16 may 2026

45-26. CAMI DE CAVALLS E. 3. PLAYA DE CAVALLERÍA-CALA MORELL. 7-5-26.

Saliendo de Cala Barril. 

Playa de Cavallería, Calas Mica, Binimel-la, Pregonda, Barril, Calderer, Pilar y Sa Bombarda, Aparcamiento de Algairens y Cala Morell.

07-05-2026.

Desnivel acumulado 750 m.

Distancia recorrida 29000 m.

Tiempo efectivo de marcha 07:45 h.

Mixto.

Fácil.

Cuando te imaginas el Cami de Cavalls piensas cándidamente en un paseo llanito de cala en cala y eso solamente es media verdad pues sí vas de cala en cala pero lo de llanito es una trampa saducea. En nuestra etapa de hoy y aunque  no es fácil estimar creo que habremos acumulado un desnivel cercano a los 800 metros y eso comienza a ser palabras mayores. La calificación de ser la zona más dura de la circular es muy justa.

En esta etapa no hay agua y hay que llevarla. En nuestro caso fueron 9 litros desde Fornells hasta Morell. Fueron alrededor de 37 kilómetros y tuvimos sobrada pero también hay que decir que nosotros estamos acostumbrados a pasar con poca agua.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Playa de Cavallería-Cala Morell procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Son pasadas las seis de la mañana cuando nos incorporamos del saco ha amanecido, todo está bastante húmedo como en la mañana anterior, la noche ha sido larga y hemos dado abundantes vueltas ya que la dureza del suelo se lleva regular con los huesos de nuestras caderas.

            Volvemos al lugar donde cenamos para preparar el desayuno que liquidamos enseguida y tras recogerlo todo nos echamos las mochilas a las espaldas y nos ponemos en camino cuando son las siete menos cuarto con un descenso breve al este para seguir recorriendo las calas del norte de la isla. Es la zona más natural por menos transformada de la isla lo que supone también la carencia de servicios.

Comenzamos la jornada acercándonos a Cala Mica.

            Enseguida y a través de un terreno con poca vegetación y algo escabroso alcanzamos la Cala Mica que atravesaremos para salir de ella por una pasarela tras la que comienza el primero de los ascensos consistentes de la jornada sobre terreno de escasa vegetación. Alcanzado un punto alto descendemos  en busca de la Cala Binimel-la a la que llegamos por unas escaleras.

            En las calas no acostumbra a haber balizas por lo que si no ves el camino de salida puedes embarcarte como nos sucede a nosotros. Tomamos una pista que inicia un rodeo al arenal de la cala y como no esperamos balizas continuamos hasta alcanzar un restaurante con un gran aparcamiento.

En las inmediaciones de Cala Binimel-la.

            Vamos, venimos; volvemos a ir hasta que al final del aparcamiento encontramos un cartel direccional hacia Cala Pregonda y allí nos reorientamos, encontramos las pasarelas de madera que no habíamos visto y proseguimos tras una media hora larga y alrededor de un par de kilómetros ambos inútiles pero eso también tenemos que afrontarlo pues forma parte de la fricción.

             Salimos de la cala remontando una prominencia que se está haciendo habitual hoy y poco después alcanzamos la Cala Pregonda  con sus edificios blancos en el extremo norte de la cala a los que no llegaremos ya que un nuevo ascenso nos lleva a coronar otra prominencia desde la que invariablemente descenderemos en busca de la Cala Barril, completamente salvaje y pedregosa, mientras contemplamos los quiebros y recovecos de la costa cerca de la que vamos avanzando. Son las diez menos cuarto.

Estamos en zona de grandes subes y bajas de Barril a Calderer.

            En Cala Barril iniciamos un remonte que será de alrededor de 100 metros y que termina haciéndose pesado coincidiendo con un rato de sol y calor.

            Estamos recorriendo la zona más dura  del Cami de Cavalls con desniveles sucesivos y considerables en una mañana en que la humedad y el calor están haciendo mella.

Llegando a cala Calderer.

