bastante pendiente en las que buscamos caminillos de animales para
conseguir algo de comodidad.
El avance por una
franja de alrededor de 30 metros de ancho y a lo largo de cerca de 2 kilómetros
es lento y molesto cuando las hojillas de las coscojas secas se introducen
dentro de nuestras botas.
Ya cerca de
Carcavilla y antes de alcanzar la línea del ferrocarril aparece un caminillo
poco transitado que se introduce en la Foz
de Marsar como reza un cartel metálico indicativo. Se trata de un paso
rocoso y estrecho por el que baja un arroyo hoy seco y que está equipado con un
par de tramos de sirga para facilitar el tránsito.
A la salida de la foz
se encuentra la Estación de Carga de la Central de Carcavilla a la que llega el
túnel de agua proveniente del Embalse de La Peña. Por debajo de ella, un par de
tuberías metálicas conducen el agua a la Central. Son las once y cuarto.
Nosotros
alcanzamos la vía del ferrocarril y sin siquiera buscar el PR que va por debajo
de la misma, continuamos por ella al norte sabedores que un poco más adelante
el camino ha de cruzar la vía férrea ya que esta se introducirá en un par de
túneles y el camino no podrá hacerlo por allí.
Un poco más
adelante no vemos la incorporación del camino a la vía pero si una poco marcada
salida y enseguida aparece una baliza del PRHU98 y ya no tenemos dudas pues se
trata del camino que buscábamos.
El camino gira
paralelo a la vía férrea orientándose al nordeste avanzando hacia la Presa del
Embalse de La Peña que visualizaremos poco después.
Contemplamos la
doble presa separada por la Peña Gorgocha, una aguja espectacular en medio de
la presa. Yo pretendo visitar la Ermita de Nuestra Señora de la Peña pero no sé
si va a ser muy fácil ya que el camino incluso la rebasa a una cierta altura y
no parece fácil bajar hasta la misma.
Son las doce y nos
sentamos a echar un bocado mientras contemplamos los alrededores, incluso
trataré de ver una bajada a la presa que no parece complicada pero media hora
después continuamos el camino que desciende en busca de la orilla del embalse.
El camino conduce
a una pista que muere inmediatamente en la parte sur de la presa no hay ninguna
barrera que restrinja el paso y de esta forma podemos visitar las dos partes de
la misma y contemplar la majestuosidad de la Peña Gorgocha.
En la parte norte
de la presa está el túnel carretero y el viejo puente por el que continúa la
carretera hacia Santa María. Nosotros cruzamos el puente que dicen que van a
ampliar o remodelar y nos llegamos enseguida a la Ermita de Nuestra Señora de
la Peña.
Luego desandamos
el puente, cruzamos la presa y retomamos la pista que enseguida coincide con la vía del ferrocarril que ha
salido del segundo túnel y por la orilla sur del embalse de prolongará un par
de kilómetros y nos depositará en nuestro coche liquidando la circular del día
cuando es la una pasadas.
Liquidamos así una
actividad ligera en la que el remonte de alrededor de 450 metros y el recorrido
que no habrá llegado a los doce kilómetros han sido agradables salvo el
descenso a Carcavilla que es poco recomendable.