            Un rato después alcanzamos Cala Calderer y comprobamos la justicia del nombre. En el fondo hay una casita de pescadores con sombrajo y mesa pero solamente echamos un trago de agua y continuamos con un fuerte ascenso que se hace pesado y van…

             Nos conduce a un dorso estrecho desde el que visualizamos un aparcamiento distante al que no llegaremos. Poco después y en la parte alta alcanzamos una caseta de ganado hecha a manera de zigurat de piedras que es frecuente en toda la isla y junto a ella nos sentamos a echar un bocado. Son las diez y media.

Caseta menorquina para ganado.

Nuestras clavículas se han acostumbrado al peso de las mochilas lo que es un alivio aunque sigan pesando endiabladamente pero los pies cada vez tienen más esparadrapos y las molestias son mayores, especialmente los de mi chica que  a estas alturas no sabe si le molestan más las ampollas o los ojos de gallo a pesar de que la callista se los limpió especialmente para venir y que tratará de mitigar con un ibuprofeno.

Media hora después continuamos con un largo descenso por un crestón con vistas que nos terminará depositando en la Cala del Pilar. A la hora del almuerzo nos hemos cruzado con un grupo de senderistas y ahora hacemos el descenso conversando con una pareja que va trotando cuando puede.

Un dorso de camino a Cala del Pilar.

La Cala del Pilar tiene una zona salvaje y otra arreglada con pasarelas y escaleras de madera pero no perdemos tiempo continuando en busca de Sa Bombarda a la que llegaremos alrededor de las doce y media. Es muy reconocible pues en su extremo noroeste tiene la considerable prominencia de Muntanya Mala.

Allí nuestro camino acaba con la dureza de los remontes continuados, abandonamos la costa y nos orientamos al sur por el fondo llano de la Canal de Sa Font des Porcs donde encontramos un clásico y maduro bosque mediterráneo con abundancia de pinos, robles, acebuches y lentiscos. Es una pista amplia y terrosa que nos compensa de los dispendios anteriores.

Descenso a Sa Bombarda.

Vamos en busca de la Font de Sa Teula más por encontrarla que otra cosa ya que llevamos agua suficiente, pues tenía noticias de que era la única fuente de toda la isla que no se secaba nunca y estaba hecha de piedra como la mayoría de los pozos con abrevaderos que vamos encontrando en nuestro camino.

No sabremos localizarla como tampoco la de Hort Nou un par de kilómetros más adelante aunque de esta no teníamos ninguna confirmación.

Camino llano y sombreado al encuentro de la Font de Sa Teula.

Alrededor de la una buscamos unas piedras a la sombra y nos sentamos a comer. Nos lo tomamos con calma y se nos van tres cuartos de hora en un suspiro.

Continuamos al este siguiendo por el interior en un camino que es una sombreada pista  hasta que, sobre las tres menos cuarto, alcanzamos el Aparcamiento de Algairens algo concurrido y desde el que continuando por una zona de bosques y terrenos cultivados podemos llegar a la Cala Fontanelles que cuenta con una especie de varadero hormigonado y allí nos quitamos las mochilas y nos damos un remojón de pies Entre el camino desde Sa Bombarda y el ibuprofeno, el tema de mi chica va mejor.

Nos remojaremos los pies en Cala Fontanelles.

Media hora después, sobre las tres y media, salimos de la cala junto a una especie de fuente con agua sospechosa y recorriendo un altiplano siempre al oeste, pasamos junto al Aljibe de Sa Marina sin uso, mientras que avistamos la Urbanización de Son Morell a la que llegaremos con el propósito de reponer agua, ya que no tendremos otra oportunidad hasta llegar a Ciutadella. Son las cuatro y media.

Se trata de una urbanización de aspecto relativamente reciente en la que preguntamos al primero que vemos por un super o algo para conseguir agua. Nos dicen que no hay ninguno abierto y que si acaso en la cala…

Llegando a la Urbanizacion de Son Morell.

La cala está hundida allá donde Cristo perdió las sandalias y bajamos un montón de escaleras para alcanzar un chiringuito que tiene gente en su terraza. Es el único que vemos abierto.

Tomamos unas cañas frías, compramos tres botellas de agua pues todavía llevamos cuatro litros largos y contemplamos la diminuta playa hormigonada mientras quiere gotear.

Spartum junceum o retama cerca de Cala Morell.

Luego, remontamos desde el fondo de la cala al encuentro del GR. que hemos abandonado y allí nos detenemos para visitar las Coves de Cala Morell  que son un conjunto de cuevas excavadas en la roca y utilizadas como monumentos funerarios que se pueden visitar libremente. Nos pasa por la cabeza que si la tarde se complica por la lluvia podemos refugiarnos e incluso vivaquear en una que tiene el suelo muy plano.

Terminada la visita salimos del caserío con el propósito de ver cómo organizamos nuestro vivac, pero enseguida el camino abandona Son Morell adentrándose en una zona  carente de posibilidades de nuestro interés y nos paramos para hacer la cena y ver qué pasa. Son las seis.

Tomaremos unas cañas y compraremos agua en Cala Morell.

Durante la cena goteará ligerísimamente por lo que nos tenemos que poner los chubasqueros. Mientras mis chicos la preparan yo me voy a dar una vuelta acercándome a la última calle de la urbanización junto a la que hemos pasado. Se trata de un conjunto residencial llamado Els Brucs constituido por pareados y rodeados de un jardincillo abierto en el que no se ven signos de estar habitados.

Entraremos a la Necrópolis de Cala Morell.

Terminada la cena bajo la lluvia, recogemos a toda pastilla y nos vamos  para que lo vean mis chicos: cada par de adosados tiene un pasillo común cubierto y en uno de ellos colocaremos las esterillas los sacos y las mochilas y pasaremos la noche a cubierto pues gotea débilmente y no conocemos la meteo de la zona.

Una de las Cuevas de cala Morell.

Alrededor de las ocho nos metemos en los sacos con la confianza de pasar la noche en seco que eso también cuenta. Tendremos tiempo suficiente para recapitular sobre nuestre tercera jornada en la que habremos recorrido alrededor de 29 kilómetros y un desnivel que habrá pasado de los 750 metros. La noche estará muy nubosa y goteará intermitentemente.

            Otras actividades en la zona:
Cami de Cavalls E. 1. Mao-Cala de Caldes. 5-5-26.
Cami de Cavalls E. 2. Cala de Caldes-Playa de Cavallería. 6-5-26.

15 may 2026

44-26. CAMI DE CAVALLS E. 2. CALA DE CALDES-PLAYA DE CAVALLERIA. 6-5-2026.

Dejando atrás Cala Tirant y sus pasarelas de madera.

Cala de Caldes, Salinas de Addaia, Arenal d’en Castell, Ses Salines, Playas de Fornells y Aparcamiento y Playa de Cavallería.

06-05-2026.

Desnivel acumulado 250 m.

Distancia recorrida 31000 m.

Tiempo efectivo de marcha 07:15 h.

Mixto.

Fácil.

En una actividad de senderismo con materiales para la subsistencia no es demasiado fácil hacer una media que ronde los 4 kilómetros por hora aunque quede lejos de los estándares del camino en horizontal y sin carga que es de 5 kilómetos a la hora. Así que será conveniente no engañarse y hacer una programación adecuada para no tener que caminar de sol a sol.

El agua hay que llevarla y reponerla no se hace en cualquier caserío por lo que hay que controlar los lugares de acopio.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Cala de Caldes-Playa de Cavallería procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            La noche en Cala de Caldes es cómoda, cálida, húmeda y por encima de todo larga pues alrededor de medianoche ya se nos acaba el sueño y empezamos con las vueltas y con el recuento de molestias: las clavículas nos recordaban que allí había tomate y los pies molestaban más de lo deseable y esperado pero… se hicieron las seis de la mañana del 6 de Mayo de 2026  y nos echamos al día bastante descansados.

            Con la costumbre que no se nos había olvidado recogemos, desayunamos, enmochilamos y alrededor de las siete y cuarto nos ponemos en marcha  con todo el día por delante y que está bastante despejado.

De camino a las Salinas de Addaia.

Inicialmente caminamos a la sombra de la mañana, avanzando hacia el interior alrededor de 4 kilómetros entre fincas agrícolas rodeadas por muros de piedra seca que no acertamos a saber cómo pueden estar en tan buen estado. Las puertas de madera hechas industrialmente se encuentran en muy buen estado y la mayoría de los pilares de ellas están hechos de piedra picada lo que supone una inversión millonaria pero el Gobierno de las Islas sabrá en qué invierte el dinero.

Cruzando las Salinas de Adaaia.

            Se suceden pequeños subes y bajas hasta que nos aproximamos a las Salinas de Adaia enclavadas en una zona más verde de lo que tenemos en general. Allí, orientados al norte y llevando el agua a nuestra derecha avanzamos en medio de un paisaje llano con el Caserío del Port de Addaia al fondo al que llegaremos por un camino muy sombreado.

Cruzamos la urbanización un poco por el sur de la misma y enseguida pasando por la Urbanización de Caves Noves nos llegamos al Arenal d’en Castell con su doble cala.

Las primeras vacas de Mao que vemos.

Ni siquiera nos molestamos en buscar la Font des Codolar ya que había averiguado que un codolar es un torrente lleno de piedras que canaliza el agua cuando hay precipitación consistente.

Es una zona agrícola en la que localizamos a las primeras vacas, pocas eh, de la raza mahonesa que reconocemos por sus colores blanco y negro.

En el Arenal d'en Castell.

La playa tiene unas pasarelas de madera que facilitan su tránsito y poco más adelante, alrededor de las diez y cuarto nos sentamos en una sombra para echar un bocado con ganas pues las clavículas siguen molestando  al igual que los dedos de los pies y eso que la mayor parte del camino ha sido liso y bastante amplio.

Media hora después continuamos por un tramo de camino sombreado que termina depositándonos en la Carretera de Mao que un kilómetro después coincidirá con la que viene de Es Mercadal, para acercarnos a la Urbanización de Playas de Fornells.

Caminamos cerca de la costa acantilada.

No hemos entrado a Ses Salines donde decían que había una fuente pues no creemos de su existencia por lo visto hasta ahora; además estos tramos de carretera con sol algo plomizo no nos invitan a enrollarnos sino a poner la marcha de resistencia bien por el arcén o por un buen tramo de carril bici.

A la entrada hay una circular. En medio tiene un enorme olivo con dos bancos a la sombra y allí nos sentamos para comer fresquitos pues ya es la una. Bueno, para comer, quitarnos las botas para que se aireen los pies y descansar un poco aprovechando la brisilla que corre.

Ruinas de la Basílica de Cap des Port des Fornells.

Alrededor de las dos menos cuarto nos llegamos a la urbanización y compramos agua en el único Supermercado, según nos dicen, de toda la urbanización. Nos ha sobrado con la que llevábamos desde Es Grau y eso es bueno.

Unos cientos de metros por la urbanización nos llevan a Cala Tirant en la que una línea de pasarelas de madera rodea a la cala que abandonaremos por su parte oeste iniciando un remonte  encementado.

A la Entrada de Fornells comemos a la sombra de un precioso olivo.

Continuamos por una calle perteneciente a una urbanización fallida y luego nos liamos con una serie de subidas y bajadas rodeando la costa acantilada desde la que vemos en la distancia el Faro de Cavallería. Se trata de un tramo bastante virgen y con indudable encanto.

Son las tres y media de la tarde cuando alcanzamos la carretera que lleva al Faro de Caballería al que no iremos pues hay cinco kilómetros largos entre ida y vuelta y “nuestros hornos” no están para esos bollos.

Dejando atrás Fornells.

La carretera atraviesa por medio las Ruinas de la Ciudad Romana de Sanisera que visitamos aunque poco tienen que ver.

Echamos un buen trago de agua y tomamos la carretera en sentido contrario al faro con la vista puesta en nuestra derecha ya que inmediatamente tiene que estar, en un pequeño altozano, la Ermita de Camides Far y pensando en una ermita tradicional suponíamos que nos propiciaría un lugar decente para vivaquear.

Ya vemos el Faro del Cap de Cavallería al que no iremos.

No la localizaremos en medio del bosque mediterráneo con sotobosque intrincado y consecuentemente proseguimos por la carretera un poco más de un  kilómetro hasta alcanzar el Aparcamiento del Faro de Caballería donde la dejaremos  para acercarnos a las Playas de Cavallería y Ferragut que están juntas.

Hay que recorrer las dos playas, cosa que hacemos por la orilla del agua, más cómoda que la arena seca y con ganas de finalizar nuestra jornada que hemos prolongado ya algo más de los previsto.

La zona de nuestro Segundo Vivac entre Ferragut y Cala Mica.

Desde mitad de playa visualizo una pequeña edificación en la Punta Ferragut y hacia ella nos dirigimos saliendo del arenal  mientras seguimos nuestro camino y a la que llegamos cuando son las cuatro y cuarto.

Se trata de una caseta de pescadores que está ya abandonada. Tiene un porche cubierto orientado al este que podría ser útil en caso de lluvia pero corre una brisa fría y molesta que no invita a quedarse a su amparo, por lo que buscamos la parte oeste de la casa que a sotavento nos propicia mejores condiciones y allí nos quedamos.

Jara en la Playa de Cavallería.

Soltamos las mochilas y nos bajamos a la orilla rocosa del mar para remojarnos los pies cosa que agradecemos y que servirá para comprobar el deterioro de los mismos que ya llevamos con algunos esparadrapos. Quieren caer algunas gotas en una tarde ligeramente ventosa y frescucha.

Cenamos con compañía en Punta Ferragut.

Disponemos de tiempo para descansar, buscar algún sitio cómodo para vivaquear, que los hay y hacernos la cena que compartiremos con un par de gaviotas dispuestas a comer de nuestra mano.

 Alrededor de las ocho nos metemos en los sacos aprovechando una depresión próxima un tanto arenosa y bastante protegida del viento. Si lloviera tenemos el cubierto muy cerca.

Ocaso en Punta Ferragut.

En horizontal y bastante cómodos hacemos el arqueo del día en el que hemos recorrido una distancia que no bajará de los 31 kilómetros y en cuanto a desniveles, no son fáciles de calcular pero estimamos alrededor de los 400 metros. Nos dormiremos enseguida convencidos de que tras nuestra “entree” el asunto debe empezar a mejorar.

Otras actividades en la zona:

Cami de Cavalls E. 1. Mao-Cala de Caldes. 5-5-26.

 

14 may 2026

43-26. CAMI DE CAVALLS E.1. MAO-CALA DE CALDES. 5-5-2026.

En la Cala de Sa Mesquida termina el primer tramo de asfalto.

Puerto de Mao, Sa Mesquida, Es Grau, Cap Favaritx y Cala de Caldes.

05-05-2026.

Desnivel acumulado 350 m.

Distancia recorrida 27500 m.

Tiempo efectivo de marcha 07 h.

Mixto.

Fácil.

Se trata de un recorrido de dos y un poco más de las etapas convencionales del Cami de Cavalls que como comienzo puede estar bien aunque podríamos haberla alargado un poco más. La autosuficiencia tiene sus ventajas y sus inconvenientes y hay que hacer una planificación adecuada para no cometer errores que habría que pagar y al contado.

El agua hay que llevarla en cualquier época del año sabiendo que en determinados tramos no podremos reabastecernos. Es imprescindible controlar esos puntos de abastecimiento.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Mao-Cala de Caldes procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

En alguna ocasión nos había pasado por la cabeza el asunto del Cami de Cavalls, una ruta circular de senderismo en la Isla de Menorca, pero se quedó en algo remoto y carente de motivación.

Pasados los años supimos más: la actividad se organizaba en veinte etapas bastante ligeras, estaba constituido íntegramente por el GR223 muy bien señalizado y con una longitud de alrededor de 190 kilómetros, ¡también un desnivel de alrededor de 4000 metros! podía ser un reto de cierto interés y les propongo a mis chicos echarle un tiento pero a nuestra manera, advirtiéndole a mi chica que no era precisamente  un agradable “paseo marítimo” sino que podía ser un reto de fuste.

Cenando en el Ferry Barcelona-Mao

Juan lo ve bien, como siempre y mi chica que lleva una temporada padeciendo con sus pies y con la moral un tanto maltrecha está llena de dudas, pero como ya imaginábamos terminará sumándose a la empresa.

Se puede hacer el Cami de Cavalls de todas las formas imaginables: corriendo, alguno lo hace en diecisiete horas; en bici, andando e incluso a caballo y claro, nosotros lo intentaríamos en siete jornadas y sin saltarnos nada, que el personal acostumbraba a picarse algunos tramos utilizando taxis y en modo subsistencia lo que nos metía bajo un triple azote: la longitud de las etapas algo exigente; el peso pues llevaríamos lo necesario con la excepción de la tienda ya que no se puede acampar  y consecuentemente vivaquearíamos y la disponibilidad de agua que debería ser importante.

Al final del Puerto de Mao localizamos las balizas del GR223.

De los dos sentidos posibles elegimos el contrario al de las agujas del reloj partiendo de Mao y haciendo cuatro etapas hasta Ciutadella y tres de vuelta a Mao. Serían 6 vivacs y una noche de Albergue en Ciutadella para pegarnos un buen remojón que agradeceríamos sobremanera y lavar ropas que también ya que imaginábamos que no podríamos refrescarnos ni en ríos ni en barrancos y el agua del mar no sería lo más recomendable en nuestras circunstancias.

Con estas premisas fijamos una fecha ente abril y mayo con días largos, con temperaturas muy agradables para caminar aunque sabíamos que en esa época podía haber algunas lluvias.

Llegando a Sa Mesquida.

Reservamos lo necesario para comenzar el 4 de Mayo de 2026, viajamos a Tiana con la furgo por la mañana con tiempo, para estar unas horas en casa de nuestros hijos y nietos y para que al final de la tarde, Oscar nos llevará con tiempo al Puerto de Barcelona al objeto se tomar el Ferry de Trasmed que partía a las 22:30 horas.

Embarcamos cuatro gatos pues el ferry se mantiene en esta época gracias al transporte de mercancías y perdidos en semejante barco cenamos unos bocatas de reglamento con unas naranjas y unas cervezas frescas, nuestra forma de aprovechar el tiempo adaptándonos a las circunstancias conocidas y no dependiendo de aquello que no controlábamos.

Gladiolos silvestres en toda Menorca.

Luego en las butacas cada cual intentará dormir lo que pueda o al menos descansar pues éramos sabedores que a las siete de la mañana atracaría el ferry en Mao y comenzaría  nuestro Cami de Cavalls sin solución de continuidad.

A la hora prevista del 5 de Mayo de 2026 el ferry atraca en el Muelle del Puerto de Mao y nosotros, ya desayunados según nuestro programa, seguimos al funcionario que nos acompaña hasta la salida de las instalaciones situadas en la parte noroeste del puerto. Es una zona de afueras y en obras.

Es Grau desde la albufera.

Expectantes como no podía ser de otra manera y algo desubicados buscamos y encontramos las balizas rojiblancas del GR223 y las encontramos en el final del puerto donde una teórica ría, debía de llegar al mar pero no; la ría no tiene agua y buscamos nuestro camino entre las obras pues hemos de ir al oeste.

Creo que este finde se celebró la Carrera del Cami de Cavalls y a los corredores, a consecuencia de las obras, les marcaron un trazado a través de unas instalaciones de la Comandancia Naval de Mao. Nosotros no podemos pasar y hemos de buscarnos la vida, lo que se saldará con una media hora larga de camino alternativo y un par de kilómetros de los que suman y ¡empezamos bien!

Hay tramos de camino que son tan amplios como una pista.

Una carreta sin circulación, indicada a Sa Mesquida nos lleva finalmente al GR y por ella avanzaremos alrededor de 3 kilómetros guiados por las balizas y con algún poste indicador de direcciones. Entramos en descenso suave a la urbanización de Sa Mesquida y la atravesamos para alcanzar la pequeña cala, primera de una serie que va a ser numerosísima.

 Allí aparece el primer de los, alrededor de 2000 postes de madera indicadores del GR, el número 7 de la etapa 01. Hay que decir como comprobaremos después que en las carreteras no los hay y tampoco en las calas.

Cap Favaritx aparece muy lejano.

El cielo tiene algo de nubosidad que únicamente resta luminosidad  y montados en nuestro camino que empieza con pequeños subes y bajas, nos vamos de cala en cala en la zona de Binillauti.

El terreno es pedregoso y con la vegetación arbustiva clásica del Mediterráneo y con la vista puesta en todo lo que nos rodea avanzamos al norte llevando a nuestra derecha el mar: siempre a nuestra derecha.

Desde una cala en la Albufera de Es Grau vermos la Torre de Rambla.

Un par de kilómetros más adelante, nos hemos alejado un poco de la costa, aparece una carretera que viene de Mao y con ella nos llegamos hasta las inmediaciones de Es Grau donde termina la primera atapa convencional de poco más de 10 kilómetros. Van a ser las once menos cuarto.

Dejamos las mochilas y nos alargamos al pueblo para comprar agua pues sabemos que a partir de allí no hay lugares donde aprovisionarse en un buen tramo de camino. Un kilómetro entre ida y vuelta nos dejan con 9 litros de agua en el cartel de la segunda etapa donde echamos un bocado pues no sabíamos que había unos bancos de camino al pueblo. Preferimos peso a incertidumbre por escasez de agua.

Hay zonas de pasarelas de madera y casitas de pescadores en calas desiertas.

Continuamos entrando en la Albufera de Es Grau por un camino ancho, transitado, llano y sombreado hacia la Cala Tamarrels. Visualizamos la Isla Colom y en la distancia, enseguida aparecerá el perfil del Cap de Favaritx  con su faro.

No localizamos la Font de Se Oli, pero no nos extraña y no contábamos con ella ya que no localicé nada en internet y continuamos un tramo de cala en cala visualizando la Torre de Rambla a la que no iremos y pasando por Cavaller y Morella ya siempre con la vista puesta en el faro; luego, las Playas de Tortuga y Capifort.

De cala en cala hay siempre subes y bajas.

Es la una y media cuando alcanzamos la carretera que continúa hacia el faro. Hacer calorcillo pero la brisa marina lo suaviza convenientemente y junto al cartel nos sentamos a comer en unas piedras, no es difícil encontrarlas.

Alrededor de las dos y cuarto dejamos las mochilas y nos vamos de ligero hasta el faro. Será poco más de medio kilómetro

Favaritx es un faro precioso.

Al faro no se puede acceder pero si rodearlo y fotografiarlo. Se trata de uno de los reconocidos Faros de Menorca decorados con bandas negras sobre el fondo blanco inmaculado de la isla. El paseíto nos servirá para comprobar que los hombros nos están molestando pues las mochilas pesan, que las piernas acusan la falta de costumbre para hacer camino y que los pies están algo recalentados: nada que no esperáramos.

Recuperadas las mochilas continuamos al oeste un par de kilómetros más  y luego por camino con subes y bajas entre pequeñas calas alcanzamos el Pou de Caldes, una prominencia con casa arruinada desde la que vemos la Cala de Caldes a la que hay que bajar pues allí está nuestro final de etapa.

Foto con el Faro de Cap Favaritx.

Atajamos ligeramente en descenso y llegados a la pedregosa playa, soltamos las mochilas y nos vamos a remojar los pies es un ratito agradable entre el agua que remueve la posidonia muerta. Son las cuatro y cuarto.

Nos hemos proscrito bañarnos para evitar las molestias de la sal en la piel y no tenemos nada mejor que volver a las mochilas en un lugar arenoso y llano, sacar las esterillas y ponernos a descansar pues son las cinco menos cuarto. Sin querer, el asunto se saldará con una agradable siestecilla.

Los terrenos están rodeados con vallas de piedras y puertas de madera en toda Menorca.

Luego me calzo y me voy a dar una vuelta para ver si pesco algo. Lo que encuentro un poco más atrás de la playa es una zona verde en la que hay un pozo de agua para animales que tiene algún uso en la casa de pescadores que hay allí: tiene un banco de piedra adosado a la pared de la misma, una mesa de madera bajo la estructura de un sombrajo veraniego u unos sillones de palés sobre un trozo herboso y llano y allí, con todas esas comodidades vamos a montar nuestro vivac.

En el exterior de una casita de pescadores tendremos nuestro cómodo primer vivac.

Nos organizaremos allí, preparemos nuestra cena medio caliente que ajusticiaremos con ganas, beberemos en condiciones pues contamos con agua sobrada y sobre las ocho, extendemos las esterillas y nos metemos en los sacos. Hemos aprovechado el día cumpliendo nuestro programa, habremos recorrido alrededor de 27,5 kilómetros  y con un desnivel de alrededor de 400 metros en una etapa que, curiosamente, es considerada de las llanas. Ha sido nuestro estreno en la isla y hemos entrado en contacto con todas las especias con las que tendremos que aderezar nuestro plato.

 

  

 


2 may 2026

42-26. RACA EN UNA VENTANA METEOROLOGICA. 1-5-2026.

Pala Superior de la Raca vertiente norte.

Aparcamiento de Astún, Pistas de Salida y sarrios, Prado Blanco y Raca.

01-05-2026.

Salida 14:15 h. Llegada 17 h.

Mixto.

Fácil.

Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de la Raca procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Llevamos unos días en los que estamos inmersos en un tiempo inseguro y primaveral, las temperaturas son agradabilísimas pero la nubosidad muy asidua en los cielos nos regala con chaparrones a granel. Así pues, llevamos la semana en blanco y tenemos ganas de salir a ventilar el piojo.

            Mayo se estrena con la promesa de que a la tarde igual no tenemos precipitaciones y nosotros vamos a tratar de aprovechar la promesa. Es 1 de Mayo de 2026 y comemos pronto para marcharnos a Astún a ver qué sale.

Han labrado una buena parte de las Pistas de Astún en la Zona Raca.

            Son las dos pasadas del mediodía cuando aparcamos en la base de la estación a 1700 metros de altitud, cuando un esquiador vuelve. Nosotros preparamos los bártulos y  con los esquís en la mano nos vamos en busca de la Pista de Salida.

Llegar a Prado Blanco está complicadillo.

            Fuera de las pistas tenemos herbosa primavera y dentro, tras un porteo de cinco minutos nos encontramos las pistas labradas y ya nos tienes foqueando y haciendo jeroglíficos por los montones de las orillas. La nieve está blandita y del mal el menos.

            Hemos empezado foqueando al oeste y ahora nos introducimos al sur por la Zona de Sarrios que es por donde van a avanzar los cortes limpiando una pista para vehículos y que se eleva vuelta a vuelta por medio de la estación.

En Prado Blanco.

            La pista llega a Prado Blanco y nosotros la tendremos que cruzar media docena de veces, con cuidado y sin descalzar, pero es un coñazo y nos cuesta una hora larga alcanzar Prado Blanco situado sobre los 2000 metros de altitud.

            Suponemos que la limpia llega hasta la estación término del futuro Teleférico Candanchú-Astún y a partir de allí contamos con las pistas que guardan todavía una enorme cantidad de nieve.

Foto de Cima en la Raca.

            Salimos de Prado Blanco tomando la Pista de la Raca vestida de nieve algo blanda pero muy agradable que permite un foqueo cómodo que en poco más de cuarto de hora sin necesidad de hacer vueltas maría nos permiten alcanzar la Cima de la Raca situada a 2277 metros de altitud cuando van a ser las cuatro.

La nieve de la Raca está muy primavera pero se esquía bien.

            Hacemos una foto de cima y un par más a los alrededores excesivamente neblinosos, echamos un café y tras hacer la transición nos vamos para abajo a disfrutar de la nieve de la parte alta de la Raca que a pesar de todo está muy bien.

            En el Rellano de Prado Blanco es otra cosa y nos toca remar un pelín. El resto entre cortes resulta muy agradable y con algún cuidado nos llegamos al primer nevero en el que hemos comenzado a foquear.

Peleando con los cordones de nieve.

            Son las cinco cuando terminamos nuestra jornada de compromiso con casi 600 metros de desnivel acumulado. Hoy es Luna Llena y nos acordamos de que esta actividad la habíamos realizado en repetidas ocasiones pero de noche, ya hace unos años que nos la saltamos.

Bajando por Sarrios.

Todavía se pueden hacer algunas cosillas por estos valles pero se van complicando y pueden o no compensar pues hay que portear algo, foquear con cortes y esquiar más bien poco. Hoy ha sido nuestra 31 salida de esta temporada a pesar de que la hemos tenido complicadilla. Ahora nos toca otra cosa y no sabemos cómo estará el tema dentro de quince días para echar la despedida en Benasque o por allí.